La serie sísmica de Granada pierde intensidad tras más de 1.400 terremotos, pero un experto avisa: "Aún no ha acabado"

Granada lleva semanas con la mirada puesta bajo sus pies. Los terremotos continúan, aunque cada vez con menor intensidad. ¿Está empezando a apagarse el enjambre sísmico?

Tras varias semanas de temblores, la serie sísmica mantiene algunos movimientos de pequeña magnitud
Tras varias semanas de temblores, la serie sísmica mantiene algunos movimientos de pequeña magnitud

La tierra continúa moviéndose bajo Granada, aunque la actividad ha perdido fuerza en los últimos días. Tras varias semanas de temblores, la serie sísmica mantiene algunos movimientos de pequeña magnitud mientras los expertos siguen atentos a su evolución.

El episodio comenzó el pasado 14 de agosto y desde entonces se han registrado más de 1.400 terremotos en Granada y su área metropolitana, especialmente en el entorno de Alhendín y otros municipios de la Vega. La mayoría han sido movimientos de baja magnitud y a poca profundidad, aunque más de un centenar han llegado a ser sentidos por la población.

Más terremotos a inicio de septiembre

La actividad tampoco ha desaparecido con la llegada de septiembre. Los datos del Instituto Geográfico Nacional (IGN) muestran que este 2 de septiembre han continuado produciéndose pequeños terremotos en Granada y diferentes municipios de su entorno.

Entre los últimos movimientos figura un terremoto de magnitud 1,5 al sur de Granada, registrado a las 09:22 horas y a 12 kilómetros de profundidad. Horas antes, otro seísmo de la misma magnitud localizado al noroeste de Huétor Vega, a cinco kilómetros de profundidad, fue sentido por la población.

También durante la madrugada se produjo un movimiento de magnitud 1,6 al norte de Churriana de la Vega, a cuatro kilómetros de profundidad, que igualmente fue percibido. Los registros más recientes confirman, por tanto, que el episodio sigue activo, aunque ahora predominan claramente los movimientos pequeños.

¿Ha disminuido la actividad sísmica?

El geógrafo y expertos en riesgos naturales Samuel Biener explica que “en los últimos diez días la actividad sísmica ha disminuido considerablemente en la vega de Granada, y todo parece indicar que la falla responsable de los temblores ha liberado buena parte de la energía acumulada”.

Los últimos registros del IGN son coherentes con esa evolución. Durante los últimos días se han seguido detectando movimientos en el entorno de Granada, Huétor Vega, Churriana de la Vega, Armilla, La Zubia, Alhendín, Cájar o Vegas del Genil, aunque generalmente de pequeña magnitud.

Daños en la Iglesia Parroquial de San Pedro y San Pablo de Granada por la serie sísmica. Autor: Samuel Biener
Daños en la Iglesia Parroquial de San Pedro y San Pablo de Granada por la serie sísmica. Autor: Samuel Biener

Biener señala además una diferencia importante respecto a la crisis sísmica que afectó a Granada entre finales de 2020 y 2021: "Al contrario que en 2021, parece que la actividad se ha concentrado principalmente en una única zona de falla".

La serie sísmica aún no ha terminado

La disminución de la actividad no significa que pueda darse por concluido el episodio. “Esta serie sísmica aún no ha acabado, y todavía se registran algunos sismos de magnitud 2,0 o ligeramente superiores, que no son percibidos por la mayoría de la población”, apunta Biener.

De hecho, el 1 de septiembre volvieron a registrarse varios movimientos sentidos en el área metropolitana. Entre ellos destacó un terremoto de magnitud 2,0 al noreste de Armilla, localizado a cuatro kilómetros de profundidad. Según el geógrafo, esta situación “podría durar unos días o semanas más, hasta que se acabe de estabilizar la situación del todo”.

¿Existe la posibilidad de que vuelva a producirse un terremoto importante? Biener considera que “en principio parece poco probable tener de forma inmediata terremotos de magnitud 4 o 5, pero no hay que descartar ningún escenario en estas situaciones”.

Los movimientos más importantes de esta serie alcanzaron una magnitud Mw 4,8 los días 14 y 18 de agosto. Hasta finales de agosto, el episodio acumulaba más de 1.430 terremotos, 122 de ellos sentidos por la población. La mayoría fueron de magnitud igual o inferior a 2 y solo 12 alcanzaron o superaron la magnitud 3.

¿Por qué algunas zonas han sufrido más daños?

La magnitud de un terremoto no es el único factor que determina sus consecuencias. Las características del terreno y la vulnerabilidad de las construcciones pueden modificar considerablemente cómo se siente un mismo movimiento en superficie.

Las zonas con mayores daños son aquellas donde existen viviendas construidas antes de que comenzara a aplicarse la normativa sismorresistente. Imagen de archivo que no corresponde a Granada.
Las zonas con mayores daños son aquellas donde existen viviendas construidas antes de que comenzara a aplicarse la normativa sismorresistente. Imagen de archivo que no corresponde a Granada.

Biener explica que las zonas con mayores daños son aquellas donde existen viviendas construidas antes de que comenzara a aplicarse la normativa sismorresistente, especialmente cuando los edificios se encuentran sobre determinados materiales.

Es un aspecto a destacar en la vega de Granada, donde abundan materiales sedimentarios o plásticos. Según el geógrafo, estos terrenos pueden comportarse “como una colchoneta cuando se produce un temblor”, amplificando el movimiento. Esto explica por qué en el Zaidín los daños son tan importantes, mientras que en el Albaicín, sobre una colina de conglomerados, sean prácticamente mínimos.

Por ahora, la evolución apunta hacia una progresiva reducción de la actividad, aunque los pequeños terremotos continúan y no puede determinarse exactamente cuándo finalizará la serie.

Biener recuerda que, fuera de las zonas más vulnerables, los daños son mínimos y pide “calma a la población”. También insiste en la importancia de seguir las indicaciones y recomendaciones de los organismos oficiales mientras continúa la vigilancia de la actividad sísmica.