30 años de la tragedia de Biescas: el camping se levantó en un barranco que ya sufrió dos grandes riadas en el siglo XX
La tarde del 7 de agosto de 1996 una fuerte tormenta provocó una riada súbita catastrófica que arrasó el camping Las Nieves de Biescas y mató a 87 personas. Se cumple el 30º aniversario de tan trágico episodio.

Han pasado ya 30 años desde aquella fatídica tarde del 7 de agosto de 1996 en que “cayó el cielo” sobre el barranco de Arás, en el Alto Gállego, cerca de la localidad oscense de Biescas, cuyo nombre quedó desde entonces ligado a una gran tragedia relacionada con un episodio meteorológico. El entonces Instituto Nacional de Meteorología (INM) [actual AEMET] había anunciado tormentas fuertes para aquella tarde en el Pirineo Aragonés. pero la que descargó en esa zona superó cualquier previsión.
El balance no pudo ser más dramático y desolador. La crecida súbita que tuvo lugar en el barranco de Arás, provocó, aguas abajo, en el cono de deyección de ese afluente del Gállego, una riada catastrófica que pasó por encima del camping Las Nieves, allí ubicado, arrasándolo por completo, provocando la muerte de 87 personas y dejando casi 200 heridos. Las dramáticas imágenes que fueron llegando desde el lugar de los hechos conmocionaron España y tuvieron repercusión internacional.
Una tormenta muy fuerte provocó una gran crecida repentina
Aquel día de verano se dieron las condiciones perfectas para que crecieran tormentas en los Pirineos, pero las de la zona de Biescas fueron especialmente intensas y organizadas. El episodio tormentoso se inició hacia las 15:30 h, pero fue entre las 17 y las 18 h cuando comenzaron a descargar lluvias de elevada intensidad en el barranco de Arás. A esa primera tormenta, bastante estática, le siguió una segunda de mayor tamaño, conformando un sistema convectivo de mesoescala (SCM).
Las lluvias y también el granizo continuaron y se reforzaron. El episodio de precipitaciones torrenciales ya estaba en marcha. Empezaron a formarse enormes balsas de agua en la cabecera del barranco, ya que el puente de Yosa se obturó e hizo de tapón. Hacia las 19:30 h los diques y represas de retención y ese puente taponado se vieron desbordados por el agua. Se precipitó ladera abajo una violenta riada, con un caudal estimado de 500 metros cúbicos por segundo, que arrastró hasta 13.000 toneladas de rocas, lodo, troncos y ramas.

Cuando todos esos materiales llegaron abajo, al lugar donde estaba el camping, lo arrasaron por completo, ocurriendo la tragedia. El pluviómetro de Biescas registró 160 l/m2 en tan solo 45 minutos. Se llegó a estimar una intensidad máxima de 500 mm/h durante un período de 8 minutos. Algunas estimaciones sugieren que el sistema convectivo llegó a descargar 100 l/m2 en tan solo 10 minutos sobre el barranco del Arás.
Un camping que no tenía que haber estado allí
Tal y como se ha comentado, aquel día el INM había pronosticado tormentas fuertes en la zona por la tarde, pero técnicamente fue imposible predecir algo tan intenso y tan local. Incluso con las herramientas de análisis y predicción que tenemos en la actualidad –mucho más avanzadas que las de hace 30 años– tampoco se podría haber anticipado con precisión espacial y temporal un episodio de esa naturaleza.
No obstante, hoy en día se habría activado el aviso rojo en el Pirineo oscense y, seguramente, se habrían emitido ES-Alert a los móviles de las personas que estuvieran por la zona.

El hecho de que este tipo de situaciones tormentosas que dan lugar a crecidas-relámpago sigan siendo difíciles de prever con mucha antelación, no implica que lo sean las consecuencias devastadoras de esas violentas riadas cuando se urbaniza en un lugar inadecuado, como fue el caso.
La salida de evacuación natural del barranco de Arás –su cono de deyección– no tenía que haber estado ocupado por el camping Las Nieves, y existían informes técnicos de años anteriores que así lo señalaban. Por desgracia, cuando acontece en un lugar un fenómeno poco frecuente e imprevisible, sus consecuencias sí que son previsibles; previsiblemente dramáticas.
️ 7 de agosto de 1996, 29 años ya del trágico episodio en el barranco de Arás, afectando al camping Las Nieves #Biescas ubicado en el cono de deyección.
— Víctor Manuel Fernández De La Cotera Blázquez (@VctorManueFdez) August 7, 2025
️ 87 personas fallecieron y hubo casi 187 heridos.
Siempre en nuestro recuerdo. pic.twitter.com/BUPmIHr9Fu
Algo se regularon las cosas a raíz de la tragedia de Biescas, pero todavía queda mucho por hacer en lo que a planificación del territorio de refiere. En su día se dijo que el período de retorno de un episodio como aquel era de 500 años. Sin embargo, tanto en octubre de 1913 como en junio de 1929 están documentadas riadas similares en la zona.
La del año 29 se cobró la vida de una persona, al arrastrar las aguas un coche de línea de la antigua compañía Hispano-Tensina. La zona donde estaba el camping es una de tantas zonas inundables que hay en España. El hecho de que puedan transcurrir muchos años (décadas e incluso siglos) sin que se repita un episodio parecido, no debe hacernos bajar la guardia. Las medidas de prevención salvan vidas. Está demostrado.