Un tren que recorre 3,5 km bajo tierra y un castillo excavado en la roca: la escapada más sorprendente de Europa

Este país esconde una de las escapadas más sorprendentes de Europa: un tren eléctrico que se adentra varios kilómetros en una cueva repleta de formaciones calcáreas y un castillo medieval encajado en la roca en medio de un gigantesco acantilado.

Castillo de Predjama, construido en la boca de una cueva en Eslovenia.
Castillo de Predjama, construido en la boca de una cueva en Eslovenia.

A poco más de una hora de Liubliana, la capital de Eslovenia, hay dos espectaculares lugares parecen sacados de una película de aventuras. Bajo tierra, la cueva de Postojna despliega kilómetros de galerías y enormes salas de roca caliza que se recorren en parte a bordo de un tren eléctrico.

Muy cerca de allí, el castillo de Predjama desafía a la gravedad desde una pared rocosa de 123 metros de altura. Naturaleza, historia y antiguas leyendas se unen en una ruta que permite descubrir dos de los lugares más singulares del país.

La cueva de Postojna: un viaje en tren al corazón de la Tierra

La primera parada de este viaje conduce al subsuelo de la región del Karst, en el suroeste de Eslovenia. Allí se encuentra la cueva de Postojna, un sistema kárstico de unos 24 kilómetros de galerías, pasadizos y salas formado a lo largo de millones de años por la acción del agua sobre la roca caliza.

Parte de la cueva puede visitarse a bordo de un tren eléctrico subterráneo. Parque de la Cueva de Postjona.
Parte de la cueva puede visitarse a bordo de un tren eléctrico subterráneo. Parque de la Cueva de Postjona.

La experiencia comienza con uno de sus elementos más llamativos: un tren que penetra en la cueva y recorre aproximadamente 3,7 kilómetros bajo tierra. El ferrocarril, inaugurado en 1872, fue el primero documentado en una cueva de este tipo. Su creación permitió facilitar las visitas a un espacio que, hasta entonces, exigía largos recorridos a pie y con una iluminación rudimentaria.

La cueva es un sistema kárstico de unos 24 kilómetros de galerías.
La cueva es un sistema kárstico de unos 24 kilómetros de galerías.

Tras el trayecto ferroviario, la visita continúa a pie por pasarelas acondicionadas que permiten contemplar las formaciones calcáreas sin alterar el recorrido natural. La excursión turística abarca algo más de cinco kilómetros y dura aproximadamente una hora y media.

Unas misteriosas “crías de dragón”

El paisaje subterráneo sorprende por la variedad de sus formas. Estalactitas que cuelgan del techo, estalagmitas que crecen desde el suelo y columnas minerales convierten las galerías en una sucesión de escenarios casi irreales. Entre las formaciones más conocidas figura el llamado Rascacielos, una estalagmita de unos 16 metros de altura.

Ejemplar de proteo (Proteus anguinus), el anfibio cavernícola de piel pálida y branquias externas rojizas que habita en aguas subterráneas de los Balcanes.
Ejemplar de proteo (Proteus anguinus), el anfibio cavernícola de piel pálida y branquias externas rojizas que habita en aguas subterráneas de los Balcanes.

La cueva también alberga una fauna extraordinaria. Su habitante más famoso es el proteo (Proteus anguinus), conocido popularmente como “cría de dragón”.

Se trata de un anfibio adaptado a la vida en aguas subterráneas, prácticamente sin luz. Su aspecto pálido y su resistencia a la oscuridad lleva siglos alimentando leyendas sobre criaturas misteriosas que vivían en las profundidades.

El castillo de Predjama, una fortaleza escondida en la montaña

A pocos kilómetros de la cueva aparece el segundo emplazamiento protagonista de esta escapada: el castillo de Predjama. Su imagen resulta difícil de olvidar. La fortaleza está encajada en la entrada de una cavidad natural, integrada en un imponente acantilado que alcanza unos 123 metros de altura. El conjunto lleva más de ocho siglos vinculado a la historia de la región y está considerado uno de los castillos construidos en una cueva más grandes del mundo.

En el castillo de Predjama es posible contemplar recreaciones de torneos de justas medievales. Parque de la Cueva de Postjona.
En el castillo de Predjama es posible contemplar recreaciones de torneos de justas medievales. Parque de la Cueva de Postjona.

Su ubicación no es sólo espectacular. En su momento, también tuvo una función defensiva. La roca ofrecía protección y el sistema de grutas y pasadizos subterráneos permitía conectar la fortaleza con el interior de la montaña. Esa particularidad dio origen a algunas de las historias más conocidas del castillo.

La más célebre es la de Erazem de Predjama, un caballero rebelde que, según la tradición, resistió durante más de un año el asedio de las tropas del emperador Federico III de Habsburgo. Las leyendas cuentan que aprovechaba los túneles para abastecerse y mantener su resistencia cuando sus enemigos creían tenerlo acorralado. La historia mezcla hechos históricos y elementos legendarios, pero ayuda a entender por qué Predjama conserva una atmósfera tan singular.

Cómo organizar la escapada a Postojna y Predjama

Lo más práctico es visitar ambos lugares durante la misma jornada. El parque oficial recomienda comenzar por el castillo de Predjama y dedicar la tarde a la cueva de Postojna, aunque el orden puede adaptarse a los horarios y a las entradas disponibles.

Conviene reservar con antelación, especialmente en periodos de mayor afluencia, y consultar los horarios en la web oficial. En la cueva la temperatura se mantiene aproximadamente entre los 10 y los 12 grados durante todo el año, por lo que resulta aconsejable llevar una chaqueta y calzado cerrado, incluso en verano.

La combinación de estos dos escenarios tan distintos, pero unidos por la roca, convierte este rincón de Eslovenia en una alternativa perfecta y sorprendente para quienes buscan algo más que una escapada urbana.

Referencia de la noticia

Park Postojnska Jama. (2026). El castillo más grande del mundo ubicado dentro de una cueva.