Microgeens: las plantas bebé llenas de sabor y nutrientes que puedes cosechar en días

Sorprendentemente fáciles de cultivar, las microgreens se han convertido en el secreto mejor guardado de chefs y aficionados a la jardinería urbana. Estas plantas bebé concentran sabor, color, nutrientes y pueden estar en tu mesa en apenas unos días.

Microgreens: un recurso de los mejores chefs también a tu alcance.
Microgreens: un recurso de los mejores chefs también a tu alcance.

La jardinería doméstica vive un auténtico renacimiento, especialmente en balcones, terrazas y cocinas urbanas. Y ahí, las microgreens se han ganado un lugar privilegiado.

Estas diminutas plántulas (plantas en etapas tempranas de su desarrollo) ofrecen una combinación irresistible: cultivo sencillo, ciclo ultrarrápido y una intensidad de sabor que sorprende incluso a los paladares más exigentes.

¿Qué son las 'microgreens'?

Las microgreens son plantas jóvenes que se recolectan justo después de que aparezcan sus primeras hojas verdaderas, lo que ocurre generalmente entre 7 y 21 días después de la siembra, según la especie.

No deben confundirse con los brotes (germinados en agua y consumidos con raíz y semilla) ni con las hojas baby (que ya presentan un desarrollo más avanzado).

En el caso de las microgreens, se cultivan en sustrato, reciben luz natural o artificial y se cortan por encima del nivel del suelo. Entre las variedades más populares encontramos rábano, brócoli, guisante, mostaza, remolacha, albahaca, cilantro, rúcula o col lombarda.

Cada una aporta matices distintos: picantes, dulces, herbáceos o ligeramente amargos, además de una atractiva paleta de colores que va desde el verde intenso al púrpura vibrante.

Concentración de nutrientes en formato mini

Uno de los principales argumentos a favor de las microgreens es su densidad nutricional. Diversos estudios han señalado que, en esta etapa temprana, muchas especies concentran niveles elevados de vitaminas, antioxidantes y compuestos bioactivos en comparación con la planta adulta.

Muy versátiles, las microgreens darán un valor añadido a muchos de tus platos.
Muy versátiles, las microgreens darán un valor añadido a muchos de tus platos.

Vitamina C, vitamina E, betacarotenos y polifenoles son algunos de los nutrientes presentes en cantidades significativas. Aunque no sustituyen a una dieta equilibrada, sí pueden convertirse en un complemento interesante para enriquecer ensaladas, tostadas, cremas, batidos o platos principales.

Además, al cultivarlas en casa se reducen los tiempos entre cosecha y consumo, lo que ayuda a preservar mejor sus propiedades.

Cultivo exprés: de la semilla al plato en menos de dos semanas

Uno de los mayores atractivos de las microgreens es su rapidez. Mientras que un cultivo tradicional puede tardar meses en desarrollarse, estas plantas bebé permiten disfrutar de resultados visibles en cuestión de días.

Para conseguir tu propia ‘minicosecha’ solo necesitas una bandeja poco profunda (mejor con agujeros de drenaje), sustrato ligero o fibra de coco, semillas de calidad aptas para consumo, un pulverizador de agua y abundante luz natural abundante o iluminación LED de cultivo.

Después, solo tendrás que seguir estos pasos:

  1. Coloca en la bandeja una capa de sustrato de unos 2–3 cm.
  2. Humedécelo ligeramente antes de sembrar.
  3. Distribuye las semillas de manera uniforme, bastante juntas pero sin amontonarlas en exceso.
  4. Presiona suavemente para asegurar contacto con el sustrato.
  5. Cubre ligeramente (según la especie) o deja al descubierto.
  6. Mantén la humedad constante mediante pulverización, evitando encharcamientos.
  7. Proporciona luz una vez que germinen.
En menos de 20 días, tus microgreens pueden estar ya listas para consumir.
En menos de 20 días, tus microgreens pueden estar ya listas para consumir.

En apenas unos días aparecerán los primeros tallos. Cuando las plantas alcancen entre 5 y 10 centímetros y muestren sus primeras hojas verdaderas, estarán listas para cosechar. Basta con cortarlas con tijeras limpias justo por encima del sustrato.

Una puerta de entrada a la jardinería

No hace falta disponer de un huerto ni de grandes macetas. Una repisa soleada, una encimera luminosa o incluso un estante con luz artificial son suficientes. Esto convierte a las microgreens en una opción perfecta para quienes viven en apartamentos o desean iniciarse en la jardinería sin grandes inversiones.

Además, su ciclo corto permite realizar siembras escalonadas cada semana, asegurando una producción continua. En términos de planificación hortícola, son un cultivo agradecido y de bajo riesgo: si algo falla, en pocos días puede volver a intentarse.

Por otra parte, más allá de su valor culinario, las microgreens cumplen una función pedagógica y emocional. Son ideales para introducir a niños y principiantes en el mundo vegetal, ya que permiten observar el proceso completo de germinación y crecimiento en muy poco tiempo.

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