Verano fresco en Túnez y Libia: el alivio térmico que se echa de menos en España está en el Sahara

España afronta un nuevo episodio de temperaturas muy altas por la llegada de un domo de calor, mientras que de forma sorprendente se dará la situación contraria en el Sahara: analizamos las causas.
España se prepara para un nuevo episodio de temperaturas muy altas. Durante los próximos días, el calor volverá a intensificarse en amplias zonas del país, especialmente en Extremadura, Castilla-La Mancha y Andalucía, donde superarán los 40 ºC. Por ello, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene activos numerosos avisos amarillos y naranjas. En cambio, el ambiente será mucho más suave en el litoral cantábrico, con máximas cercanas a los 20 ºC.
De cara al viernes, las temperaturas experimentarán un nuevo repunte en la mitad sur peninsular, que también se dejará sentir en el norte durante el fin de semana, con máximas cercanas a los 40 ºC. El ascenso térmico también afectará al norte, donde durante el fin de semana sobrepasarán los 30 ºC en las horas centrales del día en muchas zonas. En términos generales, la semana que viene tendrá un inicio sofocante.
Es una zona de altas presiones que actúa como una cúpula, atrapando el aire cálido cerca de la superficie. El aire que desciende desde niveles altos se comprime y se calienta, favoreciendo un aumento de las temperaturas y dificultando la llegada de aire más fresco.
Habrá que ver si este episodio acaba clasificándose como ola de calor, ya que, en principio, no cumplirá el criterio de extensión geográfica exigido, aunque los valores máximos y mínimos serán anormalmente altos para las fechas. Sin embargo, mientras España se encuentra bajo temperaturas muy elevadas, en el norte de África ocurrirá justo lo contrario. Países como Túnez y Libia registrarán valores más suaves de lo habitual para esta época, con anomalías térmicas negativas que serán importantes durante el fin de semana.
Una masa de aire más fresca llegará al norte del Sáhara
Una pequeña masa de aire frío desprendida de la corriente en chorro sobre el norte de Europa provocará un descenso de las temperaturas en buena parte del continente europeo. Además, los vientos de componente norte y noreste impulsarán ese aire más fresco hacia el norte de África, donde llegará a unos 1500 m de altitud.

Durante los próximos días, países como Argelia y Túnez ya registrarán temperaturas inferiores a los registros medios de principios de julio. A partir del sábado, la entrada de aire fresco se intensificará y se extenderá también hacia Libia, reforzando las anomalías térmicas negativas.
Aunque en el Sahara seguirá haciendo calor, resulta llamativo que estas regiones presenten temperaturas más suaves que las que se van a alcanzar en amplias zonas de España.
Un contraste térmico que se mantendrá varios días
Esta situación hará que las máximas desciendan hasta situarse en torno a los 30 ºC en ciudades como Susa (Túnez) o Trípoli (Libia) a partir del fin de semana. En contraste, ciudades españolas como Sevilla o Badajoz podrían alcanzar los 42 ºC durante la jornada del domingo.

El modelo europeo apunta a que este escenario se mantendrá, al menos, hasta mediados de la próxima semana. Mientras gran parte de España continuará bajo la influencia del domo de calor y de las altas temperaturas, las costas de Argelia, Túnez y Libia seguirán recibiendo vientos de componente noreste y algunos descuelgues, lo que les permitirá mantener un ambiente más fresco de lo habitual para comienzos del mes de julio.