Samuel Biener, experto en riesgos naturales, sobre el uso del ES-Alert: "Sólo deberíamos recibir 4 o 5 en toda la vida"

Las lluvias torrenciales de las últimas horas han vuelto a poner de manifiesto que en España no se suele usar bien el sistema Es-Alert, cuya principal función es alertar a los ciudadanos de una emergencia inminente.

Las lluvias torrenciales de las últimas horas han vuelto a poner de manifiesto que en España no se suele usar bien el sistema Es-Alert, cuya principal función es alertar a los ciudadanos de una emergencia inminente.

No ha dejado aún de llover con fuerza en el este peninsular y Baleares, pero en las redes sociales han saltado los bulos y falsas informaciones desde el momento. La polémica por las precipitaciones torrenciales ha vuelto a la provincia de Valencia, tras registrarse anoche más de 100 l/m² en algunas poblaciones en 2 o 3 horas. Con estas intensidad, los barrancos volvieron a bajar con agua, entre ellos el de Poio, tristemente conocido por su crecida extraordinaria y catastrófica en la dana de finales de octubre de 2024.

Reflexión personal
Mucha gente no toma en serio los avisos de nivel naranja de la AEMET, que advierten de un riesgo meteorológico importante, con fenómenos no habituales y un grado de peligro capaz de producir impactos graves en personas, bienes y actividades habituales. Incluso en el plan Meteoalerta se señala que el ciudadano debe estar preparado para actuar en caso de emergencia.

Por otra parte, diversas poblaciones, entre ellas la ciudad de Valencia, se vieron afectadas por anegamientos e inundaciones localizadas a causa de la intensidad de la lluvia. El Levante-Athletic se suspendió en el último momento, una decisión que nadie entiende porque las previsiones eran muy claras en los últimos días. Algunas líneas del Metro dejaron de funcionar al quedar cubiertas las vías por el agua.

En la provincia de Valencia anoche no se superó el umbral del aviso rojo

Varios perfiles han criticado en redes sociales que la AEMET no subiera el aviso a nivel rojo, pero los avisos del servicio meteorológico no se basa en impactos, sino en umbrales: en el caso de la lluvia, una determinada cantidad de precipitación en x tiempo. En el caso de la Comunidad Valenciana, el umbral de aviso rojo es de 90 l/m² en una hora, es decir, si se prevé que se supere esa cantidad en sesenta minutos, el aviso tendría que ser de nivel rojo.

Y eso no sucedió, y los modelos lo anticiparon correctamente en el caso de València. Se registraron más de 100 l/m² en dos o tres horas, situación que AEMET ya mencionaba en sus avisos, y en ningún lugar de la provincia valenciana se superó ese umbral de 90 l/m² en una hora. Eso sí, 60-70 l/m² en media hora, que es lo que cayó en algunas poblaciones valencianas anoche, pueden hacer tanto daño como ese umbral de nivel rojo. Quizás haya que darle una vuelta a nuestro sistema de avisos.

Umbrales de precipitación en una hora contemplados en el Plan Meteoalerta de AEMET.
Umbrales de precipitación en una hora contemplados en el Plan Meteoalerta de AEMET.

Relacionándolo con esto último, tampoco se entiende muy bien la existencia de avisos meteorológicos por fenómenos observados, que es lo que sucedió anoche en el litoral de Barcelona o esta mañana en el Campo de Cartagena. En esos casos tanto la cantidad como la intensidad de la lluvia fueron mayores de lo que apuntaban los modelos, pero aquí surge la pregunta: si obviamos a cuestiones relacionadas con Protección Civil, ¿qué sentido tiene activar avisos por un fenómeno observado de cara a informar a la población y medios de comunicación?

En España es muy raro hacer un buen uso del ES-Alert

Este episodio ha puesto de manifiesto que no hace falta una dana para que se generen lluvias torrenciales cuando coinciden una serie de condiciones. Y al igual que en eventos extremos recientes, el uso del ES-Alert de nuevo ha sido criticado. Nadie prácticamente está conforme cuando se usa, y la realidad es que salvo unas pocas excepciones honrosas, no se sabe cómo y cuándo utilizar este sistema de alerta.

ES-Alert es la adaptación del protocolo EU-Alert de difusión de alertas mediante la tecnología Cell Broadcast, y está a disposición de los centros de coordinación de emergencias de las Comunidades Autónomas en el marco del Sistema Nacional de Protección Civil. Y desde la conocida como dana de Valencia, esta herramienta se ha convertido en un simple duplicado de los avisos de AEMET y de las alertas de Protección Civil, desvirtuándose su uso.

En mi opinión el uso más surrealista llegó el pasado mes, cuando se usó para informar sobre las recomendaciones del eclipse total de Sol, un copia y pega de la información disponible en Protección Civil y otros organismos oficiales. Un ES-Alert sólo nos debería llegar 4 o 5 veces en nuestra vida, en situaciones de vida o muerte para que el ciudadano actúe rápidamente, minutos antes de que se produzca la emergencia: por ejemplo, alertar a las personas para que se dirijan a zonas altas ante la llegada de una crecida súbita.

Es alucinante que se estén enviando ES-Alerts para informar de avisos naranjas o incluso amarillos de la AEMET 24 o 48 horas antes. Al final entramos en un bucle en el que se confunde más a la ciudadanía entre los avisos y alertas que emiten distintos organismos en España. Tampoco tiene sentido enviar el famoso mensaje cuando el peligro ya ha pasado, que también hay precedentes recientes en nuestro país.

Preavisos menos invasivos ante situaciones en las que el riesgo sea claro unas horas antes

Si es posible, el ES-Alert debe acotarse a las poblaciones o comarcas que vayan a verse afectadas por la emergencia. Además, si se está bastante seguro de que se van a producir problemas por una lluvia intensa, existe la posibilidad de lanzar“Prealertas de Protección Civil”, correspondientes al Nivel 2 de EU-Alert, que debido a su carácter de aviso previo sí ofrecen la posibilidad de ser desactivar las alertas en el teléfono móvil, a diferencia de lo que se está haciendo desde que se implantó el sistema.

Existe la posibilidad de enviar prealertas menos invasivas, como una notificación push-up y sin sonido, ante situaciones claras de riesgo para la población horas antes.
Existe la posibilidad de enviar prealertas menos invasivas, como una notificación push-up y sin sonido, ante situaciones claras de riesgo para la población horas antes.

Todavía nos queda un largo camino por recorrer en España en lo que respecta a la cultura del riesgo, y esto se aplica tanto a la población como a los responsables políticos. Por desgracia, el cambio climático va dos pasos por delante de la tecnología, y debemos prepararnos para que los fenómenos extremos típicos de nuestra geografía sean cada vez más extremos, con impactos muy importantes sobre la población, la economía y el territorio.