Más restricciones de agua pese a las lluvias, noviembre no surte efecto

Un ligero repunte en las reservas de agua embalsada no significa el fin de la sequía, ya que el otoño está siendo seco, sobre todo en el sur peninsular, donde la cuenca del Guadalquivir sigue perdiendo agua. Veamos con detalle esta situación.

Embalse de Belesar, provincia de Lugo.
Uno de los embalses que más agua ha ganado es el de Belesar, provincia de Lugo. En su llenado desaparición bajo las aguas el pueblo de Portomarín, reedificado en la zona cernada de Monte do Cristo.

Como sucedió en el mes anterior, a lo largo de noviembre ha habido puntos peninsulares e insulares donde las precipitaciones han sido muy cuantiosas, mientras que en otras zonas de la Península, nuevamente, ha llovido muy poco. Podemos encontrar dos períodos más generales de precipitaciones, los sucedidos entre el 15 y el 18 y del 21 al 25, beneficiando, preferentemente, a las cuencas atlántica y cantábrica.

En este mes y para observatorios principales peninsulares, la máxima cantidad de agua recogida son los 394 l/m2 del observatorio del aeropuerto de Vigo y con máximos en el extremo suroeste de Galicia que han superado los 500 l/m2.

Pero por el contrario, hay áreas del nordeste y del sudeste de la Península donde las lluvias se han quedado por debajo del 15% y del 10%, respectivamente. Con todas estas particularidades, podemos considerar este mes como normal o algo seco en el conjunto de las regiones.

Nuevamente el calor, aunque la sensación térmica no lo parezca, ha sido la nota dominante durante la mayor parte de noviembre, lo que ha llevado a la temperatura media a estar 2,1 ºC por encima de su valor normal para este mes. También las rachas de viento están siendo una variable muy importante y con cierta extensión, tanto temporal como espacial. El otro factor a tener en cuenta es la humedad relativa, que durante noviembre se la puede considerar casi normal.

Por tanto, de las principales condiciones meteorológicas para la evaporación, todas estarían siendo desfavorables para nuestros embalses, salvo la humedad relativa. Con todo en nuestra contra, por semanas, la reserva de agua ha aumentado menos que la media de los últimos 10 años en las dos primeras, siendo superior en la otra mitad del mes.

Cuencas con aumento significativo

Como hemos visto anteriormente, durante noviembre, desgraciadamente, las lluvias no han sido tan generalizadas como debería corresponder a este mes. Los embalses que más se deberían haber beneficiado de los dos temporales mencionados serían los de las cuencas del norte y oeste peninsulares. Pues bien, la que más ha aumentado es la del Miño-Sil, con un incremento del 23,14%.

Uno de los embalses que más se ha beneficiado en noviembre es el de Belesar, que durante este mes ha mejorado el 117%. Este pantano es de uso consuntivo, construido en 1963 y se encuentra en el río Miño, provincia de Lugo.

Los embalses de Córdoba al 14% de su capacidad

Como sabemos, el problema de los grandes almacenamientos de agua es la pérdida por evaporación. Los factores que más influyen en ella son la temperatura, el viento y la radiación solar. En este mes todas han sido negativas, salvo las horas de sol, que al ir disminuyendo hacia los mínimos invernales colaboran algo menos en la evaporación.

Presa de Bembézar, provincia de Córdoba.
Dentro de la escasez de agua embalsada en la provincia de Córdoba, destaca la presa de Bembézar a tan solo el 14,94% de su capacidad. La zona es de valles profundos, con laderas escarpadas que ha preservado la vegetación y la fauna autóctona.

Como era de esperar, con la situación meteorológica predominante, nuevamente las cuencas que han recibido menor aporte hídrico y que, por tanto, han tenido disminución en el agua embalsada, son las del sur y este de la Península, siendo la más perjudicada la de Cataluña Interna, con un descenso del 7%.

Si nos referimos a los embalses provinciales, los situados en Córdoba son los que se encuentran en peor situación, con un total del 14,01% de reserva de agua, alejados de su media de 10 años un 37,10%. También hay que destacar la falta de agua en Barcelona, con sus embalses a tan solo el 22,99% de su capacidad y con restricciones muy importantes en riego y en consumo.

Conclusiones

Situados en la parte más lluviosa del otoño, que a su vez es el período más húmedo en toda la Península, la situación de nuestros embalses no ha mejorado mucho. La falta de precipitaciones generalizadas y abundantes nos mantiene de lleno en el problema de la sequía y con restricciones de agua en cada vez más zonas del país y que, desgraciadamente, se verán aumentadas en breve si las lluvias otoñales de diciembre no lo impiden.

Durante este mes por fin hemos conseguido mejorar las reservas de agua, con un aumento del 2,15% en el agua embalsada, que en estos momentos está al 34,32%, casi un 5% inferior a la misma fecha del año pasado y nos encontramos, por debajo de la media de los diez últimos años, un 17%.

En situación atmosférica normal, la meteorología de las próximas semanas debería inestabilizarse cada vez más, con posibles temporales atlánticos que alcanzasen el sur peninsular, que quizás ayuden a parar el descenso en las cuencas meridionales. En estos momentos la cuenca del Guadalquivir es la peor de todas con tan solo un 18,61% de su capacidad. Siendo la más alejada de su media de 10 años la de Cataluña Interna, estando por debajo algo más de un 37%.