El truco definitivo y natural para evitar que los conejos destrocen tus plantas

Si los conejos están arrasando tu jardín, existe una solución natural y eficaz para mantenerlos alejados y tener a salvo tus plantas durante todo el año.

Los conejos pueden suponer un problema importante en los cultivos, huertos y jardines.
Los conejos pueden suponer un problema importante en los cultivos, huertos y jardines.

Los conejos pueden convertirse en una auténtica pesadilla para quienes disfrutan cuidando su jardín o su huerto. Aunque estos animales resultan adorables a simple vista, su apetito y sed voraz puede acabar en pocos días con flores, brotes tiernos, hortalizas, arbustos recién plantados incluso con las gomas de riego.

La noticia positiva ante el problema de los conejos en los cultivos es que no es necesario recurrir a productos químicos ni a métodos agresivos para mantenerlos alejados.

Existe un truco natural, sencillo y muy eficaz que puede ayudarte a proteger tus plantas sin perjudicar a la fauna.

¿Por qué los conejos atacan las plantas?

Los conejos buscan principalmente alimentos fáciles de obtener, y entre ellos se encuentran sin duda las plantas jóvenes y los brotes nuevos, ya que son especialmente atractivos porque contienen una gran cantidad de agua y nutrientes.

Además, durante las épocas más secas o cuando escasea la vegetación silvestre que es su principal sustento, los jardines se convierten en un auténtico oasis para estos pequeños mamíferos.

Entre las especies más afectadas suelen encontrarse...

  • Lechugas.
  • Zanahorias.
  • Judías.
  • Rosales.
  • Tulipanes.
  • Numerosas plantas ornamentales.

Cuando un conejo descubre una fuente de alimento segura, es habitual que regrese una y otra vez.

El truco natural que realmente funciona

Uno de los métodos más efectivos consiste en utilizar plantas aromáticas de olor intenso como barrera natural.

Los conejos poseen un olfato extremadamente desarrollado y suelen evitar las zonas donde predominan aromas fuertes que consideran desagradables.

Especies como: la lavanda, el romero, la salvia, el tomillo o la menta actúan como excelentes repelentes naturales.

Plantarlas alrededor de las zonas más vulnerables crea una especie de escudo aromático que dificulta que los conejos se acerquen.

La lavanda

Destaca especialmente por su eficacia. Su intenso perfume resulta agradable para las personas y atrae a polinizadores como las abejas, pero suele resultar poco atractivo para los conejos. Además, tenemos el plus de que es una planta resistente, de bajo mantenimiento y capaz de soportar largos periodos de sequía.

La lavanda es una planta de gran impacto visual, a pequeña escala en jardines también aporta belleza visual y puede ser una gran aliada contra el daño por conejos.
La lavanda es una planta de gran impacto visual, a pequeña escala en jardines también aporta belleza visual y puede ser una gran aliada contra el daño por conejos.

    ¿Cómo crear una barrera protectora?

    De forma general, para obtener buenos resultados ahuyentadores, conviene combinar varias plantas aromáticas alrededor de los cultivos que se desean proteger.

    Algunas recomendaciones son las siguientes.

    1. Plantar romero y lavanda en los bordes del jardín.
    2. Intercalar matas de salvia entre las flores ornamentales.
    3. Colocar macetas con menta cerca de los accesos habituales de los conejos.
    4. Mantener las aromáticas bien cuidadas para que produzcan más aceites esenciales y desprendan mayor olor.

    Cuanto más intensa sea la fragancia, mayor será el efecto disuasorio.

    Otros remedios naturales

    Aunque las plantas aromáticas suelen dar muy buenos resultados, es posible reforzar la protección con otros métodos respetuosos con el medio ambiente.

    Cáscaras de cítricos

    Las pieles de las naranjas, el limón o el pomelo desprenden aromas que los conejos no suelen tolerar. Por tanto se recomienda repartir pequeños trozos alrededor de las plantas, lo que ayuda a reforzar la barrera olfativa.

    Posos de café

    Además de enriquecer el suelo, los posos de café generan un olor intenso que puede contribuir a mantener alejados a estos animales. Basta con esparcir una fina capa alrededor de las zonas sensibles.

    El café sobrante, puede ser un gran repelente de conejos, además, si se aplica al suelo mejora la fertilidad de la tierra.
    El café sobrante, puede ser un gran repelente de conejos, además, si se aplica al suelo mejora la fertilidad de la tierra.

    Ajo y cebolla

    Preparar una infusión con ajo y cebolla y pulverizarla sobre las plantas es otro remedio popular. El fuerte aroma actúa como repelente temporal y puede renovarse cada pocos días.

    La importancia de la prevención

    Cuando los daños ya son visibles, muchas personas buscan soluciones rápidas. Sin embargo, como se suele decir, prevenir es mejor que curar, y la clave está en adelantarse a la llegada de los conejos.

    También resulta recomendable eliminar escondites cercanos, como montones de ramas o zonas con vegetación excesivamente densa, donde puedan refugiarse durante el día.

    Crear desde el principio un entorno menos atractivo para ellos reduce considerablemente las posibilidades de sufrir pérdidas en el jardín.

    La principal ventaja de este truco natural es que permite convivir con la fauna silvestre sin dañarla. A diferencia de algunos repelentes químicos, las plantas aromáticas no contaminan el suelo, no afectan a las mascotas ni perjudican a insectos beneficiosos cuando se utilizan correctamente.