Climate Clock en Nueva York: la fecha límite de la Tierra

Te contamos en qué parámetros se basa este reloj y a qué hace referencia. Debe servir para hacer una reflexión sobre la importancia de no aumentar en 2 °C la temperatura de la Tierra.

En el marco de la Semana del Clima se ha puesto un reloj con la cuenta atrás para modificar sustancialmente las fuentes de energía.

El sábado 19 de septiembre, a las tres y veinte de la tarde, en el metrónomo de Union Square en Nueva York apareció el siguiente mensaje: “La Tierra tiene una fecha límite”. Después de esto aparecieron los números 7:103:15:40:07, haciendo referencia a los 7 años, 103 días, 15 horas, 40 minutos y 7 segundos que restan para que los países adopten medidas decisivas con tal de mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 1.5°C.

Este proyecto tiene el nombre Climate Clock y es una colaboración de artistas, activistas y por supuesto científicos del clima, entre los que destacan Ottmar Edenhofer, del Mercator Research Institute on Global Commons and Climate Change (MCC), y Richard Heinberg del Post-Carbon Institute. La metodología que utilizan para estimar el tiempo para la fecha límite es la del MCC. A través de datos del reciente Informe especial del IPCC, estima las posibilidades de mantenernos por debajo de un umbral peligroso de calentamiento.

El MCC detalla que la atmósfera puede absorber, calculado a partir de finales de 2017, no más de 420 gigatoneladas (Gt) de CO2 si queremos permanecer por debajo del umbral de 1.5 °C. Sin embargo, cada año se emiten alrededor de 42 Gt de CO2, es decir, 1332 toneladas por segundo. A partir de estos datos se calcula la fecha límite para tomar acciones trascendentes en la transición energética necesaria en todo el mundo.

Entonces, ¿el mundo se acabaría en 7 años?

No, pero de continuar utilizando el CO2 tal y como lo hacemos en la actualidad, llegaremos a una cantidad de emisiones que nos llevarán a un calentamiento del planeta por encima de 1.5 ºC y, por tanto, a un riesgo cada vez más alto de no tener marcha atrás para evitar las consecuencias que esto traería en el futuro.

¿Cómo nos beneficiamos manteniendo la temperatura global por debajo de este aumento en lugar de 2°C?

De acuerdo con Naciones Unidas, para 2100 el aumento del nivel del mar a nivel global sería 10 cm más bajo con un calentamiento global de 1.5 °C; las probabilidades de un Océano Ártico sin hielo durante el verano disminuirán a una vez por siglo, en lugar de una vez por década; y los arrecifes de coral disminuirían entre un 70 y 90 % con un calentamiento global de 1.5 °C, mientras que con 2 ºC se perderían casi todos (el 99%).

Por ello, es tan importante que los países garanticen una vida digna a las futuras generaciones a través de cambios en sus políticas energéticas, es la razón por la que debajo de los números 7:103:15:40:07 del Climate Clock, se aprecia un número en verde u representa el porcentaje de energía que viene de fuentes renovables.

Ante esto, debemos apostar por estrategias que promuevan energías más verdes, además de exigir a los actuales representantes el aumento de su uso. Solo así evitaremos encontrarnos en situaciones ambientales cada vez más peligrosas para nosotros mismos.