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¿Por qué huelen las alcantarillas cuando va a llover?

Mientras el olor a lluvia recién caída nos encanta, no sucede lo mismo con el olor que desprenden los desagües de nuestras ciudades. ¿A qué se debe?

Marc Redondo Marc Redondo 19 Nov 2018 - 08:41 UTC
Alcantarilla
El olor de las alcantarillas también depende de las condiciones meteorológicas.

A todos nos ha ocurrido alguna vez dejar el coche aparcado cerca de una alcantarilla y al volver, encontrarnos con un olor muy desagradable. Curiosamente, a veces esto no sucede y el aire que sale del subsuelo no huele a nada. Lo mismo ocurre en nuestras viviendas. Especialmente si son antiguas.

Una fiesta de bacterias

Todos los residuos de nuestras viviendas pasan al sistema de alcantarillado a través de un conjunto de tuberías que, gracias a la gravedad, derivan la mezcla de agua y desechos hasta la red de saneamiento pública bajo tierra.

Lo que sale de la vivienda, sobre todo del baño, tiene un alto contenido orgánico. La descomposición de los residuos producida por las bacterias crea unos gases muy desagradables y a la vez tóxicos. Afortunadamente en nuestras viviendas tenemos lo que se denominan sifones en cada desagüe, como una especie de curva que dibujan las tuberías en forma de “U” donde el agua queda estancada por gravedad e impide que los gases suban. Si hay pérdidas en la tubería, es vieja o el agua no tapa bien, el olor es horrible.

Las alcantarillas como pronosticadoras del tiempo

Cuando la lluvia empieza a caer en una ciudad, se va introduciendo en las alcantarillas de las calles. También la que llega de techos y azoteas. El agua va ocupando espacio en las acometidas y colectores, lo que provoca que el aire y los gases que anteriormente ocupaban todo ese espacio se vean obligados a salir de ahí. Al tener menor densidad que el agua, ascienden y salen por el único respiradero que tienen: las alcantarillas de las calles.

Esto nunca debería suceder en casa. Si a pesar de ello notamos mal olor al llover, toca revisar los tubos del desagüe que huela porque fácilmente encontraremos el motivo. No ayuda el hecho de tirar aceites o restos de comida ya que muchos se quedan pegados bajo el filtro del desagüe sin darnos cuenta, produciendo malos olores.

La presión atmosférica también cuenta

Cuando hay anticiclón, la presión atmosférica es alta y en otoño e invierno, si se dan las circunstancias adecuadas, se forman nieblas a ras de suelo. El aire que hay pegado al suelo no puede levantarse porque la capa que tiene encima pesa más. Por esto tenemos más episodios de contaminación con altas presiones.

En cambio, cuando la presión atmosférica disminuye, el aire puede ascender. Esto también afecta al aire que hay en el alcantarillado. Cuando hay una bajada de presión, que suele reflejarse en un tiempo más inestable, también huelen más las alcantarillas. Es por este motivo que se asocia este mal olor que emerge de los desagües con un inminente cambio en el tiempo.

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