El motivo por el que los valles de la Península registran las temperaturas más altas de España (y no es solo por el sol)
Una combinación de factores meteorológicos y geográficos está detrás del calor extremo en los valles de la España peninsular, especialmente aquellos por los que discurren ríos. ¿Por qué hace tanto calor en estas regiones?

La cuarta ola de calor del verano trae de nuevo temperaturas por encima de los 40 ºC en las estaciones de la red oficial. Según la AEMET, ayer se registraron hasta 42.6 ºC en Sant Julià de Vilatorta, Barcelona. El 29 de julio, los registros máximos se trasladaron a Navarra, con hasta 42,2 ºC en Cáseda. Hoy habrá avisos naranjas en el valle del Guadalquivir, Ebro, interior del levante peninsular, Pirineo oriental y depresión de Lleida.
Llama la atención como las temperaturas más elevadas en España suelen darse en zonas de valle, especialmente las vegas de los grandes ríos. A continuación ofrecemos una explicación a este fenómeno geográfico-climático.
Récords absolutos de calor en España y la geografía de los valles peninsulares
La temperatura más alta registrada en España oficialmente son los 47,6 ºC de la Rambla (Córdoba) el 14 de agosto de 2021. Otro valor extremo son los 47,3 ºC en Montoro, Córdoba, el 13 de julio de 2017, destacando otro dato del 15 de agosto de 2021, cuando se registraron hasta 47 ºC en Alcantarilla, la Región de Murcia.
Estos registros, y muchos otros de calor extremo, tienen lugar en valles fluviales. Por ejemplo, Montoro se encuentra en el valle del Guadalquivir y Alcantarilla en la vega del río Segura. Muchos podrían pensar que el efecto del río refresca las temperaturas, pero la meteorología demuestra que esto no es así.
Tras un minucioso análisis de la información obtenida y un riguroso proceso de validación, estamos en condiciones de afirmar que el récord de temperatura más alta medida en España corresponde a los 47,6 ºC de La Rambla (Córdoba), registrados el 14 de agosto de 2021. pic.twitter.com/V9L4Lu3bro
— AEMET (@AEMET_Esp) August 2, 2022
Los valles actúan como surcos que atrapan el aire, dificultando todavía más su renovación en capas bajas. La insolación calienta fuertemente la superficie terrestre y el aire caliente asciende por convección. Los anticiclones actúan como tapadera, conservando el aire cálido junto al suelo.
Este efecto es mucho más evidente en los valles de los grandes ríos, que son poco profundos, permitiendo el los rayos del sol lleguen al fondo del valle. Los valles de montaña son más profundos y sombríos y se encuentran a mayor altitud, por lo que el calentamiento es menor.
Otro factor a tener en cuenta es que los valles de los grandes ríos actúan como vías por las que se canalizan los vientos que soplan en las mesetas, convirtiéndose en terrales ardientes. Las brisas que entran por el Golfo de Cádiz suelen canalizan a través del valle del Guadalquivir y van absorbiendo todo el calor acumulado en el valle. Lo mismo ocurre con los vientos de poniente en la vega del Segura, cuando en niveles medios y altos domina el anticiclón. Las temperaturas se disparan rápidamente porque el viento arrastra todo el calor acumulado en el valle.
Los veranos más calurosos se concentran en estos tres valles
Estos mecanismos contrarrestan el pequeño efecto refrescante que puede tener el agua que discurre en estos ríos. De hecho, las temperaturas más elevadas en verano suelen darse en valles fluviales peninsulares. Si analizamos un mapa de temperatura máxima media en julio entre 1981 y 2010, las máximas más altas en España siguen los cursos del Guadalquivir, Guadiana y Tajo. En estos tres valles, la media de máximas en julio oscila entre 32,5 y 35 ºC.

Lo mismo ocurre con la temperatura máxima media del mes de agosto, aunque en este caso destaca más el valle del Guadalquivir respecto al del Guadiana y Tajo. Aunque no se refleja en la media, la depresión del Ebro es otro de los focos de calor en España, con temperaturas muy altas en situaciones de ola de calor. El viento bochorno (del sureste) es el responsable de los registros más extremos de calor, dirigiendo todo el aire caliente hacia el norte de Aragón, Navarra y La Rioja.