Los meteorólogos avisan de un cambio de escenario que podría abrir las puertas del frío intenso en Europa; las fechas
Nos espera una recta final de enero especialmente dinámica y llena de novedades en el tiempo de Europa y España. Todas las señales apuntan a la posible llegada del frío al viejo continente.

Hoy en día, gracias a los nuevos métodos desarrollados por la meteorología moderna, es posible elaborar una línea de tendencia a largo plazo utilizando el método científico. Analizar el tiempo para los próximos 10 o 15 días no es un acto de fe ni una apuesta a ciegas. Por el contrario, se trata de un estudio riguroso de los escenarios probables.
A medida que transcurre el ecuador del mes, los expertos tienen la mirada puesta en los últimos días de enero, que podría marcar un punto de inflexión con respecto al actual dominio atlántico.
El método de la previsión probabilística y la dinámica de bloqueos
Tras una fase caracterizada por un chorro polar fuertes, con predominio de circulaciones zonales en los últimos días, la situación está cambiando este fin de semana, con un jet stream que ya presenta importantes meandros en el Atlántico norte: los principales modelos meteorológicos comienzan a confirmar un cambio de equilibrio a nivel hemisférico.

Cuando la corriente en chorro se ralentiza y comienza a formar meandros, las perturbaciones atmosféricas ya no se atenúan rápidamente, sino que pueden amplificarse. Este proceso favorece la formación de crestas anticiclónicas en las latitudes altas. Se trata de los llamados bloqueos, configuraciones anticiclónicas que impiden el paso de las borrascas atlánticas y de los vientos del oeste, abriendo la puerta a escenarios más fríos y dinámicos para Europa.
Los protagonistas de este cambio de escenario
En este complejo tablero de ajedrez, varios actores desempeñan un papel fundamental. Uno de ellos es precisamente la Oscilación Madden-Julian. La reactivación de la convección tropical, tras un periodo de estancamiento, puede empujar ondas atmosféricas más amplias y lentas hacia las latitudes medias.
Cabe recordar que no existe un automatismo: si la MJO sigue siendo débil o incoherente, su impacto en el sector europeo será difuso. Los "compuestos" (mapas estadísticos basados en el pasado) son útiles, pero siguen siendo una forma de determinismo retroactivo que debe utilizarse con precaución.
Otro factor importante es el momento angular atmosférico, que a menudo indica una circulación menos zonal (de oeste a este) y una mayor propensión de la atmósfera a crear olas de calor y frío más pronunciadas. Es un indicador valioso para comprender si el flujo atlántico está realmente perdiendo fuerza.
¿Qué podemos esperar para los últimos días de enero?
Si durante la mayor parte de la primera quincena han predominado las circulaciones atlánticas, en los últimos 10 días de enero la situación puede ser totalmente diferente. Las señales de los modelos hacia una configuración más de bloqueo parecen coherentes y también están respaldadas por las medias probabilísticas individuales de los modelos globales.
¿El punto crítico? Queda por definir la estabilidad de este nuevo patrón y, sobre todo, su ubicación geográfica. Serán estos detalles, previsibles solo cuando se acerque el episodio, los que determinarán si España y Europa experimentarán una irrupción de frío muy intenso o si el bloqueo favorecerá a otras zonas del continente, como Europa occidental, Grecia o Turquía.

La meteorología no ofrece certezas, pero hoy en día los instrumentos científicos nos permiten identificar el camino que la atmósfera ha decidido tomar. Y el camino de finales de enero parece alejarse de la monotonía atlántica.
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