Refrán español revisado por una experta: "Cuando marzo vuelve el rabo queda invierno para rato"

Marzo inaugura la primavera meteorológica, pero una vez más consultamos el refranero español que advierte los siguiente: el invierno aún puede dar sus últimos coletazos con frío, heladas e incluso nevadas en España.

El mes de marzo marca el inicio de la primavera y suele asociarse a las condiciones meteorológicas más estables, aunque el refranero advierte de los últimos coletazos invernales.
El mes de marzo marca el inicio de la primavera y suele asociarse a las condiciones meteorológicas más estables, aunque el refranero advierte de los últimos coletazos invernales.

Marzo suele asociarse al mes de las flores y al progresivo despertar de la primavera. Los días se alargan, el sol gana fuerza y, poco a poco, las temperaturas comienzan a remontar tras los meses más fríos del año. Además, su llegada marca el inicio de la primavera meteorológica, mientras que el 20 de marzo daremos la bienvenida también a la primavera astronómica.

Sin embargo, a pesar de esta transición hacia una época más templada, la atmósfera todavía puede traernos algunos episodios claramente invernales. No es raro que durante este mes se alternen jornadas suaves y soleadas con otras más frías e inestables, recordándonos que el invierno aún no se ha marchado del todo. De hecho, el refranero popular recoge muy bien esta realidad.

El refranero español lo tiene claro: cuando marzo vuelve el rabo...

El refrán “cuando marzo vuelve el rabo, queda invierno para rato” hace referencia a una realidad bastante habitual en la climatología de España: marzo es un mes típicamente de transición en el que todavía pueden darse eventos de frío intenso y nevadas.

Queda invierno para rato: a comienzos de la próxima semana las temperaturas estarán 10 ºC por debajo de la media habitual de la época.
Queda invierno para rato: a comienzos de la próxima semana las temperaturas estarán 10 ºC por debajo de la media habitual de la época.

Aunque la tendencia general es hacia temperaturas cada vez más suaves, las madrugadas aún pueden ser frías, especialmente en el interior peninsular. Durante este mes no es raro que se registren temperaturas mínimas bajas e incluso heladas, sobre todo en zonas de la meseta norte, valles del interior y áreas de montaña.

Además, la nieve sigue siendo protagonista en muchos sistemas montañosos. Cordilleras como los Pirineos, la Cantábrica, el Sistema Central o Sierra Nevada suelen registrar nevadas importantes durante marzo. En algunos episodios, cuando irrumpen masas de aire frío más intensas, la cota de nieve puede descender hasta cotas medias, algo que se repite en algunos años incluso bien avanzado el mes.

A todo ello se suma la gran variabilidad atmosférica típica de estas semanas, asociada a los meandros del chorro polar. No es extraño que se alternen periodos de tiempo estable y templado con la llegada de frentes, lluvias y descensos de temperatura. Esa sucesión de cambios bruscos es precisamente la que ha dado lugar a muchos de los refranes populares asociados a marzo.

Aún queda invierno para rato: lluvia, frío y nieve

De cara a los próximos días, la atmósfera seguirá marcada por la inestabilidad asociada a los restos de la borrasca Regina y al descuelgue de una nueva dana, que continuará dejando precipitaciones en amplias zonas de la Península. Los frentes y las bandas de chubascos irán atravesando el país, con lluvias que por momentos podrán ser localmente intensas, especialmente en el este peninsular y en áreas del Mediterráneo.

De cara a la próxima semana se formará una profunda DANA sobre la península.
De cara a la próxima semana se formará una profunda DANA sobre la península.

Este patrón vendrá acompañado además de temperaturas por debajo de lo habitual para la época, con un ambiente fresco para estas primeras jornadas de marzo. Pero el escenario podría ir incluso un paso más allá. A partir del domingo, algunos escenarios apuntan a que una dana más profunda podría descolgarse sobre la Península, reforzando la inestabilidad y provocando un descenso más acusado de las temperaturas.

Si se confirma esta evolución, las lluvias y tormentas podrían ganar extensión e intensidad, y no se descarta incluso la llegada de nevadas en cotas relativamente bajas, algo que recordaría que, pese a estar ya en marzo, el invierno aún puede dejar sus últimos coletazos. Un escenario que encaja perfectamente con el viejo refrán: cuando marzo vuelve el rabo, queda invierno para rato.

No te pierdas la última hora de Meteored y disfruta de todos nuestros contenidos en Google Discover totalmente GRATIS

+ Seguir a Meteored