Lluvias de 40 l/m2: un gran arco de tormentas crecerá alrededor de la dana conectando a Extremadura, Madrid y Galicia

La atmósfera se vuelve cada vez más inestable en España. Una dana se aislará al suroeste peninsular y, junto al aire frío en altura y la abundante humedad, favorecerá un aumento de las tormentas. Un arco de fuertes precipitaciones crecerá desde Extremadura hasta Galicia, pasando por Madrid.
La atmósfera se encuentra en una situación extraordinariamente inestable. Aunque a escala hemisférica domina un amplio cinturón de altas presiones, España queda expuesta a la combinación de aire frío en altura y un flujo muy húmedo de levante, ingredientes que favorecerán nuevas tormentas y lluvias intensas.
La dana va a ocasionar el desarrollo de intensos focos convectivos en muchas áreas. La fuerte inestabilidad se generalizará y se extenderán las precipitaciones: la persistencia y virulencia de algunas de ellas pueden ocasionar, localmente, riesgo de inundaciones con acumulados muy significativos.
Un nuevo protagonista entra en escena en esta situación tan inestable: una dana por el oeste peninsular, junto con el Mediterráneo muy cálido y el flujo húmedo del este, puede favorecer tormentas de gran intensidad y una distribución muy irregular de las precipitaciones.
Una dana toma el relevo y dispara la inestabilidad
Las inundaciones repentinas de las últimas horas no han necesitado todavía una dana plenamente formada. El intenso aporte de humedad desde el Mediterráneo, unido al aire frío en niveles altos, ha creado un caldo de cultivo explosivo para las tormentas, especialmente en la fachada mediterránea.
La situación, lejos de mejorar, tiende a extender la inestabilidad por muchas otras zonas. La vaguada que afecta a la Península se está aislando y dará lugar a una dana que se irá independizando por el oeste peninsular. Su posición será determinante, ya que intensificará la entrada de aire húmedo en niveles bajos y potenciará los movimientos ascendentes.

A las condiciones actuales se sumarán otros mecanismos dinámicos. El flanco delantero de la dana, la divergencia en altura y la humedad acumulada en capas bajas dispararán nuevas tormentas fuertes o muy fuertes, especialmente en el centro y norte peninsular. La interacción entre el aire frío, el flujo húmedo y los ascensos forzados por el relieve será determinante.
El arco de tormentas crecerá por el centro y norte
Durante las próximas horas, Cataluña seguirá siendo uno de los principales focos de atención. Allí se esperan precipitaciones muy intensas y auténticos diluvios en Barcelona y Girona, con riesgo de inundaciones repentinas. Pero la atención debe extenderse también a buena parte del interior peninsular.
Se dibuja un auténtico arco de tormentas desde Extremadura hasta Galicia, pasando por Madrid y atravesando buena parte del centro y norte peninsular. Los chubascos podrán ser moderados o fuertes, localmente muy fuertes e incluso puntualmente torrenciales donde coincidan varios factores favorables.

Asturias, Cantabria, Castilla y León, Madrid, Extremadura y Castilla-La Mancha se encuentran entre las zonas donde pueden producirse acumulaciones de 15-20 l/m² o más, especialmente allí donde las tormentas se regeneren durante varias horas. El litoral cantábrico occidental también merece especial vigilancia por la posibilidad de precipitaciones persistentes.
También pueden aparecer focos tormentosos importantes en puntos del este de Andalucía y Baleares. No obstante, las precipitaciones pueden darse prácticamente en cualquier punto de la Península, aunque serán más débiles, aisladas e intensas cuanto más nos alejemos de las zonas con mejores condiciones para la convección.
Tormentas que pueden dejar más de 40-60 l/m²
Uno de los principales problemas de este episodio será la enorme irregularidad espacial de las precipitaciones. Una tormenta puede descargar más de 40-50 l/m² en menos de 12 horas, mientras que zonas situadas a pocos kilómetros pueden recibir cantidades mucho menores. Esta incertidumbre es especialmente característica de las situaciones convectivas asociadas a danas.

El entorno del Sistema Central merece una atención especial. La llegada de vientos húmedos del suroeste, junto con las convergencias de los vientos de levante y el efecto de la orografía, puede favorecer que algunas células tormentosas se regeneren una y otra vez sobre las mismas zonas.
Allí, las precipitaciones torrenciales podrían dejar acumulados superiores a 40-60 l/m² en apenas 12 horas o incluso en periodos mucho más cortos. Si estos núcleos afectan a zonas urbanas, barrancos o cauces, el riesgo de inundaciones repentinas aumentará considerablemente.
Una situación otoñal con ingredientes explosivos
Aunque estamos ante una configuración atmosférica que puede considerarse típica del otoño, el episodio presenta un carácter excepcional por la suma de varios ingredientes potencialmente peligrosos: aire frío en altura, una gran disponibilidad de humedad, temperaturas elevadas del Mediterráneo, convergencias de viento, forzamiento dinámico y realce orográfico.
Además, la intensidad y localización exacta de estos fenómenos presentan todavía una incertidumbre considerable. Pequeñas variaciones en la posición de la dana o en los vientos de superficie pueden provocar inundaciones en una determinada zona y apenas precipitaciones en otra situada a pocos kilómetros. Por este motivo, los avisos pueden cambiar de localización e intensidad durante las próximas horas.