La física de la Agencia Espacial Europea que pasó de empaquetar trajes espaciales a coordinar misiones a Marte
De limpiar váteres espaciales durante unas prácticas a liderar estudios sobre futuras misiones a Marte. La trayectoria de Claire Parfitt demuestra cómo la perseverancia y la formación llevaron a esta científica hasta la primera línea de la exploración espacial europea.

Cuando Claire Parfitt tenía apenas 14 años, aceptó unas prácticas de verano en el Centro Nacional del Espacio de Leicester, en Reino Unido. Su cometido parecía sencillo: ayudar a desembalar y preparar objetos relacionados con la exploración espacial para una exposición. Entre ellos había un traje espacial utilizado por la astronauta británica Helen Sharman e incluso un inodoro espacial.
Aquella experiencia, que para muchos habría sido una simple actividad escolar, terminó marcando el rumbo de toda una carrera profesional de aquella jovencita nacida en Nottingham.
Hoy, más de dos décadas después, Parfitt es una de las ingenieras de sistemas de referencia de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) y participa en la planificación de algunas de las futuras misiones destinadas a explorar Marte. Su inspiradora historia es un ejemplo de cómo la vocación científica puede nacer en los lugares más inesperados y crecer hasta dedicar una vida a responder algunas de las mayores preguntas de la humanidad.
Una pasión nacida entre objetos espaciales
La científica británica recuerda que aquellas primeras prácticas le permitieron entrar en contacto con tecnología que hasta entonces solo había visto en documentales o libros. Poder manipular equipos utilizados en misiones espaciales le hizo comprender que la exploración del espacio no era un sueño inalcanzable, sino un ámbito profesional al que podía aspirar.

Aquella experiencia también le permitió conocer a mujeres que ocupaban puestos de responsabilidad dentro del sector aeroespacial. Ver referentes femeninos liderando proyectos científicos resultó determinante para imaginarse a sí misma desarrollando una carrera en un entorno tradicionalmente dominado por hombres.
Hoy, Parfitt participa con frecuencia en iniciativas de divulgación científica impulsadas por la ESA para fomentar las vocaciones STEM (por sus siglas en inglés: Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) entre niñas y jóvenes.
De la física a la ingeniería espacial
Parfitt estudió Física antes de especializarse con un doctorado centrado en ingeniería de sistemas eléctricos para naves espaciales. Posteriormente, trabajó durante varios años en la industria aeroespacial británica, donde participó en proyectos internacionales relacionados con la exploración planetaria.
Entre ellos se encuentra ExoMars, uno de los programas científicos más ambiciosos impulsados por Europa para estudiar el planeta rojo. También colaboró en otras iniciativas de ingeniería espacial, acumulando experiencia en el diseño de sistemas complejos antes de incorporarse a la ESA en 2019.
Su perfil combina conocimientos científicos con una visión global de la ingeniería, una capacidad especialmente valiosa en proyectos donde intervienen especialistas de disciplinas muy diferentes.
Coordinando el futuro de la exploración marciana
En la actualidad, Claire Parfitt desarrolla su trabajo en el Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espacial (ESTEC), situado en los Países Bajos, donde ejerce funciones de ingeniería de sistemas y coordina estudios sobre futuras misiones a Marte.

Lejos de limitarse a diseñar un único componente, su labor consiste en integrar todos los elementos necesarios para que una misión espacial pueda convertirse en realidad: desde los sistemas energéticos y las comunicaciones hasta la logística, la habitabilidad o la coordinación entre agencias internacionales.
La propia ingeniera ha explicado que una de las partes más apasionantes de su trabajo consiste en convertir ideas aparentemente imposibles en conceptos viables mediante estudios preliminares que permiten evaluar riesgos, costes y beneficios científicos antes de construir una nave espacial.
Diseñar hoy las misiones del mañana
Uno de los ámbitos donde más ha trabajado es el diseño conceptual de futuras arquitecturas para la exploración de Marte. Su equipo estudia cómo podrían desarrollarse pequeñas misiones científicas, redes de estaciones meteorológicas sobre la superficie marciana o incluso hábitats para las primeras expediciones humanas.

Estos estudios no implican que las misiones se ejecuten de inmediato. Su función consiste en preparar soluciones técnicas que puedan utilizarse cuando Europa decida poner en marcha nuevos programas espaciales.
Entre los proyectos en los que ha participado destacan propuestas para desplegar múltiples módulos científicos sobre Marte capaces de analizar fenómenos atmosféricos como las tormentas de polvo, uno de los grandes desafíos para la futura presencia humana en el planeta.
La importancia de la ingeniería de sistemas
Aunque los astronautas suelen convertirse en la imagen más visible de la exploración espacial, detrás de cada misión trabajan cientos de ingenieros cuya labor resulta imprescindible.
La ingeniería de sistemas, especialidad de Claire Parfitt, se ocupa precisamente de coordinar todas las piezas del enorme rompecabezas que supone enviar una nave a millones de kilómetros de la Tierra.
Cada decisión afecta al conjunto: aumentar el peso modifica el combustible necesario; reducir el consumo energético puede limitar los instrumentos científicos; cambiar la trayectoria altera los tiempos de comunicación con la Tierra... Encontrar el equilibrio entre todos esos factores requiere una visión global y una coordinación constante entre especialistas. Y ahí está Claire Parfitt para liderarlos a todos.
Referencia de la noticia
European Space Agency. (2023). Mujeres y niñas en la ciencia: el equipo que nos ayuda a llegar a Marte.