La tecnología que vigila las costas andaluzas las 24 horas: así identifica el IGN un tsunami
Aunque los tsunamis son poco frecuentes en España, el riesgo existe. Una red de sismógrafos, boyas oceánicas y alertas monitoriza las costas andaluzas las 24 horas del día para detectar terremotos submarinos y poder avisar con la mayor rapidez posible.

Al hablar de tsunamis es habitual asociarlos a lugares como Japón, Indonesia o Chile. Sin embargo, la historia ha demostrado que el litoral español, especialmente el suroeste de la Península Ibérica y el mar de Alborán, no está completamente a salvo de este fenómeno. El terremoto de Lisboa de 1755, que generó un tsunami devastador con olas que alcanzaron las costas de Huelva y Cádiz, es el mejor recordatorio de que el riesgo existe.
Consciente de esa amenaza, aunque de baja probabilidad, España dispone de un sistema de vigilancia permanente capaz de detectar terremotos potencialmente generadores de tsunamis y emitir avisos en cuestión de minutos. El Instituto Geográfico Nacional (IGN), junto con otros organismos nacionales e internacionales, monitoriza las 24 horas del día la actividad sísmica que podría originar un maremoto y afectar a las costas andaluzas.
La clave de este sistema reside en una combinación de tecnología terrestre y oceánica que permite detectar un terremoto submarino, confirmar si ha generado una perturbación del nivel del mar y transmitir la información a los organismos responsables de la protección civil.
Una zona sísmicamente activa junto a la costa
España ocupa una posición geológica compleja. La interacción entre las placas tectónicas euroasiática y africana provoca una actividad sísmica relativamente frecuente en el entorno del mar de Alborán, el golfo de Cádiz y el estrecho de Gibraltar.

La mayoría de estos terremotos son de pequeña magnitud y pasan prácticamente desapercibidos para la población. Sin embargo, algunos pueden producirse bajo el mar y reunir las condiciones necesarias para desplazar grandes volúmenes de agua.
Para que esto ocurra es necesario que el seísmo tenga suficiente magnitud, se produzca a escasa profundidad y provoque un desplazamiento vertical significativo del fondo marino. Cuando concurren estas circunstancias, millones de metros cúbicos de agua pueden elevarse bruscamente y dar origen a una serie de olas que se propagan a gran velocidad por el océano.
Los sismógrafos: la primera señal de alarma
A través de la Red Sísmica Nacional, el Instituto Geográfico Nacional mantiene operativas centenares de estaciones sísmicas distribuidas por toda España y conectadas en tiempo real con sus centros de vigilancia.

Cada estación dispone de sismómetros extremadamente sensibles capaces de registrar vibraciones imperceptibles para las personas. Cuando se produce un terremoto submarino, las ondas sísmicas viajan por el interior de la Tierra y son detectadas casi de inmediato por varias estaciones simultáneamente.
Mediante el análisis automático de estas señales, los sistemas informáticos calculan en pocos minutos la localización del epicentro, la profundidad y la magnitud del terremoto. Estos tres parámetros resultan esenciales para determinar si el seísmo podría generar un tsunami.
Las boyas DART: las "guardianas" del océano
Una vez identificado un terremoto submarino, entra en juego uno de los sistemas tecnológicos más sofisticados del mundo para la detección de tsunamis: las boyas DART (Deep-ocean Assessment and Reporting of Tsunamis).
Estas estaciones, desarrolladas inicialmente por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) estadounidense y utilizadas en distintos sistemas internacionales de alerta, están compuestas por dos elementos principales: en el fondo del océano se instala un sensor de presión extremadamente preciso, mientras que en la superficie flota una boya comunicada con él mediante señales acústicas.

El sensor submarino mide continuamente la presión ejercida por la columna de agua. Cuando una onda de tsunami atraviesa el océano, incluso aunque su altura en mar abierto apenas alcance unos pocos centímetros, produce una variación de presión perfectamente detectable por el instrumento.
En cuanto identifica una anomalía compatible con un tsunami, este sensor transmite los datos a la boya de superficie. Esta, a su vez, envía la información en tiempo real mediante satélite a los centros internacionales de vigilancia.
Gracias a este sistema es posible confirmar si el terremoto ha desplazado realmente el agua del océano o si, por el contrario, no ha generado un tsunami significativo. Esta verificación permite reducir falsas alarmas y mejorar la precisión de los avisos.
El Sistema Nacional de Alerta de Maremotos en España
España cuenta desde 2021 con el Sistema Nacional de Alerta de Maremotos (SINAM), gestionado por el Instituto Geográfico Nacional. Su misión consiste en detectar de forma automática terremotos con capacidad para generar tsunamis y emitir avisos oficiales dirigidos a las autoridades de Protección Civil cuando existe un riesgo real para la población.
El sistema funciona de manera ininterrumpida durante las 24 horas del día y analiza tanto la información procedente de la Red Sísmica Nacional como los datos aportados por organismos internacionales especializados en vigilancia oceánica.
Spain becomes 18th country to sign Tsunami Warning Agreement with #CTBTO & receive data at its National Geographic Institute, @IGNSpain from monitoring stations across the globe. This data can help save lives by allowing countries to issue faster, more accurate tsunami warnings pic.twitter.com/PNALM6rdPK
— CTBTO (@CTBTO) June 13, 2022
Cuando se confirma un evento potencialmente peligroso, el SINAM evalúa el tiempo estimado de llegada de las olas, las zonas que podrían verse afectadas y el nivel de amenaza previsto. Esa información se transmite inmediatamente a la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, encargada de activar, si fuera necesario, los protocolos de respuesta y evacuación.
Este procedimiento permite que las decisiones se adopten con la mayor rapidez posible, especialmente en zonas donde un tsunami podría alcanzar la costa en menos de una hora.
Referencia de la noticia
Secretaría General Técnica. Ministerio del Interior. (2021). Plan Estatal de Protección Civil ante el riesgo de maremotos.