Científicos españoles descubren cuáles son los 17 árboles que mejor resisten el calor extremo en las ciudades
No todos los árboles están preparados para sobrevivir a veranos cada vez más extremos. Una investigación española revela qué especies podrían marcar la diferencia en nuestras ciudades.

El aumento de las temperaturas y las olas de calor cada vez más intensas están poniendo a prueba la supervivencia de los árboles urbanos. Aunque su presencia resulta fundamental para proporcionar sombra, reducir la temperatura y mejorar la calidad ambiental, no todas las especies soportan igual las condiciones extremas.
Una investigación desarrollada en la Universidad de Córdoba ha analizado la resistencia al calor de 17 especies de árboles presentes en los espacios verdes de la ciudad andaluza, con el objetivo de identificar cuáles están mejor preparadas para afrontar el calentamiento climático.
Los 17 árboles analizados por los investigadores españoles
Para desarrollar la investigación, los científicos han seleccionado 17 especies habituales en parques, jardines y calles de Córdoba, una ciudad donde las temperaturas estivales superan frecuentemente los 40 °C. Entre los ejemplares estudiados se encuentran la encina, el olivo, el algarrobo, el alcornoque, el almez, el fresno, el álamo blanco y el olmo común, además de especies ornamentales como la jacaranda, la catalpa, la tipuana, la melia, la grevillea, el naranjo amargo, la falsa acacia, el aligustre japonés y la sófora del Japón.

Los investigadores analizaron muestras de hojas sometidas a diferentes temperaturas, desde los 25 hasta los 60 °C, para comprobar cuándo comenzaban a producirse daños en su funcionamiento fotosintético. El estudio, publicado en la revista científica Urban Forestry & Urban Greening, revela que los árboles autóctonos mediterráneos presentan, generalmente, una mayor resistencia térmica que numerosas especies ornamentales procedentes de regiones tropicales y subtropicales.
La encina y el olivo, los que mejor soportan el calor
La encina (Quercus ilex) destaca como una de las especies más resistentes, al registrar una temperatura crítica de 51,5 °C antes de comenzar a sufrir daños en su sistema fotosintético. También sobresale el olivo (Olea europaea), que alcanzó los 60,6 °C en el umbral correspondiente a una pérdida del 90 % de la eficiencia fotosintética analizada.

El olmo común y el fresno de hoja estrecha también obtienen resultados favorables, mientras que otras especies mediterráneas, como el algarrobo y el alcornoque, muestran una capacidad apreciable para afrontar temperaturas elevadas.
En el extremo contrario aparecen especies ornamentales como la grevillea y el naranjo amargo, que registraron algunos de los valores más bajos de resistencia térmica. Estos resultados no significan que los árboles puedan soportar indefinidamente esas temperaturas, sino que indican los límites fisiológicos observados durante los experimentos.
¿Por qué algunos árboles resisten mejor el calor?
Una de las conclusiones es que la resistencia al calor no depende de que un árbol sea de hoja perenne o caduca, sino principalmente de su origen biogeográfico y determinadas características estructurales. Las especies con hojas más gruesas, mayor masa foliar y madera más densa presentaron, generalmente, una mayor tolerancia térmica.

Los investigadores también ha comprobado que los árboles tropicales y subtropicales introducidos en ambientes climáticamente muy diferentes de sus lugares de origen pueden resultar especialmente vulnerables.
Los resultados ofrecen información útil para diseñar ciudades más preparadas frente al cambio climático. Sin embargo, los autores advierten de que las conclusiones proceden de árboles cultivados en parques urbanos con riego y que deben contrastarse en otros entornos.
Referencia de la noticia
Sonia Vega-Rosete y Cristina C. Bastias,. (2026). Biogeographic status, climate-origin and functional traits predict heat tolerance of urban trees under climate warming.