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Noche de terror en la Bretaña francesa con la borrasca Alex

La borrasca Alex entró anoche por el noroeste de Francia tras un proceso de ciclogénesis explosiva. A su paso provocó viento huracanado, con rachas superiores a los 150 kilómetros por hora, que ha ocasionado numerosos daños y dejado sin electricidad a miles de personas.

Ayer, poco después de que cayera la noche, el mínimo depresionario de la borrasca Alex irrumpió en el noroeste de Francia. El radio de acción de este ciclón es enorme pero, sin contar con los accidentes geográficos, es justo su centro, ese mínimo nombrado, el que aguarda las rachas de viento más intensas. La Bretaña francesa hasta el momento ha sido la región más damnificada por el temporal. En las islas de Morbihan anoche los observatorios llegaron a registrar ráfagas de entre 150 y 180 kilómetros por hora, equivalentes a un huracán de categoría 2 -sin serlo, claro-.

El dato más extremo se ha registrado en Belle-Ile, una pequeña isla de 85 kilómetros cuadrados que linda con la costa de Quiberon. Allí el anemómetro marcó una racha máxima de 186 km/h. En Groix, también perteneciente a Morbihan, el viento llegó hasta los 157 km/h.

Según la información vertida por las autoridades de la prefactura, el servicio de emergencias ha tenido que llevar a cabo más de 250 intervenciones entre las 22 y las 05 horas, relacionadas con caída de árboles, objetos y achiques relacionados con el oleaje y las lluvias. Cerca de 1000 agentes han sido movilizados en las últimas horas para auxiliar a los vecinos de Morbihan y después tratar de devolver la normalidad a la región. Esto último no será fácil, esta mañana 80.000 personas seguían sin electricidad, principalmente en la franja costera.

Ahora el centro de la borrasca y las rachas de viento más intensas sobrevuelan el canal de la Mancha. Está previsto que Alex vuelva al Atlántico para después, en la próxima madrugada, adentrarse de nuevo en Francia a través de Nueva Aquitania.

El litoral de esta región será golpeado por olas de hasta ocho metros, que alcanzarán los diez metros mar adentro. Además de esta zona, en Francia preocupan los Alpes Marítimos, donde Alex está abriendo pasillo al viento de componente sur con mucho recorrido sobre el Mediterráneo. Las lluvias podrían dejar hasta 300 l/m2 en zonas bien expuestas a este flujo.