Se aproxima ya la borrasca atlántica que romperá moldes: en 2 días lluvias fuertes y vendaval en el noroeste

Un inusual sistema meteorológico se está formando y comenzará a afectar a la España peninsular este fin de semana, dejando viento fuerte, más chubascos irregulares y algunas tormentas localmente intensas.
La dinámica atmosférica en esta región del planeta continúa mostrando un comportamiento muy distinto al de la primera mitad del verano. El bloqueo que existía sobre Europa se ha debilitado, por lo que las ondas y depresiones vuelven a circular libremente por el interior del continente al restablecerse la circulación del oeste. Esto ha permitido que algunas vaguadas alcancen la Península dejando episodios de tormentas y descensos térmicos pasajeros que han aliviado la situación de calor extremo que ha predominado la mayor parte del verano.
En las próximas horas se formará una borrasca en las inmediaciones de la Península que será muy particular: se profundizará de forma súbita, algo raro en agosto en estas latitudes, e incluso podría llegar a desarrollar algunos rasgos subtropicales.
Estas ondas también han dejado fenómenos adversos: al encontrarse con unos mares excepcionalmente cálidos, con temperaturas superficiales superiores a 25 ºC en el Cantábrico y a 30 ºC en el Mediterráneo, las tormentas formadas en el seno de esas vaguadas han adquirido una intensidad muy notable dando lugar a algunas inundaciones locales y otros fenómenos adversos como granizo de gran tamaño o reventones con rachas de viento huracanadas.
Una borrasca muy peculiar para la época... ¿y con algunos rasgos tropicales?
La última vaguada de entidad ha cruzado la Península en las últimas horas y puede seguir dejando tormentas fuertes en puntos del Mediterráneo, pero por el Atlántico ya asoma la siguiente y llevará consigo una peculiar e intensa borrasca que quedará frente a nuestras costas.
Esta borrasca se desarrollará rápidamente en un entorno cálido y húmedo, justo entre las Azores y la Península Ibérica, hasta alcanzar una presión mínima de unos 990 o 995 hPa, descendiendo cerca de 20 hPa en menos de 24 horas, por lo que su proceso de formación podría catalogarse como una ciclogénesis explosiva si se cumple la previsión.

Además, según el Centro Nacional de Huracanes este sistema podría separarse de su frente y adquirir algunas características subtropicales o tropicales mañana o primera horas del domingo, con una probabilidad de ocurrencia que de momento se sitúa en el 20%, según las últimas previsiones del organismo. Esta borrasca, sin embargo, alcanzará su máxima intensidad sobre el océano, por lo que no afectará con virulencia a tierra firme, si bien el oleaje será importante en toda la fachada atlántica.
Vientos intensos y más chubascos desde el domingo
A medida que la baja se desarrolle, irá desplazándose lentamente hacia el este, aproximándose a la Península y también debilitándose en el proceso, por lo que los violentos vientos que llevará consigo, probablemente huracanados, no llegarán hasta tierra firme. No obstante, los restos de esta cálida y húmeda borrasca así como la vaguada a la que irá asociada, sí alcanzarán y cruzarán la Península entre el domingo y el lunes, reactivando las tormentas inicialmente en el oeste peninsular y posteriormente en otras zonas de la mitad norte y también del noreste.
Otro meteoro a tener en cuenta será el viento, que arreciará entre el domingo y el lunes, predominando las componentes sur y suroeste, con rachas localmente superiores a 60 km/h tanto en zonas de litoral del oeste como en zonas de montaña del interior, especialmente durante el lunes. Cabe destacar que en áreas de tormenta estas rachas pueden ser puntualmente muy superiores, aunque afectando a zonas muy reducidas.
Las tormentas persistirán durante el comienzo de la próxima semana
Aunque la borrasca se disipará durante el lunes, la vaguada a la que esta asociada permanecerá en el entorno peninsular hasta el martes y, con alta probabilidad, será sucedida rápidamente por otra de similares características. Esto se traducirá en más inestabilidad, con un entorno favorable para la convección allí donde las brisas y la humedad lo permitan.

Cabe esperar, por tanto, que las tormentas continúen desarrollándose con fuerza en puntos de la mitad norte entre el lunes y el miércoles. Estos desarrollos convectivos aprovecharán un entorno algo más húmedo tras el paso de la borrasca, nutriéndose también de las brisas marinas que, debido a la elevada temperatura de los mares, aportarán más energía y humedad de lo habitual.