Más allá de la sequía: la mala calidad del agua agravará la escasez mundial y la competencia por los recursos hídricos
El cambio climático es en gran parte responsable de la escasez de agua, y una clara muestra son los bajos niveles de agua en los ríos europeos este verano, pero el problema no es sólo la cantidad de agua.

El impacto del cambio climático futuro en la disponibilidad de agua ha sido ampliamente estudiado, pero no la interacción con la calidad del agua y el impacto en la escasez hídrica. Y en particular, la consiguiente competencia por el agua potable entre sectores doméstico, agrícola, ganadero, industrial y energético.
La escasez de agua implica mucho más que una simple falta de agua. Por ello, los investigadores de la Universidad de Utrecht han estudiado qué supone para la futura escasez del agua tener en cuenta su calidad en cada sector, porque en cada zona del mundo existen distintos requisitos de calidad del agua.
Los resultados del estudio son alarmantes
Los resultados del estudio, recientemente publicado en la revista npj Clean Water, muestran que el deterioro de la calidad del agua y su insuficiencia agravarán gravemente las futuras brechas hídricas, exponiendo a casi el 67 % de la población mundial a graves carencias de agua potable para el año 2100.
La competencia intersectorial por el agua potable se intensificará considerablemente, con impactos desproporcionados en los sectores de la industria manufacturera y la energía termoeléctrica. Se esperan aumentos del 20 % en las brechas hídricas en relación con sus demandas en cada uno, principalmente debido al aumento de la temperatura del agua.

Los hallazgos del estudio subrayan la necesidad de diseñar e implementar estrategias integradas de gestión del agua que aborden tanto la cantidad como la calidad del agua, con el fin de mitigar la creciente y previsiblemente imparable competencia por el agua potable a nivel mundial.
Las olas de calor y la disponibilidad de agua dulce
En Europa y Estados Unidos, el crecimiento demográfico se estabilizará a largo plazo, con las consiguientes repercusiones en la demanda de agua. Esto puede parecer una buena noticia para los hogares, pero eso no significa que estén fuera de peligro, porque puede desencadenar otros problemas.
La menor oferta de agua dulce que podrá darse en Europa y Estados Unidos probablemente se compensará con una menor demanda doméstica. Sin embargo, el aumento en la probabilidad de olas de calor provocará que el agua de los ríos esté demasiado caliente para su refrigeración, y esto podría obligar a paralizar los procesos en centrales eléctricas y fábricas con sus correspondientes impactos.
¿Qué papel tiene el crecimiento demográfico sobre el agua?
Los científicos de Utrecht también analizaron en este estudio otras tendencias socioeconómicas globales, como el desarrollo económico y el crecimiento demográfico asociado.
El desarrollo económico y el crecimiento demográfico intensifican la presión sobre el agua disponible, no sólo porque aumenta su demanda, sino también porque la probabilidad de que la calidad del agua restante se deteriore es mayor.
El aumento de la contaminación y la reducción del volumen de agua resultantes de un mayor consumo, incrementarán las concentraciones de contaminantes. Por tanto, podemos afirmar que el desarrollo económico y el crecimiento demográfico aumentan la contaminación.
The Danube and Rhine; Englands reservoirs; the Panama Canal; Lake Powell and Lake Mead; the Dead Sea and Great Salt Lake; the list is very long.
— Kaveh Madani (@KavehMadani) August 21, 2026
Different places. Different symptoms. A similar underlying problem.
Its time to stop treating these water problems as temporary pic.twitter.com/yaJ4Dyz89E
Este tema puede no preocupar tanto a los productores de energía o a los fabricantes, pero el sector agrícola y los consumidores se ven aún más afectados, con un aumento de la competencia por el agua potable disponible entre los distintos sectores.
Regiones del mundo que enfrentan una mayor tensión
Esta investigación muestra que varias regiones y sectores del mundo enfrentarán dificultades en el futuro. De todas las áreas estudiadas, África subsahariana y Oriente Medio son las que presentan perspectivas menos favorables. La cantidad de agua potable disponible en ellas ya es escasa, pero además, enfrentan un fuerte crecimiento demográfico.
Más allá de las diferencias regionales en el mundo, tanto la industria como las centrales eléctricas se verán particularmente afectadas por la escasez de agua, porque las altas temperaturas dificultan la refrigeración de sus procesos.
Este problema plantea la cuestión sobre si conviene ajustar los procesos de producción y si es necesario reformar el sector energético a un ritmo acelerado. A su vez, estas medidas exigen políticas contundentes que trasciendan las fronteras nacionales.
Referencia de la noticia
Gabriel A. Cárdenas Belleza et al,. (2026). Sector-specific clean water scarcity and competition under global change, npj Clean Water.