Una empresa fundada por Elon Musk quiere acabar con el tráfico de las ciudades enterrándolo en el subsuelo

La empresa fundada por Elon Musk propone una solución radical al colapso urbano: trasladar el tráfico al subsuelo mediante túneles inteligentes, infinitamente escalables, que prometen viajes más rápidos, seguros y sin estrés en las ciudades del futuro.

Si se materializase, la idea de la empresa de Musk sería la transformación urbana más importante de la historia de la humanidad.
Si se materializase, la idea de la empresa de Musk sería la transformación urbana más importante de la historia de la humanidad.

El tráfico urbano se ha convertido en uno de los grandes males de la vida moderna. Horas perdidas, estrés constante, contaminación y una sensación generalizada de estar atrapados, forman parte del día a día de millones de personas en todo el mundo.

Frente a este problema aparentemente crónico, The Boring Company, una empresa de infraestructuras y construcción de túneles fundada en 2016 por Elon Musk, plantea una solución verdaderamente disruptiva: enterrar el tráfico bajo tierra.

Carreteras bidimensionales en un mundo tridimensional

Según una reciente publicación de Teslaconomics en X, el origen del problema del tráfico es conceptual, el de un mundo tridimensional, con edificios que crecen hacia arriba y ciudades que se expanden en volumen, mientras que el transporte se mueve en un plano bidimensional.

O lo que es lo mismo: las carreteras permanecen planas, limitadas y saturadas, mientras la densidad urbana no deja de aumentar. Esa contradicción es, para The Boring Company, el verdadero cuello de botella de la movilidad moderna.

Así que la firma propone mirar hacia el subsuelo, un espacio prácticamente ilimitado y en gran parte desaprovechado. Porque, a diferencia de las carreteras tradicionales, los túneles permiten crear infraestructuras en tres dimensiones.

No solo se puede excavar en horizontal, sino también profundizar tanto como sea necesario, multiplicando la capacidad de transporte sin ocupar más espacio en superficie.

Trayectos más seguros y eficientes

Este cambio de paradigma tiene implicaciones profundas. Cuando los coches circulan por túneles subterráneos, los desplazamientos dejan de estar condicionados por cruces, semáforos o intersecciones complejas. Los trayectos se convierten en líneas rectas, optimizadas para ir del punto A al punto B de la forma más eficiente posible.

El conocido inicialmente como 'Proyecto de vehículo autónomo de Google', ahora en manos de la compañía Waymo, es ya una realidad en algunas ciudades de Estados Unidos.
El conocido inicialmente como 'Proyecto de vehículo autónomo de Google', ahora en manos de la compañía Waymo, es ya una realidad en algunas ciudades de Estados Unidos.

Además, conducir —o más bien, ser transportado— se vuelve más seguro. En un entorno controlado, sin peatones, ciclistas ni tráfico cruzado, el riesgo de accidentes se reduce de forma significativa. A esto se suma la integración con vehículos eléctricos y sistemas de conducción autónoma, como, evidentemente, los Tesla, que podrían operar con mayor precisión en túneles diseñados específicamente para ellos.

Otro de los grandes beneficios es la desaparición del tráfico tal y como lo conocemos. Al eliminar las causas principales de los atascos —incorporaciones, semáforos, giros y congestión superficial—, el flujo de vehículos se vuelve constante. Lo que hoy son horas y horas atrapados en el coche, podrían transformarse en minutos de desplazamiento tranquilo, casi automático.

“Entras, el Tesla te lleva y ya estás allí”

Para la compañía de Musk, reducir el tiempo de viaje y eliminar la incertidumbre asociada al tráfico también tendría un efecto directo sobre el estrés diario. Los conductores solo tendrían que entrar en un túnel, dejar que el vehículo se encargue del viaje y salir directamente en el destino.

En Teslaconomics la resumen así: “simplemente entras, el Tesla te lleva y ya estás allí”. No hay decisiones complejas, ni desvíos, ni paradas innecesarias. Algo similar a lo que ya ofrece el controvertido Loop de Las Vegas propiedad de Musk, en el que los pasajeros pueden subirse a un Tesla y realizar un viaje continuo por debajo de la ciudad a través de estrechos túneles iluminados con LEDs.

Al margen de esa experiencia, por el momento, se trata de una idea futurista que incide en una nueva forma de entender la movilidad urbana y que, si se materializase y se extendiera a gran escala, podría suponer la transformación urbana más importante de la historia de la humanidad.

Entrada al Vegas Loop de Elon Musk.
Entrada al Vegas Loop de Elon Musk.

Porque, al liberar la superficie del tráfico, las ciudades podrían recuperar espacio para peatones, zonas verdes y vida social. Y, mientras tanto, el transporte se desplazaría de forma eficiente y silenciosa bajo tierra.

Un cambio de juego... pero, ¿a qué precio?

En este sentido, la empresa defiende un auténtico cambio de juego. No intenta optimizar el tráfico existente, sino eliminar el problema desde la raíz cambiando el plano en el que se mueve.

Máquina tuneladora para grandes infraestructuras subterráneas.
Máquina tuneladora para grandes infraestructuras subterráneas.

Una idea que parece simple pero que, sin embargo, tiene enormes implicaciones, fundamentalmente económicas, sobre las que The Boring Company no ha hecho ninguna mención de momento.

Para entender la magnitud del desafío basta con observar ejemplos reales. En Madrid, el soterramiento de la M-30, uno de los mayores proyectos de infraestructura urbana de Europa, supuso una inversión aproximada de más de 6.000 millones de euros.

Una obra que permitió liberar superficie, recuperar el río Manzanares y mejorar notablemente la movilidad, pero que también implicó años de obras, enormes sobrecostes y una complejidad técnica considerable para construir apenas 43 kilómetros de carreteras subterráneas.

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