"Una ciclogénesis explosiva agitará el chorro polar este miércoles 23": efectos en España según la experta Andrea Danta

Una borrasca experimentará una intensificación extraordinaria en las próximas horas en el Atlántico norte, pero lo más interesante estará en lo que ocurrirá después: el chorro polar cambiará de posición y España lo notará.
Las condiciones meteorológicas reflejadas en superficie son el resultado del movimiento de la atmósfera en las diferentes capas de la troposfera. En los próximos días, una profunda borrasca atlántica sufrirá una rápida intensificación al norte del Atlántico, en un proceso conocido como ciclogénesis explosiva.
Una profunda borrasca en el Atlántico norte zarandeará el chorro polar, desplazándolo hacia latitudes más septentrionales y dejando efectos sobre España.
Su evolución tendrá consecuencias sobre una de las piezas fundamentales de la circulación atmosférica: el chorro polar, que modificará notablemente su posición. La borrasca será muy profunda y estará acompañada de vientos extraordinariamente intensos, pero ¿hasta dónde llegarán sus efectos? La configuración atmosférica que se establecerá sobre el Atlántico será determinante para saber los efectos que tendrá en España.
Una borrasca se profundizará de forma explosiva al sur de Islandia
La borrasca ya está tomando forma en el Atlántico norte, pero su evolución durante las próximas horas será especialmente llamativa. En las últimas salidas del modelo Europeo, en la situación prevista para hoy martes 22 a las 16 horas, el centro de la baja presenta una presión de unos 1008 hPa, todavía sin una gran profundización.
El escenario cambiará rápidamente durante el miércoles. A medida que la borrasca avance hacia el norte, comenzará a experimentar una intensificación muy rápida, con una caída muy acusada de la presión en su centro. Los modelos apuntan a que tras 24 horas, mañana miércoles a las 16 horas, el mínimo ya se situará en torno a los 979 hPa, con las isobaras cada vez más juntas alrededor del centro de la baja. Esto refleja un importante aumento del gradiente de presión y, por tanto, de los vientos asociados al sistema.

Estamos ante un proceso de ciclogénesis explosiva, término que se utiliza para describir una profundización excepcionalmente rápida de una borrasca extratropical. De forma clásica, se considera que ocurre cuando la presión central desciende alrededor de 24 hPa o más en 24 horas, aunque el umbral se ajusta en función de la latitud.
La evolución continuará durante las siguientes horas. La borrasca se desplazará hacia las proximidades de Islandia y seguirá profundizándose, hasta alcanzar una presión mínima cercana a los 964 hPa durante la madrugada del jueves 24. Las isobaras aparecerán entonces muy juntas alrededor de un centro de bajas presiones extremadamente profundo.
Esta rápida intensificación no será un proceso aislado: alterará la circulación atmosférica en niveles superiores y tendrá una importante repercusión sobre el chorro polar, que será la siguiente pieza clave de este episodio.
Los efectos en el tiempo de España
La rápida profundización de la borrasca tendrá también consecuencias en niveles altos de la atmósfera. Su intensificación favorecerá una importante reorganización del chorro polar, que se desplazará hacia latitudes más septentrionales.

Este desplazamiento del chorro será clave para entender lo que ocurrirá más al sur. Al quedar la circulación atlántica confinada en latitudes más altas, el anticiclón de las Azores se reforzará y ganará protagonismo sobre el entorno de la península Ibérica.
De esta forma, la profunda borrasca quedará alejada de España y sus frentes no conseguirán avanzar hacia nuestro territorio. Pero hay una consecuencia especialmente importante: esta configuración favorecerá la persistencia de las altas presiones y de los movimientos descendentes del aire sobre España, un escenario muy favorable para la estabilidad atmosférica y el aumento de las temperaturas.
Y esto ocurre precisamente cuando estamos a las puertas de un nuevo episodio de domo de calor. A partir de mañana, la dorsal anticiclónica se reforzará sobre buena parte de la Península, favoreciendo cielos poco nubosos, fuerte insolación y un calentamiento progresivo de la masa de aire.
Por tanto, aunque la ciclogénesis explosiva se produzca muy lejos de nuestro país, su interacción con el chorro polar y la configuración del Atlántico contribuirá a mantener el bloqueo anticiclónico sobre España, ayudando a crear el escenario atmosférico que permitirá que el episodio de calor gane intensidad durante los próximos días.