Las consecuencias de agotar los acuíferos: grietas y socavones hunden los suelos de EE UU

La extracción excesiva de agua subterránea está hundiendo terrenos en distintas regiones estadounidenses. Un estudio científico ha detectado un cambio irreversible en amplias zonas de California: se está acelerando la compactación del subsuelo y reduciendo la capacidad de almacenar agua.

Perforación para extraer agua de un acuífero subterráneo.
Perforación para extraer agua de un acuífero subterráneo.

La falta de agua no solo se manifiesta en embalses vacíos, cultivos secos o restricciones de consumo. La explotación durante décadas de los acuíferos por encima de su capacidad de recuperación también tiene consecuencias en el terreno que pisamos.

En Estados Unidos, la extracción intensiva de agua subterránea está detrás de un problema cada vez más preocupante: el hundimiento del suelo o subsidencia, un proceso que puede dañar carreteras, edificios e infraestructuras y reducir de forma permanente las reservas subterráneas.

Un estudio científico publicado en 2026 en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) ha documentado un cambio abrupto en amplias zonas del valle de Sacramento, en California. Durante la sequía de 2020 a 2022, terrenos que antes experimentaban deformaciones reversibles comenzaron a hundirse a un ritmo mucho mayor, con señales de compactación irreversible del sistema acuífero.

El suelo deja de recuperar su nivel en California

El equipo investigador analizó mediciones de deformación del terreno y niveles de agua subterránea correspondientes al periodo comprendido entre 2016 y 2022.

Imagen aérea del Valle de Sacramento, en el estado de California, EE UU.
Imagen aérea del Valle de Sacramento, en el estado de California, EE UU.

Los resultados revelaron que, mientras entre 2016 y 2020 predominaban los movimientos reversibles, la situación cambió bruscamente a partir de 2021 en las zonas sometidas a una extracción más intensa.

En algunos puntos localizados del valle de Sacramento, el hundimiento alcanzó hasta 50 centímetros al año entre enero de 2021 y octubre de 2022. Se trata de una velocidad extraordinaria que evidencia la magnitud del cambio detectado en la investigación.

¿Por qué se hunde el suelo sobre un acuífero?

La explicación está en la estructura del subsuelo. Cuando se extrae agua de un acuífero, disminuye la presión que esta ejerce sobre los materiales que lo forman. Si las capas subterráneas contienen sedimentos finos, como limos y arcillas, pueden comprimirse bajo el peso de los materiales superiores.

Extracción de aguas subterráneas mediante bombeo para regar cultivos.
Extracción de aguas subterráneas mediante bombeo para regar cultivos.

En una primera fase, parte de esa deformación puede recuperarse cuando vuelve a aumentar el nivel del agua. Sin embargo, si la presión desciende demasiado, los sedimentos pueden compactarse de manera permanente. Los espacios porosos se reducen y el terreno pierde volumen.

Eso es precisamente lo que detectaron los investigadores en California: el suelo no recuperó su posición anterior, aunque los niveles de agua subterránea volvieran a subir parcialmente. La comparación entre ambos indicadores apuntó a un daño que no se explica únicamente por las oscilaciones estacionales del acuífero.

Menos agua bajo tierra y menor capacidad de almacenamiento

El problema no termina con el hundimiento. La compactación irreversible puede disminuir la capacidad de almacenamiento del acuífero, de modo que el sistema pierde parte del espacio disponible para guardar agua en el futuro.

Captación de agua del Valle de California diseñada para retener agua y permitir que se filtre hacia el acuífero subterráneo.
Captación de agua del Valle de California diseñada para retener agua y permitir que se filtre hacia el acuífero subterráneo.

Este efecto crea un círculo difícil de romper: durante una sequía se bombea más agua para mantener los cultivos y abastecer a la población, pero esa extracción intensiva puede deteriorar la estructura del acuífero y limitar su capacidad de recuperación.

California ilustra especialmente bien este riesgo por la importancia de la agricultura y el uso de aguas subterráneas para compensar la escasez de recursos superficiales. El valle de Sacramento forma parte del sistema agrícola de la Gran Valle Central, donde la gestión del agua condiciona tanto la producción como la disponibilidad futura de recursos hídricos.

Un problema causado por la intervención humana

La subsidencia no es exclusiva de California. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) señala que más del 80 % de los casos de hundimiento del terreno identificados en el país están relacionados con la intervención humana sobre los recursos hídricos.

Según este organismo, la extracción de fluidos subterráneos ha provocado un descenso permanente del terreno en más de 123.000 kilómetros cuadrados de tierras y cauces fluviales en más de 50 zonas del territorio continental estadounidense.

En EE UU, más del 70 % de los casos de hundimiento del terreno identificados en el país están relacionados con la actividad agrícola

Un estudio nacional publicado en 2025, basado en más de 23.000 imágenes de radar satelital tomadas entre 2019 y 2021, identificó subsidencia en los 48 estados continentales y en una superficie aproximada de 45.666 kilómetros cuadrados. Cerca del 73 % de las áreas afectadas correspondía a terrenos agrícolas.

Los satélites, una herramienta para anticipar daños

Una de las aportaciones del estudio de Sacramento es demostrar el valor de las observaciones satelitales para detectar cambios que podrían pasar inadvertidos si solo se vigilan los niveles de los pozos. Mediante técnicas de radar interferométrico, los científicos pueden medir desplazamientos de la superficie terrestre con una cobertura espacial muy amplia.

Esta información permite localizar las zonas donde el bombeo está alterando de forma crítica el subsuelo y orientar las decisiones de gestión antes de que los daños se extiendan.

Los autores advierten de que los registros tradicionales de los niveles de agua no permitieron anticipar por sí solos la transición detectada en el valle de Sacramento. Por ello, combinar la vigilancia de los acuíferos con mediciones de deformación del terreno puede resultar fundamental para identificar situaciones de sobreexplotación.

Referencia de la noticia

Larochelle, S., Chanard, K., Dalaison, M., Fortin, J., Jolivet, R., Longuevergne, L., Fleitout, L., Argus, DF., Gauer, L,M., Avouac, J.P. (2026). Abrupt transition to irreversible damage in the overdrafted Sacramento Valley aquifer system.