El truco de la "manta" para plantas que usan los jardineros expertos para ahorrar agua y evitar malas hierbas
El “mulching” o truco de la manta es una técnica sencilla que protege el suelo, reduce el riego, conserva humedad y evita malas hierbas, mejorando la salud de las plantas del jardín.

El acolchado o mulching es una de las técnicas más eficaces y sencillas para mejorar la salud de las plantas, ahorrar agua y mantener el suelo en buenas condiciones durante todo el año.
Aunque a menudo se asocia a la jardinería profesional, cualquier persona puede aplicarlo con excelentes resultados en huertos, macetas y jardines. Tan solo se necesitan algunos conceptos básicos y conocer qué tipo de acolchado se adapta mejor a cada situación y jardín.
¿Qué es el mulching?
El mulching consiste en cubrir la superficie del suelo alrededor de las plantas con una capa de material orgánico o inorgánico. Es una técnica ancestral que hoy cobra especial importancia en contextos de sequía, olas de calor y gestión eficiente del agua.
Good Agronomic Practice (GAP)#Mulching #GAP pic.twitter.com/6k1ejUdZpq
— ALEXIS THE FARMER (@dufitalexis1) December 28, 2025
Esta “manta” protectora actúa como una barrera que regula la temperatura del suelo, reduce la evaporación del agua, evita el crecimiento de malas hierbas y protege las raíces frente a condiciones extremas.
Tipos de mulching
Los acolchados pueden ser de diferente origen, y es importante conocerlos para elegir lo más adecuado en función de cada tipo de jardín y vegetación.
Mulching orgánico
Está formado por materiales naturales que, con el tiempo, se descomponen y mejoran la estructura y fertilidad del suelo. Los más habituales son los siguientes.
- Paja o heno: muy usado en huertos; ligero y económico.
- Corteza de pino: decorativa y duradera, ideal para jardines ornamentales.
- Hojas secas: reutilizan restos del jardín y protegen bien en invierno.
- Compost o estiércol maduro: además de cubrir, aporta nutrientes.
- Restos de poda triturados: solución sostenible y de larga duración.
Mulching inorgánico
No se descompone y se emplea sobre todo por su durabilidad y control estétic.
- Grava o piedra volcánica: muy resistente y decorativa.
- Arcilla expandida: ligera, ideal para macetas.
- Plásticos o mallas antihierbas: bloquean totalmente la luz y las malas hierbas.
Beneficios del mulching paso a paso
El uso correcto del “mulching” puede traer beneficios para tus plantas, entre ellos podemos destacar...
- Ahorro de agua: reduce la evaporación hasta en un 50 %, manteniendo la humedad durante más tiempo.
- Control de malas hierbas: al bloquear la luz, dificulta su germinación.
- Protección térmica: mantiene el suelo más fresco en verano y más cálido en invierno.
- Mejora del suelo (orgánico): aporta materia orgánica y favorece la vida microbiana.
- Menos erosión: protege frente a lluvias intensas y viento.
- Plantas más sanas: raíces protegidas y crecimiento más equilibrado.

¿Cómo aplicar el mulching correctamente?
El uso del acolchado se ha de hacer de forma responsable para que su uso no cree efectos adversos.
- Preparar el suelo: eliminar malas hierbas y regar ligeramente antes de colocar el acolchado.
- No cubrir el cuello de la planta: deja unos centímetros libres alrededor del tallo para evitar podredumbres.
Espesor adecuado:
- Orgánico ligero: 5–8 cm.
- Orgánico grueso (corteza): 8–10 cm.
- Grava o piedra: 3–5 cm sobre malla.
Revisión periódica: en el mulching orgánico, reponer cuando se degrade.
¡El poder de la agricultura regenerativa! Técnicas como el cultivo de cobertura, la agricultura sin laboreo y los cultivos en curvas de nivel pueden prevenir la erosión del suelo y la escorrentía de nutrientes durante las fuertes lluvias, preservando el horizonte superior del pic.twitter.com/oKqSOyeDsy
Alvaro Señán (@alvarosenan) September 26, 2023
Mulching según la estación del año
La época del año influye de forma directa en el tipo de acolchado que se ha de realizar. Entre las diferentes estaciones, podemos destacar lo siguiente.
- Primavera: ideal para conservar la humedad tras las lluvias y frenar las primeras malas hierbas.
- Verano: imprescindible para proteger el suelo del calor extremo y reducir riegos.
- Otoño: ayuda a mantener la temperatura del suelo y aprovechar restos vegetales.
- Invierno: protege las raíces del frío y las heladas, especialmente en plantas sensibles.
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