El otoño llegará de golpe a las comunidades del Cantábrico: el aire polar se extenderá el próximo miércoles

España afrontará un breve pero contundente zarpazo otoñal. Habría un brusco cambio de tiempo a mediados de semana de la mano de una vaguada marítima polar. Provocará un desplome térmico, especialmente acusado en el norte y nordeste.

El verano sufrirá un brusco frenazo a mediados de la próxima semana. Una masa de aire marítimo polar irrumpirá en la Península y Baleares, provocando un desplome de las temperaturas que será especialmente acusado en la mitad norte y, de forma muy destacada, en la zona del Cantábrico. El calor de los últimos días dará paso a un ambiente mucho más fresco, húmedo e inestable.

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Temperatura prevista a 850 hPa (unos 1500 metros de altura). A mitad de semana, el aire frío atlántico procedente de latitudes polares sustituirá a la masa de aire cálida y seca de jornadas previas. Será un adelanto otoñal, concretamente contundente en zonas del tercio norte peninsular, en especial en el Cantábrico.

El cambio tendrá su momento culminante entre el miércoles y el jueves, cuando un frente bastante activo atraviese el norte peninsular. Las comunidades del Cantábrico recibirán de lleno la irrupción de aire polar, con lluvias que podrán ser persistentes y localmente fuertes. Además, se formarán chubascos y tormentas en otros puntos de la mitad norte y del este, con especial atención a Cataluña.

Detrás de este brusco cambio hay una transformación de la circulación atmosférica. El chorro polar comienza a recuperar protagonismo y a descender hacia latitudes más bajas, desplazando hacia el este la dorsal subtropical que ha favorecido el tiempo cálido y muy seco. Será un auténtico zarpazo preotoñal, todavía en verano, pero perfectamente normal en estas fechas.

El chorro polar se activa y cambia el tiempo en España

La configuración atmosférica de los próximos días será muy diferente a la que ha dominado recientemente. La dorsal subtropical perderá terreno a medida que el chorro polar se intensifique y adopte una trayectoria más ondulada, permitiendo que una vaguada se aproxime a la Península.

Viento a 300 mb (a unos 10 000 metros de altura). El chorro polar dirige la vaguada que nos afectará desde últimas horas del martes
Viento a 300 mb (a unos 10 000 metros de altura). El chorro polar dirige la vaguada que nos afectará desde últimas horas del martes

Con ella llegará una masa de aire marítimo polar que sustituirá a la cálida y seca que ha permanecido sobre España. El contraste será notable: en apenas unas horas, algunas zonas pasarán de temperaturas plenamente veraniegas a valores mucho más propios de comienzos del otoño.

Estos pulsos fríos no son excepcionales a finales del verano. La llegada de aire polar en esta época del año entra a formar parte de la dinámica otoñal, y la semana pasada ya tuvimos un episodio de características similares. En esta ocasión, el descenso será más acusado en buena parte del norte peninsular, especialmente en el Cantábrico.

La situación coincide con el progresivo restablecimiento de la circulación zonal en latitudes medias. El chorro comienza a ganar terreno y, con él, aumentan las posibilidades de que vaguadas, frentes y masas de aire frío visiten la Península durante las próximas semanas.

Miércoles de paraguas en el Cantábrico y tormentas en Cataluña

El frente asociado a la vaguada avanzará por el norte peninsular y tendrá su mayor protagonismo durante el miércoles. Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco quedarán en primera línea, con abundante nubosidad y precipitaciones que podrán ser generalizadas y persistentes.

El aire marítimo polar aportará además un marcado descenso térmico y un ambiente desapacible, especialmente en las zonas expuestas al flujo atlántico. Durante un par de jornadas, el verano parecerá desaparecer de golpe en buena parte del norte peninsular.

Vientos del norte en el Cantábrico con lluvias y del este en el nordeste. Tormentas fuertes en Cataluña.
Vientos del norte en el Cantábrico con lluvias y del este en el nordeste. Tormentas fuertes en Cataluña.

La nubosidad y la inestabilidad se extenderán también hacia otras zonas de la Península, especialmente de la mitad norte y del este. El nordeste será uno de los principales focos de atención, con chubascos y tormentas que podrían adquirir intensidad. Cataluña podría recibir algunas de las precipitaciones más fuertes, especialmente durante la segunda mitad del día.

En el centro y suroeste, el episodio será bastante menos acusado. El descenso térmico será menor y la inestabilidad tendrá una incidencia más limitada, aunque el ambiente también será más fresco que durante las jornadas anteriores.

Más de 8 ºC de anomalía en algunas zonas, pero el calor volverá después

El desplome de las temperaturas será uno de los elementos más destacados del episodio. Tras el paso del frente, los termómetros caerán en picado, con descensos especialmente importantes en la mitad norte y el este peninsular.

La bajada de temperaturas será significativa en la mitad norte, con registros por debajo de lo normal.
La bajada de temperaturas será significativa en la mitad norte, con registros por debajo de lo normal.

En algunos puntos, las anomalías negativas podrían superar los 8 ºC, sobre todo en Galicia, el Cantábrico, el entorno del Sistema Ibérico y otras zonas del norte y este. El contraste será notorio después de las temperaturas elevadas registradas estos días.

El centro y suroeste mantendrán valores más altos, pero incluso allí comenzará a apreciarse el avance de la estación. Las noches serán cada vez más frescas en el interior, mientras el calentamiento diurno irá perdiendo fuerza y la amplitud térmica aumentará.

Después regresa el verano, pero ¿por cuánto tiempo?

Eso sí, el zarpazo otoñal tendrá una duración limitada. A partir de la tarde del jueves y durante el fin de semana, el anticiclón podría recuperar el control y las temperaturas volverían a subir. El verano tendrá todavía margen para ofrecer nuevas jornadas cálidas.

El Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo plantea escenarios compatibles con la aparición de bloqueos anticiclónicos en latitudes altas, que podrían favorecer un patrón más propicio para la llegada de borrascas, vaguadas, danas y frentes.

No será todavía el comienzo definitivo del otoño, pero sí un aviso. El chorro polar vuelve a ganar protagonismo y la atmósfera empieza a cambiar de marcha. El verano aún no ha terminado, pero sus días más estables y cálidos podrían empezar a quedar atrás.