¿Cuánto debe llover para que los embalses se recuperen?

El estado de los embalses en España ya es crítico al situarse por debajo del 40% de su capacidad. La duda radica en saber cuánto debería llover para revertir esta situación.

Marc Redondo Marc Redondo 21 Oct 2019 - 07:38 UTC
Embalse
Los embalses están en una situación preocupante en España.

Quien esté pendiente de la previsión meteorológica en España sabrá que la lluvia siempre está mal repartida en nuestro país. La llegada de frentes atlánticos suele aportar agua con alegría en el noroeste, pero a medida que estos avanzan por la península, se desgastan. Las gotas frías acostumbran a cebarse especialmente con el Mediterráneo, dejando cantidades desorbitadas de agua. Pero solo en pocas regiones bañadas por el mar.

La cantidad de frentes que nos están afectando durante las últimas semanas, y la aún reciente gota fría que tantos problemas causó en el Mediterráneo, nos han hecho olvidar que nuestro país arrastra una grave situación de sequía desde hace muchos meses. En algunas provincias la situación es tan crítica que ya han empezado las restricciones.

Agua embalsada por cuencas y comunidades

Podemos hacernos una idea global del estado de los embalses de muchas maneras distintas. Podríamos repasarlos uno por uno, pero no sacaríamos un resultado general. También se puede ver por provincias, pero quizá son demasiadas y tampoco sacaríamos una buena conclusión. Lo correcto, y así se suele hacer en los medios de comunicación, es un repaso por cuencas hidrográficas.

Los últimos datos oficiales vuelven a situar la cuenca del Segura como la que tiene un menor porcentaje de agua embalsada: un 27,6%. Le sigue la del Júcar con un 30,0%, la del Tajo con un 34,56% y la del Guadalquivir con un 34,7%. Son datos alarmantes. Contrastan con los embalses de la cuenca Cantábrico Oriental, con un buen 68,5%, y la del País Vasco Interna con un 66,7%.

Por comunidades es Castilla – La Mancha la que está peor con solo un 26,7 %, seguida de la Comunidad Valenciana con un 29,1% y Navarra con un sorprendente 30,7%. En el otro extremo queda Galicia con un buen 61,8% y el País Vasco con un 61,5%.

Los primeros cortes de agua

Extremadura ha sido la primera comunidad que se ha visto obligada a realizar cortes de agua por culpa de la sequía. A principios de mes, según el Periódico de Extremadura, Valencia del Ventoso, en la provincia de Badajoz, ya limitó el consumo de agua a solo cinco horas al día, de 8:00 a 11:00 y de 19:00 a 21:00, horas en las que más suele necesitarse. En otro pueblo, Higuera la Real, el ayuntamiento decidió hacer lo mismo pero solo realizando cortes por la noche.

La provincia que tiene menos reservas de agua es Ávila, con solo un 15,52%. Así, su capital está cerca de ser la primera en ver aplicadas restricciones de agua de consumo, según el portal Ávilared, el diario digital abulense. Pocas veces se ha estado tan cerca de una actuación así en una capital.

Causas de las pobres reservas

Evidentemente, la falta de lluvias es la principal causa de las bajas reservas de nuestros embalses. De todas maneras, el descenso que se produce de forma semanal desde hace unos meses no es excepcional comparado con el de años anteriores. Lo normal es que desde finales de junio las reservas vayan bajando hasta octubre o noviembre, cuando las lluvias otoñales hacen que los embalses vuelvan a remontar.

Campo de cultivo
La falta de lluvia no es el único motivo por el que los embalses están tan bajos

A la falta de lluvias también hay que sumar la evaporación. Además, el cambio climático va a cambiar el régimen de lluvias y esto va a afectar directamente a las reservas. Pero no solo hay que mirar al cielo para entender las bajas reservas. Uno de los mayores problemas que tenemos en nuestro país es la sobreexplotación de agua, y la demanda en muchos casos ya es superior a la disponibilidad que guardan nuestros embalses.

Cuánto debería llover

La solución a corto o medio plazo es que la meteorología nos eche una mano. Por suerte, la previsión para los próximos días nos trae lluvia a muchas zonas de España. ¿Solucionará esto la grave situación en la que nos encontramos? No.

Por un lado, gran parte de la lluvia que puede caer próximamente quedará absorbida por un suelo aún muy seco. Por otra, de nuevo, puede que las lluvias torrenciales se ceben con las provincias que están a orillas del Mediterráneo, y el agua no quedará retenida en los embalses. Lo ideal sería que las lluvias fueran abundantes en las cabeceras de los ríos, y parece que esto no sucederá.

La pregunta que mucha gente se hace es cuántos días o semanas debería llover para que los embalses vuelvan a recuperar un estado óptimo. Ahora mismo están al 39,9% de su capacidad, cuando la media de los últimos 10 años es del 53%, que tampoco sería un gran dato.

Evidentemente, el cálculo es complicado, pero podemos hacer una pequeña aproximación. Lo primero a tener en cuenta es que las primeras lluvias servirían para empapar el suelo, muy seco actualmente. Pasados unos días de precipitaciones, la escorrentía haría que el agua fuera hacia los embalses. Si la lluvia fuera torrencial, esto se aceleraría porque el suelo, al llover así, se vuelve en parte impermeable.

Con una semana de lluvias no sería suficiente. Ni tampoco con dos. Serían necesarios entre uno y dos meses de tiempo lluvioso para que los embalses volvieran a superar, al menos, el 50% de sus reservas. En una buena semana con lluvias regulares, los embalses pueden subir entre un 1% y un 2%. Si lloviera de forma muy abundante todos los días, mucho más. En marzo del pasado año 2018, tras una semana excepcional de lluvias cuantiosas y generalizadas, las reservas consiguieron subir casi un 10%. Pero esto no suele suceder ni tampoco tiene pinta de que vaya a pasar este año.

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