Alerta por los jabalíes urbanos: detectan patógenos en 9 de cada 10 ejemplares de la Costa del Sol
Parques, urbanizaciones e incluso playas son ya parte del territorio habitual de los jabalíes en la Costa del Sol. Un estudio acaba de descubrir que la mayoría alberga patógenos capaces de transmitirse entre animales y personas.

La presencia de jabalíes en calles, urbanizaciones y parques de la Costa del Sol se ha convertido en una imagen cada vez más habitual. Estos animales, atraídos por la facilidad para encontrar alimento en zonas habitadas, protagonizan encuentros frecuentes con vecinos y turistas. Ahora, un estudio científico añade un motivo más para extremar las precauciones: la mayoría de ellos porta microorganismos capaces de infectar a las personas.
Los datos que han puesto en alerta a los investigadores
La investigación ha sido desarrollada por la Cátedra One Health-Colegio de Veterinarios de Málaga de la Universidad de Málaga, en colaboración con la Universidad de Córdoba y otras entidades andaluzas dedicadas a la vigilancia de la fauna silvestre.
Entre diciembre de 2024 y enero de 2026, los investigadores analizaron 80 jabalíes y cerdos asilvestrados capturados en Marbella, Málaga, Fuengirola y Benahavís. Tras realizar más de 2.400 pruebas diagnósticas, comprobaron que el 92,5% de los ejemplares había estado expuesto o estaba infectado por al menos un agente infeccioso.
Los jabalíes cada vez están más presentes en los núcleos con gran densidad de población y mucho de ellos portan enfermedades infecciosas. En concreto, más del 90% de estos animales urbanos de la provincia de Málaga son portadores de patógenos infecciosos, según el informe pic.twitter.com/xHqknmJPmt
— 101tv.es Málaga (@101tvMalaga) August 5, 2026
Además, el 86,3% dio positivo a uno o varios patógenos zoonósicos, es decir, microorganismos capaces de transmitirse entre animales y seres humanos. Según los autores, estos resultados evidencian una intensa circulación de enfermedades en las poblaciones de suidos que habitan entornos urbanos y periurbanos de la Costa del Sol.
Los microorganismos que más preocupan a los científicos
Entre los microorganismos detectados destaca Blastocystis spp., presente en el 63,1% de los animales estudiados. Se trata de un parásito intestinal que puede encontrarse tanto en personas como en numerosas especies animales y que se ha relacionado con trastornos digestivos.
También apareció Ascaris suum en el 54,9% de los ejemplares. Aunque este parásito afecta principalmente a cerdos y jabalíes, puede infectar de forma ocasional a los seres humanos.

Otro dato relevante es que el 57,1% de los animales presentaba anticuerpos frente al virus de la hepatitis E, una enfermedad que puede transmitirse a las personas, entre otras vías, mediante el consumo de carne de cerdo o de jabalí cruda o insuficientemente cocinada.
En cuanto a las bacterias, los científicos detectaron Brucella spp. en el 32,9% de los ejemplares, Salmonella enterica en el 30% y Escherichia coli O157 en el 18,5%. Esta última puede provocar infecciones intestinales graves y complicaciones potencialmente importantes en determinados pacientes.
Infecciones simultáneas
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue la elevada frecuencia de coinfecciones. El estudio revela que el 78,8% de los animales positivos estaba infectado o había estado expuesto simultáneamente a dos o más agentes patógenos.
En Benahavís y Fuengirola, la situación fue especialmente llamativa, ya que todos los ejemplares positivos analizados presentaban múltiples patógenos al mismo tiempo.
¿Qué riesgo supone para la población?
Los investigadores recuerdan que la detección de estos microorganismos no implica que cualquier encuentro con un jabalí vaya a provocar una infección. Sin embargo, sí confirma que estos animales actúan como reservorios de distintos patógenos y que la probabilidad de exposición aumenta cuando conviven estrechamente con las personas.

El contacto directo con los animales, la presencia de sus heces o secreciones en parques y jardines, la interacción de las mascotas con estos restos o el consumo de carne de jabalí sin los controles sanitarios adecuados son algunas de las vías por las que podría producirse la transmisión de determinadas enfermedades.
El creciente número de jabalíes que frecuenta zonas residenciales y espacios públicos incrementa las oportunidades de contacto entre fauna silvestre, animales domésticos y población, un escenario que preocupa a los especialistas en salud pública.
Referencia de la noticia
Consejo General de Colegios Veterinarios de España. (2026). Los jabalíes que llegan a áreas urbanas de Málaga son fuentes de zoonosis: más del 90% portan patógenos infecciosos.