Un estudio detecta una señal preocupante sobre la situación de los grandes tiburones en Baleares

El ADN ambiental permite descubrir qué especies han pasado recientemente por una zona del mar, pero ¿qué ocurre cuando algunas de las más emblemáticas no dejan rastro?

Investigadores rastrean la presencia de tiburones y rayas en algunos enclaves estratégicos del archipiélago
Investigadores rastrean la presencia de tiburones y rayas en algunos enclaves estratégicos del archipiélago

Algo parece estar cambiando bajo las aguas de Baleares. Un estudio científico ha rastreado la presencia de tiburones y rayas en algunos enclaves estratégicos del archipiélago y los resultados han encendido las alarmas. La diversidad y abundancia detectadas son bajas y varias especies de grandes tiburones no han dejado rastro genético en las muestras analizadas.

La investigación ha sido desarrollada por Shark Med y la Fundació Save the Med a partir de muestras recogidas en aguas de Cabrera y en el Banco de Émile Baudot. El objetivo era conocer mejor la diversidad, abundancia, estacionalidad y patrones de movimiento de los elasmobranquios, el grupo al que pertenecen tiburones y rayas, en el mar balear.

Así se obtiene información sobre los animales marinos

Para localizar especies que pueden resultar extremadamente difíciles de observar, los investigadores han utilizado una herramienta cada vez más importante en el estudio de los ecosistemas, el ADN ambiental o eDNA.

Los animales liberan constantemente pequeñas cantidades de material biológico al entorno a través de células, restos de piel, escamas o fluidos. Al recoger y analizar muestras de agua, los científicos pueden identificar estas huellas genéticas y determinar qué especies han pasado recientemente por una determinada zona sin necesidad de capturarlas, manipularlas o incluso observarlas directamente.

Esta metodología puede ayudar a detectar cambios en la biodiversidad marina e incluso identificar la llegada de determinadas especies antes de que su presencia sea evidente mediante métodos tradicionales. El trabajo se llevó a cabo durante 2024 y 2025 con fondos europeos Next Generation, a través de una subvención de la Conselleria de Medi Natural, y contó también con la colaboración de la Fundació Marilles.

Varias especies de grandes tiburones no dejaron rastro

La diversidad y la abundancia general de elasmobranquios detectadas en las zonas estudiadas fueron bajas y, además, no aparecieron rastros genéticos de algunas especies que históricamente han habitado o frecuentado estas aguas.

Entre ellas se encuentran el marrajo (Isurus oxyrinchus), el cailón (Lamna nasus) y los tiburones martillo. Se trata de grandes depredadores cuyas poblaciones se encuentran sometidas a una fuerte presión y cuya conservación preocupa desde hace años a la comunidad científica.

No aparecieron rastros genéticos de algunas especies que históricamente han habitado o frecuentado estas aguas
No aparecieron rastros genéticos de algunas especies que históricamente han habitado o frecuentado estas aguas

No detectar ADN de estas especies no significa necesariamente que hayan desaparecido por completo de todas las aguas baleares. El ADN ambiental ofrece información sobre animales que han estado recientemente en los lugares muestreados, por lo que sus resultados deben interpretarse dentro de esos límites. Sin embargo, la escasez de señales adquiere especial relevancia cuando se produce en lugares que, por sus características, deberían ser apropiados para estos animales.

Uno de los puntos que más preocupa

Uno de esos enclaves es el Banco de Émile Baudot, una montaña submarina situada al sur de Baleares. Sus características naturales hacen que pueda desempeñar un papel especialmente importante para especies de mar abierto. Precisamente por ello, la baja presencia de elasmobranquios registrada en este punto constituye una señal preocupante sobre la situación de sus poblaciones en esta parte del Mediterráneo.

Los grandes tiburones cumplen además una función fundamental en los ecosistemas marinos. Al situarse en los niveles superiores de las cadenas alimentarias, ayudan a regular las poblaciones de otras especies y contribuyen al equilibrio de las comunidades marinas.

Su recuperación tampoco es sencilla. Muchas especies de tiburones crecen lentamente, tardan años en alcanzar la madurez sexual y tienen pocas crías, características que las hacen especialmente vulnerables cuando sus poblaciones disminuyen.

Referencia de la noticia

Shark Med & Fundació Save the Med.. (2026). Estudio sobre diversidad, abundancia, estacionalidad y patrones de movimiento de tiburones y rayas en Cabrera mediante ADN ambiental..