En 2019 súmate al ‘plogging’, el deporte que barre el mundo

No se necesitan clases, requiere de poco equipamiento y quema más calorías que el trote regular. El plogging está dando la vuelta al mundo. ¿Te apuntas en 2019?

Juan José Villena Juan José Villena 30 Dic 2018 - 13:24 UTC
Plogging
El fundador del movimiento, Erik Ahlström, con su bolsa de plogging.

En los últimos años cada vez más gente se apunta al trekking o running, vamos, el andar o correr de toda la vida, pero con un arsenal de ropa técnica y a poder ser en contacto con la naturaleza. ‘Trail’ si el recorrido es agreste. De este escenario hace unos meses surgió el plogging, una nueva tendencia internacional de ejercicios para ponerse en forma y a la vez cuidar el medio ambiente.

¿De qué trata?

El plogging trata de ir recogiendo basura mientras uno anda o corre. Esta actividad nació en Suecia en 2016, de la mano de Erik Ahlström, y poco a poco ha ido ganando popularidad entre ambientalistas y entusiastas del fitness. Ahlström hace un par de años se mudó a Estocolmo y su afición al ciclismo le descubrió un paisaje repleto de basura. “Los mismos escombros podían permanecer en la carretera durante varias semanas sin que nadie los recogiera, así que empecé a hacerlo yo”, según recoge Naciones Unidas (ONU).

Aquel mismo año otras personas se unieron, formando grupos para correr y recoger basura. Se organizaron eventos oficiales en Suecia y de ahí el plogging se extendió a todo el mundo, gracias en parte a las redes sociales. Pronto el hashtag fue exportado al resto de Europa y América, y ahora ya es practicado en más de 40 países que han acogido importantes eventos. Entre ellos Tailandia.

288 calorías en media hora

Los beneficios ambientales ya deberían ser suficiente excusa para practicar este deporte, pero es que además adelgaza, y mucho. Según Ahlström, media hora de actividad quema 288 calorías frente a las 235 del trote regular. “Es un formato de ejercicio de baja intensidad, que suele durar unos 60 minutos”, y que no requiere de clases o equipo costoso, solo una bolsa y el deseo de hacer algo positivo por la naturaleza.

Hace unos días la ONU publicó en su página web un decálogo de buenas prácticas para estos días de Navidad, y con miras sobre todo a Nochevieja. Aún estamos a tiempo de llevar unas cuantas a cabo: evitar el papel de envolver brillante y optar por uno reciclado, no usar vasos y cubiertos de plástico en las fiestas, reutilizar la decoración de años pasados, reciclar lo máximo posible y, si hay que rebajar las comilonas, hacer plogging.

En este tiempo se estima que solo en Gran Bretaña se utilizarán 177 millones de pajitas, 122 millones de vasos de plástico y 200 millones de hojas de papel de regalo en esta Navidad. Allí se generarán un 30% más de residuos que en cualquier otra semana, que implicarán 100 millones de bolsas de basura más en los vertederos. Siempre es buen momento para frenar esta marea tóxica.

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