A partir de las 14 horas en Castilla y León las lluvias podrían dejar 50 l/m2 en muy poco tiempo

Castilla y León afrontará este sábado una tarde de tormentas fuertes. La inestabilidad se extenderá desde las 14 horas y algunas zonas podrían acumular cifras cercanas a los 50 l/m² en pocas horas.
Una bolsa de aire frío en altura, una dana, se situará sobre la península este sábado, coincidiendo con el calentamiento diurno de la superficie. Esta combinación aportará inestabilidad y energía suficiente para el desarrollo de tormentas, que podrán crecer rápidamente durante la tarde en amplias zonas de Castilla y León.
Los chubascos descargarán con cierta intensidad, y dejarán acumulados notables en buena parte de la región. De cara a mañana continuarán las precipitaciones.
A partir de las 14 horas, los chubascos tormentosos ganarán intensidad y algunos núcleos podrían dejar lluvias muy intensas, granizo y fuertes rachas de viento. Los acumulados podrán ser especialmente elevados en poco tiempo, con registros que localmente podrían acercarse a los 50 l/m², aumentando el riesgo de que haya algunas incidencias en forma de inundaciones locales.
Las tormentas crecerán y se extenderán rápidamente durante la tarde
Las tormentas comenzarán a desarrollarse cuando el calentamiento diurno incremente la inestabilidad. Los primeros núcleos aparecerán en Segovia y su entorno, extendiéndose de forma más dispersa hacia el sur de la comunidad, con algunas células también en zonas de Ávila y el entorno del Sistema Central, mientras que de forma más aislada podrán formarse otros núcleos hacia el centro de Castilla y León.
Más tarde, entre las 15 y las 16 horas, las tormentas se intensificarán y ganarán extensión. En Segovia se consolidarán algunos de los núcleos más activos, mientras nuevas células se desarrollarán hacia Ávila, Valladolid y el sur de Burgos, extendiéndose progresivamente hacia el este de la comunidad.

La actividad también podrá aumentar de forma irregular hacia el resto del centro regional. Entre las 16 y las 18 horas llegará la fase de mayor crecimiento nuboso. Los núcleos que ya se hayan formado seguirán intensificándose y aparecerán nuevas tormentas, con una mayor densidad de descargas eléctricas en el centro, este y sur de la región.
Avanzada la tarde, las tormentas podrán ser especialmente activas en Segovia, Soria, Burgos y Valladolid, mientras que otras células alcanzarán zonas de Ávila y el entorno del Sistema Central.
La AEMET activa avisos naranjas por lluvias intensas y tormentas
La intensidad de estas tormentas ha llevado a AEMET a activar avisos de nivel naranja en varias zonas de Castilla y León desde las 14 hasta las 22 horas. El nivel de peligro importante afecta a la Ibérica de Burgos, la Cordillera Cantábrica y la Meseta de León, la Cordillera Cantábrica de Palencia y la Ibérica de Soria, donde, según los expertos de la agencia, los chubascos podrán descargar más de 30 l/m² en apenas una hora.

Además, las tormentas podrán ir acompañadas de granizo grande y rachas muy fuertes de viento, especialmente en las zonas bajo estos avisos. El riesgo se extiende a buena parte de la comunidad, donde también hay avisos de nivel amarillo por precipitaciones superiores a 15 l/m² en una hora y tormentas que podrían presentar también fenómenos adversos.
Los acumulados de lluvia previstos por los modelos mesoescalares son superiores a los avisados
Las últimas salidas de los modelos de alta resolución elevan todavía más el potencial de algunas tormentas. El HARMONIE-AROME dibuja durante la tarde acumulados cercanos a 40-50 l/m² en periodos de 6 a 12 horas en algunos puntos, especialmente en sectores de León, Palencia y Soria.
Al tratarse de precipitaciones convectivas, estos acumulados podrían alcanzarse en muy poco tiempo, allí donde una tormenta permanezca activa o se sucedan varios núcleos sobre la misma zona.
Ante esta situación, será importante extremar la precaución, especialmente en zonas bajas, barrancos y áreas próximas a cauces, ya que las lluvias torrenciales pueden provocar inundaciones súbitas y crecidas rápidas.
Además, habrá que prestar especial atención a las zonas que han sido afectadas por los grandes incendios forestales durante el último mes. La pérdida de vegetación y la alteración del terreno pueden favorecer una mayor escorrentía cuando se producen precipitaciones intensas, aumentando el riesgo de arrastres de tierra, barro y otros materiales y de problemas en carreteras y cauces.