Fue el primer exoplaneta de la historia en 1855: 170 años después, confirman que ese gigante nunca existió

En el año 1855, un astrónomo creyó detectar un planeta alrededor de dos estrellas y tras 170 años, nuevas observaciones han revelado nuevas informaciones.

Los investigadores no descartan que existan planetas más pequeños alrededor de estas dos estrellas.
Los investigadores no descartan que existan planetas más pequeños alrededor de estas dos estrellas.


En 1855, cuando todavía faltaba más de un siglo para que los astrónomos pudieran detectar de forma fiable planetas alrededor de otras estrellas, un astrónomo británico hizo una afirmación extraordinaria: había encontrado indicios de un exoplaneta.

Ahora, 171 años después de aquella primera afirmación, un equipo internacional liderado por investigadores de la Universidad de Michigan ha reunido más de un siglo de observaciones y nuevas mediciones para resolver el misterio.

El supuesto planeta fue anunciado en 1855

El astrónomo británico William Stephen Jacob, que trabajaba en el observatorio de Madras, en la India, estudiaba los movimientos de las dos estrellas de 70 Ophinchi.

Las estrellas de este sistema están unidas gravitacionalmente y orbital alrededor de un centro de masas común y William Stephen detectó determinadas irregularidades en sus movimientos y propuso una explicación extraordinaria "quizá había un tercer cuerpo ejerciendo una influencia gravitatoria sobre ellas".

Pero claro, una pequeña variación en el movimiento de una estrella no tiene necesariamente que estar causada por un planeta.

70 Ophiuchi es en realidad un sistema de dos soles

En realidad descubrió un sistema binario, es decir, dos estrellas que orbitan entre sí, algo así como un sistema con dos soles en lugar de uno. Las estrellas 70 Oph A y 70 Oph B están separadas entre sí y se mueven siguiendo sus respectivas órbitas alrededor de un centro de masas común.

Órbita 70 Ophiuchi.
Órbita 70 Ophiuchi.

Este sistema se encuentra a unos 16 años luz, lo que lo convierte en uno de los sistemas binarios más cercanos a la Tierra, esto lo que convierte a 70 Ophiuchi en un objetivo especialmente interesante para la astronomía.

El nuevo estudio ha utilizado más de un siglo de observaciones

Más de un siglo de datos astrométricos y de velocidad radial del sistema han sido recogidos por este estudio. Dicha información ha ido siendo mejorada gracias a los instrumentos modernos, como el telescopio Magellan Clay de 6,5 metros, situado en el observatorio de Las Campanas, en Chile, y el telescopio Harlan J. Smith de 2,7 metros, del observatorio McDonald, en Texas.

Observatorio McDonald, Texas (EEUU).
Observatorio McDonald, Texas (EEUU).

Las estrellas confundían a los astrónomos

Los investigadores encontraron que las variaciones podían proceder de cambios en las propias superficies de las estrellas. Estos cuerpos celestes no son esferas perfectamente uniformes y en la superficie pueden aparecer regiones activas, manchas y otras variaciones que modifican ligeramente la señal que recibimos desde la Tierra.

Cuando los astrónomos intentaban detectar el minúsculo movimiento producido por un planeta, esas variaciones estelares les generaban un señal muy parecida y que les confundían convirtiéndose este aspecto en uno de los grandes problemas de la búsqueda de exoplaneta mediante este tipo de velocidad radial

En el caso de 70 Ophiuchi, el análisis de los investigadores indica que esa actividad estelas explica mejor las variaciones observadas que la existencia de un gigante planetario.

Referencia de la noticia

Yiting Li, Michael R. Meyer, Skylar D’Angiolillo, et al. (2026). The American Astronomical Society, find out more. The following article isOpen access A Century of Radial-velocity and Astrometric Monitoring of 70 Oph AB: New PFS Data and Constraints on Possible Planetary Companions*.