Se aproxima el pico de las dracónidas: tiempo previsto y mejores horas para ver esta lluvia de estrellas desde España

Las dracónidas 2026 alcanzarán su máximo muy pronto, durante una noche con poca interferencia de la Luna, por lo que su observación resultará óptima.

Las dracónidas alcanzarán su máximo durante la madrugada del 9 de octubre de 2026. La noche del 8 al 9 será la mejor ocasión para intentar ver los meteoros.
Las dracónidas alcanzarán su máximo durante la madrugada del 9 de octubre de 2026. La noche del 8 al 9 será la mejor ocasión para intentar ver los meteoros.

El mes de octubre vuelve a situar las lluvias de meteoros entre las principales citas astronómicas de las primeras semanas del otoño. Las dracónidas estarán activas del 6 al 10 de octubre, con el momento de mayor actividad previsto para el 9 de octubre alrededor de las 03:00 horas de tiempo oficial peninsular. La noche del 8 al 9 será, por tanto, la referencia para intentar observarlas.

Este fenómeno tiene su origen en el cometa 21P/Giacobini-Zinner. Cada año, la Tierra atraviesa la zona donde han quedado sus partículas y algunos de esos fragmentos entran en la atmósfera. La fricción con el aire provoca el resplandor que vemos desde el suelo. En 2026, la fase de la Luna favorecerá además la observación durante buena parte de la noche. Otra cosa es que el tiempo nos impida disfrutar del espectáculo.

Lluvia dracónidas 2026: el máximo será el 9 de octubre

El calendario de actividad de las dracónidas se concentra entre el 6 y el 10 de octubre. El máximo de 2026 está previsto para el 9 de octubre, alrededor de las 03:00 horas, por lo que las horas previas de la madrugada serán las más interesantes. La noche del 8 al 9 de octubre concentra así la principal oportunidad para observar esta lluvia.

En una temporada habitual, la cantidad de meteoros es moderada y puede situarse en torno a 20 por hora. Las partículas responsables de estos destellos entran en la atmósfera a unos 20 kilómetros por segundo, una velocidad relativamente baja frente a la de otras lluvias de meteoros. Su actividad, además, puede presentar variaciones importantes de un año a otro.

Los registros históricos muestran hasta qué punto puede cambiar su comportamiento. Durante 1933 y 1946 se produjeron exhibiciones de miles de meteoros por hora. En octubre de 2011 se llegaron a contabilizar más de 600 meteoros por hora, pese a que la luminosidad de la Luna complicaba la observación.

Cómo observar las dracónidas desde España

Para buscar meteoros basta con encontrar un lugar desde el que pueda contemplarse una buena extensión del cielo. Es preferible alejarse de las zonas con iluminación artificial y escoger un punto con pocos obstáculos, como edificios, árboles o montañas. Y no resulta necesario utilizar telescopios u otros instrumentos que reduzcan el campo de visión.

El radiante de las dracónidas se encuentra en la constelación de Draco, aunque los meteoros pueden aparecer por todo el cielo. Desde latitudes cercanas a los 40 grados norte permanece sobre el horizonte durante toda la noche.
El radiante de las dracónidas se encuentra en la constelación de Draco, aunque los meteoros pueden aparecer por todo el cielo. Desde latitudes cercanas a los 40 grados norte permanece sobre el horizonte durante toda la noche.

El radiante de las dracónidas se encuentra en Draco, la constelación del Dragón. Sin embargo, localizar esa zona no significa que haya que mirar exclusivamente hacia ella. Los meteoros pueden aparecer en distintos puntos de la bóveda celeste, por lo que resulta más práctico observar una superficie amplia del cielo.

En cuando al tiempo previsto, habrá nubes y algunas lluvias en Baleares, norte de Canarias, extremo sureste peninsular y el Cantábrico oriental, lo que dificultará la observación del máximo previsto.

Desde latitudes próximas a los 40 grados norte, el radiante permanece sobre el horizonte durante toda la noche. Además, una posición recostada facilita la observación durante periodos prolongados. También conviene esperar unos minutos para que la vista se adapte a la oscuridad y evitar fuentes de luz durante ese proceso.

De dónde proceden sus estrellas fugaces

Las dracónidas se producen cuando nuestro planeta atraviesa el material que ha dejado tras de sí el cometa 21P/Giacobini-Zinner. Los fragmentos desprendidos forman una zona por la que pasa la Tierra periódicamente. Al entrar en contacto con la atmósfera, esas partículas se calientan por la fricción y generan los trazos luminosos conocidos como meteoros.

Las partículas del cometa 21P/Giacobini-Zinner provocan los destellos al entrar en la atmósfera terrestre. En años de gran actividad, las Dracónidas han llegado a superar los 600 meteoros por hora.
Las partículas del cometa 21P/Giacobini-Zinner provocan los destellos al entrar en la atmósfera terrestre. En años de gran actividad, las Dracónidas han llegado a superar los 600 meteoros por hora.

La denominación de la lluvia procede de su radiante. Este término identifica el punto del firmamento desde el que parecen surgir las estrellas fugaces. En este caso se encuentra dentro de Draco, de ahí el nombre de dracónidas. También reciben el nombre de giacobínidas, en referencia al cometa que origina el material.

Para el año 2026 no se espera que la Tierra atraviese uno de los filamentos especialmente densos capaces de provocar una gran subida de actividad. De hecho, la previsión indica que habrá una cantidad moderada de meteoros. Por suerte, la situación lunar será favorable: la Luna estará prácticamente nueva y aparecerá poco antes de la salida del Sol, reduciendo su presencia durante las horas de observación.