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El plan de China para destruir los satélites Starlink de Elon Musk

Para China la red de satélites Starlink configura una amenaza a su seguridad. Es por ello que, investigadores de ese país, han analizado estrategias que puedan permitir neutralizar a esa red que trata de suministrar Internet de banda ancha desde el espacio.

Starlink
El cohete Falcon 9 despega de Cabo Cañaveral - Florida, para poner en órbita 60 satélites Starlink el 11 de noviembre de 2019.

El sistema de satélites Starling, propiedad de Elon Musk, parece estar incomodando a China. Y es que, de acuerdo a lo señalado por Live Science, un grupo de investigadores militares chinos ha pedido que se desarrolle un arma de tipo "hard kill" para destruir el sistema de satélites, ya que este podría amenazar a la seguridad nacional del país. Hay que tener en cuenta que el uso de Internet no es libre en China, y está fuertemente censurado por el gobierno.

A los investigadores les genera incomodidad el "enorme potencial de aplicaciones militares" de Starlink y la necesidad de que China desarrolle contramedidas para vigilar, inutilizar o incluso destruir la creciente megaconstelación de satélites. El artículo citado se publicó el mes pasado en la revista China's Modern Defence Technology.

Hay que recordar que Starlink es una red de Internet de banda ancha por satélite desarrollada por la empresa SpaceX de Musk que pretende proporcionar acceso a Internet a clientes de cualquier parte del mundo. Para lograrlo solo se necesita de una antena parabólica Starlink que permite conectarse a los satélites. Desde el lanzamiento de los primeros satélites Starlink en 2019, SpaceX ha puesto más de 2300 de ellos en la órbita baja de la Tierra, y la compañía planea enviar hasta 42.000 satélites al espacio para formar una gigantesca megaconstelación.

Las preocupaciones detrás de Starlink

De acuerdo con el artículo, los investigadores chinos se mostraron preocupados por las posibles capacidades militares de la constelación, que, según ellos, podría utilizarse para rastrear misiles hipersónicos, aumentar drásticamente la velocidad de transmisión de datos de los aviones no tripulados y los cazas furtivos de Estados Unidos, o incluso embestir y destruir satélites chinos.

China ya ha estado a punto de colisionar con los satélites Starlink. El año pasado recurrió a la ONU para quejarse de que la estación espacial del país se vio obligada a realizar maniobras de emergencia para evitar "encuentros cercanos" con los satélites Starlink en julio y octubre de 2021.

"Debería adoptarse una combinación de métodos de muerte suave y dura para hacer que algunos satélites Starlink pierdan sus funciones y destruyan el sistema operativo de la constelación", escribieron en el documento los investigadores dirigidos por Ren Yuanzhen, investigador del Instituto de Seguimiento y Telecomunicaciones de Pekín, que forma parte de la Fuerza de Apoyo Estratégico del ejército chino. Las armas espaciales se dividen en dos categorías: las que atacan físicamente a los objetivos, como los misiles, y las que no atacan, como las armas de interferencia y las armas láser.

Los métodos de China

A todo esto, China ya dispone de múltiples métodos para inutilizar satélites. Entre ellos se encuentran los inhibidores de microondas que pueden interrumpir las comunicaciones o destruir los componentes eléctricos; potentes láseres de resolución milimétrica que pueden captar imágenes de alta resolución y cegar los sensores de los satélites; armas cibernéticas para hackear las redes de satélites; y misiles antisatélites de largo alcance (ASAT) para destruirlos, según el Departamento de Defensa de EE.UU.

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Parte de la constelación de satélites Starlink puede verse a simple vista tras su paso en noches diáfanas.

Sin embargo, los investigadores afirman que estas medidas, que son eficaces contra los satélites individuales, no serán suficientes para acabar con Starlink. "La constelación Starlink constituye un sistema descentralizado. El enfrentamiento no tiene que ver con satélites individuales, sino con todo el sistema", indicaron los investigadores. También, esbozaron cómo un ataque al sistema Starlink requeriría "algunas medidas de bajo coste y alta eficiencia".

En primer lugar, lo que se propone es que China construya sus propios satélites espías para controlar mejor a Starlink, que encuentre mejores formas de hackear sus sistemas y que desarrolle métodos más eficientes para derribar múltiples satélites de la red. Esto podría significar el despliegue de láseres, armas de microondas o satélites más pequeños que podrían utilizarse para inutilizar los de Starlink. China también quiere competir directamente con Starlink mediante el lanzamiento de su propia red de satélites. Llamada Xing Wang, o Starnet, también pretende proporcionar acceso global a Internet a los clientes de pago.