El verano dará marcha atrás el martes 2: los modelos europeo y GFS insisten con el bajón de temperaturas

El calor extraordinario de esta recta final de mayo en España tiene los días contados: una masa de aire procedente del Atlántico norte reemplazará a la actual durante la próxima semana, provocando un importante descenso térmico.

La potente dorsal anticiclónica que nos ha acompañado estas dos últimas semanas ha condicionado el tiempo en la recta final de este mes de mayo, que terminará con temperaturas muy cálidas. La masa de aire, que no se ha desplazado en niveles bajos en los últimos días, se ha ido calentado progresivamente bajo el dominio de esta dorsal hasta alcanzar una temperatura excepcional para un mes de mayo, incluso por encima de la media de los meses de julio y agosto.

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Una masa de aire de procedente atlántica traerá un descenso térmico generalizado durante la semana que viene. No hablaremos de frío, sino de una normalización térmica tras el calor de récord de estas jornadas.

Este escenario ha sido aún más extraordinaria en otros países vecinos, batiéndose récords absolutos de temperatura en centenares de estaciones tanto urbanas como rurales, algunas de ellas centenarias. La situación va a cambiar radicalmente durante la próxima semana, pero para entender este giro tenemos que observar lo que está ocurriendo a escala sinóptica: la dorsal se debilitará y desplazará algo más al este, mientras el chorro polar se acelerará en esta región debido a una intensa descarga de aire ártico sobre el Atlántico norte.

¿Cuándo se notará un refrescamiento más generalizado en España?

Con esta situación las borrascas adquirirán algo más de profundidad y la circulación del oeste se reforzará, irrumpiendo masas de aire de origen marítimo polar por el oeste y desplazando el aire cálido que afecta a todo el oeste del continente.

No hablamos de frío, sino de una normalización térmica tras una situación de récord, pero se notará bastante la diferencia.
No hablamos de frío, sino de una normalización térmica tras una situación de récord, pero se notará bastante la diferencia.

Este efecto no será inmediato y habrá que esperar al lunes para empezar a notarlo en el oeste de la Península Ibérica, mientras que para el martes y el miércoles ya podremos hablar de un cambio generalizado. La alta confianza que muestran los modelos principales, como GFS y europeo, permite un notable grado de confianza en la previsión.

El descenso térmico será más acusado en la vertiente atlántica

Con esta situación, lo que cabe esperar es una progresiva normalización de las temperaturas, con máximas que podrán superar los 30ºC en zonas cálidas de la mitad sur y este peninsular, pero que se resistirán a llegar a esta cifra en el resto, como es habitual durante las primeras semanas del verano climatológico. Sin embargo, este descenso no será uniforme.

Las temperaturas diurnas previstas para mediados de la semana que viene coinciden en la mayoría de previsiones con valores típicos de esta época del año.
Las temperaturas diurnas previstas para mediados de la semana que viene coinciden en la mayoría de previsiones con valores típicos de esta época del año.

En las comunidades de la vertiente atlántica es probable que sea notable, registrándose valores incluso frescos a partir del martes con temperaturas de la masa de aire a 850 hPa (1500 m) que, según el GFS en Galicia estarán en torno a la media según, pero que el modelo europeo, algo menos conservador, las sitúa hasta 2 y 4 ºC por debajo de la media en esta comunidad y en el Cantábrico.

Esto no ocurrirá en la vertiente mediterránea donde el descenso térmico también se notará, pero en menor medida, continuando las temperaturas claramente por encima de la media, aunque ya sin valores extraordinarios.

Más incertidumbre, aire frío y tormentas en el comienzo del verano climatológico

La situación se vuelve aún más interesante de cara a los últimos días de la próxima semana porque hay varios escenarios posibles. Algunos de ellos sugieren que podría seguir llegando aire fresco procedente del Atlántico. Además, varias vaguadas en altura podrían desencadenar episodios de tormentas que afectarían especialmente al noreste peninsular, siendo poco probables las precipitaciones en el interior y mitad sur.

Si este escenario tiene lugar y la dorsal se mantiene retirada hacia el este del continente, la situación prevista para principios de semana podría tener continuidad y prolongarse durante varios días, permitiendo temperaturas frescas en la vertiente atlántica, algunas precipitaciones en el noroeste peninsular y tormentas de carácter irregular pero puntualmente fuertes, especialmente en el cuadrante noreste peninsular.

No hay que olvidar que el mar está varios grados por encima de su temperatura habitual en nuestro entorno y constituye, por tanto, una excelente fuente de humedad y energía.

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