Entre el domingo y el lunes la NAO cambiará de signo: qué implicará en el tiempo de España

El histórico tren de borrascas que ha dejado lluvias de récord en España tiene las horas contadas: un cambio de signo de la NAO abrirá la puerta a un tiempo más variable en buena parte de España.

Durante las últimas semanas, la inestabilidad ha sido la gran protagonista en España. El chorro polar ha circulado por latitudes más bajas de lo habitual, dirigiendo un histórico tren de borrascas atlánticas que han ido desfilando una tras otra por la Península. Sistemas como Nils y la próxima llegada de Oriana este fin de semana son un claro ejemplo de esta dinámica, con lluvias abundantes, nieve y rachas intensas de viento.

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Tras el paso de Oriana el anticiclón de las Azores ganará influencia sobre España, dejando unos días con ambiente más estable, confirmando el cambio de patrón previsto. Sin embargo, no parece que el ambiente soleado vaya a ser muy persistente.

Al mismo tiempo, el anticiclón de las Azores se ha mostrado más débil y desplazado hacia el sur, favoreciendo que el índice NAO permaneciera en fase negativa buena parte de lo que va de año. Sin embargo, este patrón atmosférico está a punto de cambiar y, la NAO podría invertir su signo, abriendo la puerta a una nueva configuración en el Atlántico norte con posibles consecuencias en el tiempo de España.

La NAO cambia de signo tras un mes en fase negativa

Los últimos pronósticos subestacionales del Centro Europeo reflejan un cambio progresivo en los regímenes atmosféricos dominantes sobre el Atlántico Norte. Tras varias semanas con predominio de la NAO negativa, la señal empieza a debilitarse en los próximos días.

¿Qué es la NAO?
La Oscilación del Atlántico Norte (NAO, por sus siglas en inglés) se obtiene analizando la diferencia de anomalías de presión al nivel del mar entre Azores e Islandia. Que predominen las borrascas en una u otra zona tiene consecuencias reconocibles en Europa. Una NAO+ supone que las borrascas circulen por latitudes altas, más cerca de Islandia y de los países nórdicos.

El punto de inflexión se sitúa entre el domingo y el lunes, cuando aumenta de forma clara la probabilidad de que el índice entre en fase positiva. La transición no será abrupta, sino gradual, con un cambio progresivo de probabilidades desde la NAO negativa hacia la NAO positiva entre los días 14 y 16, cuando la dorsal se eche encima de nuestra geografía.

No obstante, a día de hoy parece que no será una situación especialmente persistente. De cara a la segunda mitad del mes, los escenarios no muestran de momento un patrón muy definido, con la posible vuelta de la NAO- o la instalación de un bloqueo en la última parte de un mes.

La fase negativa de la NAO dará paso a un nuevo período que estará caracterizado por la variabilidad, síntoma de que la primavera climatológica se acerca.
La fase negativa de la NAO dará paso a un nuevo período que estará caracterizado por la variabilidad, síntoma de que la primavera climatológica se acerca.

Este cambio de signo no es un simple matiz estadístico: supone una modificación relevante en la estructura de la circulación a gran escala tras un último mes en el que el tiempo ha sido calcado, con un chorro polar circulando en latitudes bajas dirigiendo borrascas y ríos atmosféricos a la Península. En cambio, ahora es inminente la reorganización de la dinámica atmosférica.

El modelo europeo apunta a un chorro polar más ondulado

El refuerzo del gradiente de presión impulsará al anticiclón de las Azores entre el domingo y la primera parte de la semana que viene, ganando extensión e influencia en el entorno de la Península, dificultando la llegada directa de nuevas borrascas atlánticas. El chorro polar tenderá a situarse en latitudes más altas, con las bajas presiones dirigiéndose hacia el norte de Europa.

Este ajuste en la dinámica atmosférica reducirá por unos días la frecuencia de frentes cruzando España y favorecerá periodos más estables, especialmente en el oeste y centro peninsular. Las precipitaciones, en este contexto, quedarían más acotadas al extremo norte o a situaciones más puntuales, marcando un cambio claro respecto al tren de borrascas de las últimas semanas.

Es importante recordar que este escenario no indica que se acaben las precipitaciones de forma abrupta, pero sí un cambio respecto al tren de borrascas que ha caracterizado las últimas semanas. El modelo europeo apuesta por una atmósfera muy dinámica, con una corriente en chorro más ondulada que puede traer un ambiente extremadamente variable en la segunda parte de febrero, anticipando la proximidad de la primavera climatológica.

La próxima semana empezará con tiempo estable, ¿cómo acabará?

De cara a la primera mitad de la próxima semana, se esperan unas condiciones meteorológicas más estables, con más claros y menor llegada de frentes en el oeste y centro. Las precipitaciones quedarían más restringidas al extremo norte, donde el flujo atlántico aún podría dejar lluvias débiles, mientras que las temperaturas tenderían a repuntar allí donde aumente la insolación.

A partir del miércoles, el modelo europeo muestra que una nueva borrasca se acercará a la España peninsular, aunque el grado de incertidumbre es elevado. En cualquier caso, será una evolución gradual y todavía sujeta a ajustes, por lo que seguiremos actualizando la previsión en función de cómo se consolide —o no— este cambio en la NAO.

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