A partir de las 16 horas crecerán tormentas que dejarán lluvia, reventones y granizo en cuatro provincias del sureste

Debido a la presencia de aire frío en altura, este domingo las tormentas podrían ser virulentas en zonas del interior del sureste de la España peninsular: se esperan muchos rayos, vendavales intensos e incluso pedrisco.
El calor y la estabilidad están siendo la nota predominante con altísimas temperaturas y un ambiente plenamente veraniego en prácticamente toda España. La intensa insolación y la llegada de una masa de aire muy cálida y seca procedente del norte de África dispararán las temperaturas por encima de los 35 a 40 ºC en amplias zonas del interior de la mitad oriental peninsular, dejando una jornada sofocante y con abundante calima.
Sin embargo, será precisamente este exceso de calor y la presencia de algo de aire frío en altura los que actuarán como combustible para que la atmósfera cambie radicalmente en numerosos puntos del este y sudeste peninsular en la segunda mitad de la jornada. La energía acumulada durante las horas centrales del día favorecerá el desarrollo de potentes nubes de evolución, especialmente en áreas montañosas y del interior del este.
A partir del mediodía se va a disparar una intensa actividad convectiva. Las tormentas, en su mayoría secas, serán fuertes en puntos del interior de la mitad este peninsular, pero los fenómenos meteorológicos más adversos se esperan en la Región de Murcia, sudeste de Castilla la Mancha e interior de la Comunidad Valenciana.
La gran mayoría de estas tormentas dejarán escasa precipitación, pero podrán ir acompañadas de fenómenos meteorológicos muy adversos, como reventones secos, rachas de viento superiores a los 100 km/h, intenso aparato eléctrico y granizo de gran tamaño. Las provincias del interior del sudeste serán las de mayor riesgo.
Calor y aire frío en altura, ingredientes para las tormentas vespertinas
El mecanismo responsable de estas tormentas responde al clásico proceso de convección térmica diurna, habitual durante el verano pero especialmente intenso cuando coinciden temperaturas muy altas y algún mecanismo de disparo. Ya durante la mañana, el sol calentará con enorme intensidad el suelo, especialmente en el interior de la Región de Murcia, Albacete, la Comunidad Valenciana y el este de Andalucía.

La misma temperatura actúa como catalizador haciendo que el aire próximo a la superficie se vuelva mucho más ligero y comience a ascender rápidamente formando columnas térmicas. Posteriormente, el relieve del interior del este peninsular, junto con la divergencia en altura que provoca la dana situada al oeste de la península actuará como una auténtica rampa que impulsará todavía más ese ascenso.
Al alcanzar niveles más altos de la atmósfera, el aire se enfriará y el vapor de agua comienza a condensarse , favoreciendo el rápido crecimiento de grandes nubes de desarrollo vertical o cumulonimbos. A partir de las 12-13 h estas comenzarán a desarrollarse con fuerza sobre los Pirineos, el Sistema Ibérico y las sierras del sudeste, extendiéndose posteriormente a otras muchas zonas del interior de la mitad oriental peninsular.
Cuatro provincias en el punto de mira
La mayor probabilidad de fenómenos severos se concentrará durante la tarde en el interior del sudeste peninsular. Por ello, la AEMET ya tiene activados avisos con posibilidad de desarrollo organizado de células convectivas.
Albacete será una de las provincias más expuestas, con riesgo de tormentas prácticamente generalizado en todo su territorio. En la Región de Murcia, los mayores riesgos se localizarán en el Noroeste y el Altiplano, donde podrán registrarse fuertes vendavales y episodios de granizo.En la Comunidad Valenciana, tanto Valencia como el sur de Castellón serán las áreas donde los cumulonimbos podrán alcanzar un mayor desarrollo.
El aparato eléctrico será muy abundante, y los rayos nube tierra impactará en un terreno muy recalentado, aumentando el nivel de riesgo de incendios forestales.

Estas tormentas con precipitaciones de hasta 15-20 l/m² también podrán extenderse de forma local hacia zonas limítrofes, como interior de Alicante, todo el entorno del Sistema Ibérico, Pirineos e interior de Cataluña.También crecerán núcleos en otros sectores del noroeste peninsular y áreas montañosas del norte, aunque, en principio, no alcanzarían la virulencia prevista de las del este peninsular.
Intensas tormentas, reventones secos y granizo
Uno de los aspectos más llamativos de esta situación será la presencia de una masa de aire extremadamente cálida y muy seca en niveles bajos, acompañada además por abundante polvo sahariano en suspensión. Como consecuencia, la mayor parte de los cumulonimbos tendrán una base muy elevada y gran parte de la lluvia se evaporará y no llegara a superficie, aunque puntualmente se producirá algún chubascos intenso. Allí donde finalmente lo consiga, la presencia del polvo sahariano favorecerá la aparición de lluvias de barro.
Por otro lado,la enorme cantidad de energía acumulada durante el día permitirá que algunos núcleos tormentosos desarrollen potentes corrientes ascendentes y descendentes en la vertical de la troposfera, suficientes para crear en el interior de los cumulonimbos granizo de gran tamaño.
Otra vez reventones cálidos muy peligrosos
En este entorno tan reseco se favorecerá la aparición de reventones secos, con ráfagas de viento que podrían superar los 90-100 km/h, aunque de forma puntual podrían alcanzar los 100 o incluso 120 km/h, levantando autenticas masas de polvo en un ambiente muy seco y turbio por la calima.
Son violentas corrientes descendentes que se precipitan desde la base de un cumulonimbo en un entorno de extrema sequedad en el ambiente. Son capaces de provocar rachas de viento muy intensas y repentinas.
Las condiciones más favorables para que se den estos peligrosos fenómenos será el interior del sudeste peninsular, especialmente en la zona de Hellín y Almansa y zonas adyacentes: el modelo HARMONIE-AROME muestra que incluso puntualmente se podrían superar los 120-130 km/h en dichas áreas.

Conforme avance la tarde y se aproxime el anochecer, el calentamiento superficial irá disminuyendo, la atmósfera perderá energía y la actividad tormentosa tenderá a debilitarse progresivamente hasta desaparecer en la mayor parte del territorio al final del día.