Se aproxima otro domo de calor: similitudes y diferencias respecto al último episodio en España

El tercer domo de calor desde mayo traerá calor extremo a España, pero con diferencias respecto al anterior episodio. Analizamos en qué se diferencia un domo de calor de las dorsales anticiclónicas típicas.
Por tercera vez desde mayo, los modelos globales insinúan un domo o cúpula de calor en Europa occidental, motivado por una potente dorsal anticiclónica. La situación comenzará este mismo jueves, con un potente anticiclón situado al oeste de Galicia sobre el Atlántico, extendiendo su influencia por buena parte de España. En días posteriores, la dorsal basculará sobre la Península, dando lugar a una situación de altas temperaturas.
¿Qué es un domo de calor y en qué se diferencia de una dorsal típica?
Una dorsal anticiclónica es una zona alargada de alta presión en forma de cresta o "n", extendiéndose desde un centro anticiclónico. Las dorsales son la antítesis de las vaguadas y, bajo su influencia, el tiempo acostumbra a ser estable y soleado. Un domo de calor es una situación meteorológica provocada por una dorsal especialmente intensa y que queda anclada sobre una misma zona durante varios días.

El domo de calor actúa como una cúpula, impidiendo la renovación del aire en la vertical de la troposfera. El aire se ve atrapado por la subsidencia en el seno del anticiclón: el aire baja de niveles superiores a la superficie, calentándose por compresión adiabática al llegar a la superficie. El resultado es la formación de una masa de aire muy cálido, potenciada por la insolación y el contacto con las superficies continentales.
Los domos de calor suelen desembocar en olas de calor, como la ocurrida en Europa hasta hace pocos días. Sus efectos son más notorios en verano, entre los meses de mayo y septiembre, debido a que estos son los meses de mayor insolación en el hemisferio norte. Este tipo de patrón atmosférico podría verse favorecido por el cambio climático, con dorsales mucho más amplias y persistentes.
Domo de calor en España: en qué se diferenciará de la situación anterior
La gran diferencia con el episodio de hace unas semanas es que la vertiente cantábrica se librará del calor extremo, al menos la zona litoral. Únicamente se prevén más de 35 ºC en el interior de Galicia y del País Vasco a finales de semana, sin llegar ni de lejos a los récords absolutos registrados hace unos días. El epicentro de las elevadas temperaturas serán los valles del Tajo, Guadiana y Guadalquivir. A partir del martes se superarán los 40 ºC en amplias zonas de estos valles, especialmente en su mitad occidental.

El día más caluroso de la semana sería previsiblemente el domingo, con temperaturas de 40 a 42 ºC en todo el valle del Guadalquivir, Extremadura, Toledo, Ciudad Real, puntos de la Comunidad de Madrid, valle del Ebro e interior de Cataluña. Podrían alcanzarse los 42 a 43 ºC en los valles del suroeste, entre las provincias de Jaén, Córdoba, Cáceres y Badajoz.
Otra gran diferencia con el episodio anterior es que las temperaturas elevadas en España durante esta semana probablemente no constituirán una ola de calor, por no cumplirse los criterios de extensión geográfica. Los avisos quedarán relegados al suroeste, por lo que de momento hablaremos de episodio de altas temperaturas y no de ola de calor.