Precio del aceite de oliva a partir de hoy, 15 de octubre: encara una cosecha de 1,6 millones de toneladas
La nueva campaña del aceite de oliva arranca con mejores perspectivas de producción y precios en origen muy inferiores a los máximos de 2024. Pero aún hay incógnitas meteorológicas y comerciales.

La campaña 2026/2027 comenzó oficialmente el 1 de octubre con una previsión esperanzadora. El primer aforo del Ministerio de Agricultura estima una producción española de 1,60 millones de toneladas, aproximadamente un 23 % más que en la campaña anterior. Se trataría de una cosecha de nivel medio-alto, con capacidad para mejorar el abastecimiento del mercado. Por fin.
Esto se debe a que durante la primavera, las temperaturas suaves y las precipitaciones favorecieron la floración y el cuajado del fruto en las principales zonas productoras.
Sin embargo, las cifras pueden cambiar según evolucione la aceituna, especialmente en los olivares de secano, más expuestos a la falta de agua y al calor. Las lluvias de las próximas jornadas y semanas también pueden facilitar el desarrollo del fruto o complicar las labores de recolección si llegan acompañadas de temporales persistentes.
¿Cuánto cuesta ahora el aceite de oliva?
Distingamos aquí dos precios: el precio en origen, donde se comercializa el aceite a granel, y el del supermercado, donde compramos la botella envasada.
A comienzos de octubre, las cotizaciones del aceite de oliva virgen extra en origen se movían aproximadamente entre 3,18 y 3,43 euros por kilo. El aceite virgen y el lampante cotizaban por debajo, como corresponde a sus distintas categorías comerciales.

En el supermercado, las diferencias son mucho mayores. El 13 de octubre se podían encontrar ofertas de AOVE desde 3,79 euros por litro en garrafas de cinco litros. Eso no significa que todas las marcas ni todos los formatos cuesten lo mismo: el precio depende de la calidad, la marca, el envase y las promociones.
La diferencia entre ambos precios es lógica. Un kilo de aceite no equivale exactamente a un litro y, además, el precio en origen no incluye los costes de envasado, transporte, comercialización ni los márgenes de los distintos operadores.
Aun así, el panorama es claramente distinto al de 2024, cuando el aceite de oliva alcanzó cotizaciones extraordinariamente elevadas y el virgen extra llegó a superar los nueve euros por kilogramo en origen en algunas referencias. Aún nos estremecemos al recordarlo. Los valores actuales se encuentran muy por debajo de aquellos máximos.
¿Estamos ante una campaña mejor que la de otros años?
En términos de producción prevista, sí: las perspectivas iniciales son mejores que las de una campaña escasa. Pero conviene no confundir una buena cosecha con una garantía de precios bajos.
La campaña anterior dejó una producción española de alrededor de 1,3 millones de toneladas, según los datos publicados al cierre de 2025/2026. La nueva previsión supone un aumento considerable de la oferta potencial.

Aunque el olivar tiene una particularidad: no responde igual todos los años. La alternancia productiva, conocida como vecería, hace que muchos árboles produzcan más un año y menos al siguiente. A eso se suman las diferencias entre olivares de secano y regadío, las condiciones del suelo, las plagas y el momento en que se recolecta la aceituna.
Por eso, aunque la previsión nacional es favorable, no todos vivirán la campaña de la misma manera.
La meteorología todavía tiene mucho que decir
La primavera ha sido favorable para la formación del fruto, pero el verano dejó temperaturas elevadas que afectaron especialmente a los olivares de secano. El agua disponible, por tanto, sigue siendo una variable decisiva para determinar cuánto aceite se obtendrá finalmente.
Las claves de una posible retirada de aceite de oliva en la campaña 2026-2027. Ante la previsión de una cosecha elevada y precios a la baja, la posibilidad de retirar aceite de oliva en la campaña 2026-2027 divide a los productores y la industria envasadora, sin que el Gobierno haya tomado aún una decisión. https://t.co/MDDUU7tUTh
Efeagro (@Efeagro) October 9, 2026
La lluvia es imprescindible, pero tampoco vale cualquier cantidad ni en cualquier momento. Si llega cuando el árbol la necesita, puede favorecer el engorde de la aceituna. Si se concentra en episodios intensos, puede provocar escorrentía, erosión o dificultades para acceder a las fincas. Y cuando la recolección está en marcha, esto retrasa los trabajos y aumentar las pérdidas de fruto.
¿Seguirá bajando el precio del aceite de oliva?
La tendencia de fondo apunta a un escenario más favorable que el que vivimos en los años 2023 y 2024 debido a ese aumento de producción.
Pero que baje el precio en origen no significa que la botella vaya a abaratarse inmediatamente en la misma proporción. Los contratos, las existencias adquiridas a precios anteriores, los costes de transformación y distribución y las estrategias comerciales hacen que la transmisión al consumidor pueda ser gradual y desigual.

Por eso, las próximas semanas serán importantes para comprobar si las previsiones de cosecha se consolidan y si el descenso de las cotizaciones llega a las estanterías.
Es razonable esperar un mercado más abastecido y menos tensionado, pero todavía no se puede garantizar cuánto bajará el precio final ni cuándo lo hará. La evolución meteorológica, el rendimiento de la aceituna y las decisiones comerciales seguirán marcando la diferencia.