¿Por qué la Semana Santa nunca cae en la misma fecha?

Cada año, pasada la Navidad, todos corremos a ver el calendario para saber cuándo serán las vacaciones de Semana Santa. ¿Por qué siempre cambia?

Marc Redondo Marc Redondo 25 Mar 2019 - 03:21 UTC
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Cruz de Semana Santa
La fecha de la Semana Santa cambia cada año.

La Semana Santa es un periodo vacacional muy especial. En solo nueve días se concentra el mayor número de desplazamientos de nuestro país. Más incluso que en julio y agosto. Son, además, unas vacaciones muy deseadas porque caen entre Navidad y verano, y nos permiten disfrutar de unos días de descanso bien merecidos.

Ahora bien, todo empieza a complicarse, y lo podemos comprobar año tras año, cuando estrenamos el calendario en enero y buscamos rápidamente cuándo caen. A veces es tarea imposible si no aparecen los días festivos marcados en rojo.

Todos sabemos que el 6 de enero será festivo, al igual que el 1 de mayo, el 15 de agosto, el día de Navidad... pero la Semana Santa es la única época festiva de todo el año, junto a Carnaval, que no tiene una fecha fija año tras año. ¿Por qué?

La Luna llena es la que manda

La festividad de Semana Santa depende de la Luna. Como todos sabemos, el calendario lunar no va acorde a nuestro calendario, así que cada mes y cada año las fases lunares tienen diferentes fechas.

Para saber exactamente la fecha de la Semana Santa tenemos que buscar la primera Luna llena de la primavera. El primer domingo que llegue tras esta luna llena se convertirá en Domingo de Pascua o de Resurrección.

Este año la primera luna llena de la primavera es el 19 de abril, que cae en viernes. Así, ese domingo, el día 21, será el Domingo de Pascua. Ahora ya podemos marcar en el calendario toda la Semana Santa, que irá desde el anterior domingo, denominado Domingo de Ramos, el día 14, hasta el Lunes de Pascua, el día 22.

¿Deberían cambiarse las fechas?

Estos últimos años se ha empezado a oír en algunos debates si la Semana Santa debería tener unas fechas definidas, independientemente de la Luna. Así, cada año caería siempre igual. Algo que añadiría comodidad a la población, pero a la vez, le quitaría sentido a la tradición religiosa de nuestro país.

El sector turístico tiene la Semana Santa como una de sus principales fuentes de ingreso. Es el caso de las estaciones de esquí. Una Semana Santa tardía, como la de este año, no les garantiza las mejores condiciones de nieve. En cambio, un lugar de costa sí lo agradece. Sería muy complicado asignar una fecha que contentara a todo el mundo.

¿Qué ocurre con el Carnaval?

La fecha del Carnaval depende también de la primera Luna llena de la primavera, y en consecuencia, de la Semana Santa. En este caso, deberemos restar 40 días desde el Domingo de Ramos para llegar a la fecha de inicio del Carnaval.

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