José Miguel Viñas, meteorólogo: "el domo de calor no puede ser entendido como sustituto de las olas de calor de siempre"

Las olas de calor extremo que están afectando últimamente a España vienen de la mano de domos de calor en los que se recalienta mucho el aire al descender y calentarse por compresión.
La última semana y media del pasado mes de junio el calor extremo ha causado estragos en un buen número de países europeos, incluido España. Una duradera ola de calor, con una intensidad sin precedentes, ha ido provocando una larga serie de récords de temperaturas altas (algunos absolutos, no solo de un mes de junio) por el extenso territorio por donde fue desplazándose la masa de aire extraordinariamente cálido que dio origen a este episodio.
En los últimos años, paralelamente al aumento de estos episodios de calor tan extremo que se están produciendo tanto en Europa como en otras regiones del mundo, se ha empezado a hablar de los domos de calor, lo que en muchos casos se identifica con las olas de calor, que son viejas conocidas, principalmente asociadas al verano. Conviene precisar las diferencias entre ambos conceptos, ya que no son lo mismo.
Domo y ola de calor: causa y efecto
La principal idea que hay que tener clara es que una ola de calor es la consecuencia de la presencia de un domo de calor, asociado a su vez a una dorsal de aire cálido subtropical que se ve favorecida por una situación de bloqueo persistente. Esto da como resultado la formación de una especie de bóveda o cúpula de aire atrapado donde la temperatura es anómalamente alta en cualquier nivel troposférico.

Este concepto empezaron a utilizarlo los meteorólogos en EEUU hace ya unos años y su uso se ha popularizado gracias a los medios de comunicación, aunque está implementado también en el ámbito científico. En el seno de los domos de calor se producen descensos del aire (ya muy cálido en origen), lo que provoca su recalentamiento (por compresión adiabática), disparándose las temperaturas, con el resultado que hemos visto durante la última ola de calor (primera de 2026 en España).
Las olas de calor siempre están asociadas a dorsales cálidas, pero los domos de calor que se están formando los últimos años presentan rasgos distintos a los de antes, ya que, por un lado, las masas de aire son más cálidas en origen y los bloqueos de altas presiones son más persistentes, forzando a ese aire a estar más tiempo situado sobre un área determinada, provocando el efecto disparo en las temperaturas extremas, tanto en las máximas como en las mínimas altas.
Un nuevo domo de calor traerá un episodio de calor extremo a España
El mapa de avisos de AEMET se tiñe de color naranja hoy miércoles en el suroeste de la Península, donde se intensificará más el calor, volviéndose más extremo. Ayer martes ya fue una jornada extraordinariamente calurosa en amplias zonas de Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha. Se rozaron los 42 ºC de temperatura máxima tanto en Andújar (Jaén) como en Montoro (Córdoba). Hoy el calor extremo ganará en intensidad y extensión, llegándose a los 40 ºC de máxima en más zonas del interior peninsular.

A medio plazo, vuelve a configurarse una situación sinóptica de bloqueo que favorecerá la formación de un domo de calor extremo, que a partir del viernes-sábado podría dar lugar a una nueva ola de calor. Los primeros días de la próxima semana la intensificación del calor será muy destacada, con máximas que podrán alcanzar los 45 ºC en el interior de Andalucía y superar los 40 ºC en la zona centro, incluida la ciudad de Madrid.
El pronto todavía para saber qué recorrido tendrá este nuevo y previsible episodio destacado de altas temperaturas. Todo apunta a que un nuevo domo de calor impactará en España y otros países europeos.