Intensos chorros en niveles altos van a generar y conducir un tren de borrascas muy activas con frentes y precipitaciones abundantes en la fachada occidental de la península ibérica. En estas condiciones, podrían acumularse más de 200 l/m² en algunos puntos de la Península y evitar el desarrollo de una ola de frío para terminar enero de 2025.