Cómo será la primavera en España: un CSE podría cambiar bruscamente el tiempo en marzo

Tras un febrero cálido, la primavera podría dar un giro inesperado en España si se confirma un calentamiento súbito estratosférico, un fenómeno capaz de alterar la circulación atmosférica.
Son muchos los lugares de España que, en estas últimas jornadas, han podido disfrutar de un tiempo plenamente primaveral, especialmente durante las horas centrales del día. De hecho, ayer AEMET confirmó nuevos récords de temperatura máxima más alta para un mes de febrero en Bilbao, Salamanca, Ávila y Cáceres, dando una idea de lo anormalmente cálido que está siendo el ambiente para esta época del año.
Todo esto podría cambiar debido a un fenómeno atmosférico que suele ser desconocido para la mayoría de la población: un calentamiento súbito estratosférico, CSE. Este evento siempre llama la atención de los expertos en meteorología y climatología, a pesar de que los científicos lo conocen muy bien desde hace años.
Aunque el nombre de este proceso a nivel estratosférico pueda sonar algo “alarmante”, sus efectos no siempre acaban teniendo un impacto directo sobre nosotros. A continuación, os explicamos con detalle el origen y desencadenamiento de este evento, además de sus posibles consecuencias en España.
¿Qué es y cómo se forma un calentamiento súbito estratosférico (CSE)?
Un CSE se define como un incremento drástico de la temperatura en la estratosfera, específicamente en la franja situada entre los 20 y 30 kilómetros de altitud. Durante estos episodios, la temperatura en esta capa atmosférica puede dispararse 15 °C, 35 °C o incluso más, en un lapso de apenas unos pocos días.

Este aumento repentino de la temperatura se produce a consecuencia de una corriente en chorro que traza meandros. Las pronunciadas ondas planetarias, asociadas con valores máximos de viento elevados y un alto contenido en energía, llegan a propagarse en la estratosfera debido a su interacción con grandes cordilleras u otros obstáculos, desestructurando el vórtice polar y favoreciendo importantes descuelgues de aire polar o ártico hacia latitudes meridionales.
Cabe destacar que no todos los CSE acaban por verse reflejados en la troposfera (donde se producen los fenómenos meteorológicos) y, por tanto, alterando el vórtice polar troposférico. En caso de ver sus efectos trasladados hacia capas más bajas de la atmósfera, estos se harían notar con un período de retardo mínimo de 3 semanas, pudiendo afectar a cualquier región del hemisferio norte.
¿Cuáles serían sus efectos en España durante la primavera?
Teniendo claro el funcionamiento de este fenómeno atmosférico y que su desarrollo no tiene que traducirse en que nos afecte de manera directa en el tiempo que nos espera en España a largo plazo, estas serían sus posibles consecuencias en el mes de marzo y la primavera meteorológica en nuestro territorio.

Para el comienzo de marzo, el modelo europeo anticipa una configuración sinóptica que propiciaría el descuelgue de bajas presiones hacia zonas meridionales de la Península Ibérica, lo que podría traducirse en un ambiente más húmedo en gran parte de España, a excepción del tercio norte peninsular y las Islas Baleares, donde los registros rondarían los valores medios. Respecto a las temperaturas, estas podrían ser anormalmente altas en casi toda nuestra geografía, quedando el archipiélago canario y la vertiente mediterránea al margen, donde el ambiente sería ligeramente más fresco.
Por último, haciendo referencia a la tendencia trimestral, el ECMWF estima que habría una cierta probabilidad de que en el cuadrante noroccidental peninsular la primavera fuera algo más húmeda de lo habitual, sin vislumbrarse una tendencia definida en el resto del territorio. En lo referente a las temperaturas, es posible que predominen las anomalías positivas, aunque no son tan intensa y evidentes como otras primaveras recientes en España.
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