Tormentas extremas en Cataluña: Andrea Danta señala las zonas con riesgo de granizo de 5 cm de diámetro

Cataluña afronta una jornada muy inestable con la formación de núcleos tormentosos que irán acompañados de fenómenos adversos. La AEMET ha activado avisos en tres provincias.
La tercera ola de calor del verano concluyó ayer dejando registros muy elevados, sobre todo en amplias zonas del tercio este peninsular. Este episodio ha concluido con la advección de una masa de aire de origen polar, más fría, que ha desplazado a la cálida y con su llegada ha extendido la inestabilidad a buena parte del norte del país.
Las tormentas serán fuertes e irán acompañadas de lluvias intensas que dejarán acumulados significativos en la mitad norte de la región.
La combinación de la fuerte insolación, el calor acumulado en los mares Cantábrico y Mediterráneo y la presencia de aire frío en altura, incrementará notablemente la inestabilidad y favorecerá el desarrollo de tormentas fuertes o incluso severas en amplias zonas del nordeste peninsular.
Cataluña será una de las comunidades más afectadas, con riesgo de fenómenos meteorológicos adversos como lluvias torrenciales, intensas rachas de viento y granizo de gran tamaño.
Las tormentas arrancarán por el Pirineo y se extenderán hacia el interior
La inestabilidad comenzará a ganar terreno desde las primeras horas de la tarde. Los primeros chubascos y tormentas se desarrollarán en el Valle de Arán y el Pirineo de Lleida, donde la AEMET ha activado avisos amarillos a partir de las 12 horas por precipitaciones que podrán acumular más de 15 l/m2 en una hora, además de tormentas con probabilidad de granizo y rachas muy fuertes de viento.
A medida que avance la tarde y el calentamiento diurno alcance su máximo, la convección se intensificará y las tormentas se extenderán hacia el este, afectando al Prepirineo de Barcelona y a la Depresión Central desde las 14 horas.

En estas zonas podrán registrarse precipitaciones con intensidades de más de 20 l/m2 en una hora, acompañadas de abundante aparato eléctrico, granizo y fuertes reventones asociados a las células convectivas más intensas.
La combinación del relieve pirenaico, el aire frío en altura y el intenso calor acumulado en superficie favorecerá que las tormentas ganen rápidamente organización antes de desplazarse hacia el noreste catalán, donde alcanzarán su mayor intensidad durante la segunda mitad de la tarde. Ese será precisamente el sector con mayor riesgo de fenómenos meteorológicos adversos.
Girona, el epicentro del episodio: avisos naranjas por tormentas con granizo de gran tamaño
Las tormentas más virulentas de la jornada descargarán previsiblemente sobre el nordeste de Cataluña. A medida que avance la tarde, las células convectivas se desplazarán hacia las comarcas de Girona, donde encontrarán un entorno muy favorable para intensificarse y dejar fenómenos meteorológicos adversos.

Entre ellos destaca el riesgo de granizo de gran tamaño, que podría ser de 5 centímetros de diámetro según el Laboratorio Europeo de Tormentas Severas, un tamaño capaz de provocar daños importantes en vehículos, tejados, cultivos y mobiliario urbano.
Ante esta situación, la AEMET ha activado avisos naranjas por tormentas en el Prepirineo de Barcelona, el Pirineo de Girona y el litoral de Girona, vigentes desde las 14 horas.
Asimismo, se advierte de la posibilidad de rachas muy fuertes de viento y granizo, sin descartar que alcance ese diámetro excepcional, además de una elevada actividad eléctrica.
A estos avisos se suman los amarillos por lluvias intensas en el Ampurdán, el Pirineo de Girona y el litoral gerundense, donde podrán descargar con intensidades superiores a 30 l/m2 en una hora, así como por tormentas en otras comarcas del interior.
El episodio marcado por la inestabilidad tenderá a remitir al final de la jornada, poniendo fin a un sábado que, además de ser adverso, mantendrá el riesgo extremo por incendios en prácticamente toda la región.
Aunque las tormentas pueden dejar lluvias localmente intensas, su distribución será muy irregular y muchas zonas apenas recibirán precipitación. Además, las rachas descendentes de viento, la caída de rayos fuera de las áreas de lluvia y la persistencia de una vegetación muy seca podrían favorecer la ignición y la rápida propagación de nuevos incendios.