¿Cuál es el máximo que puede soportar una presa? Así es como se anticipan las presas de España ante las riadas extremas
Las presas españolas están especialmente diseñadas para resistir avenidas extremas, pero... ¿cuál es realmente su límite y cómo se gestionan ante lluvias torrenciales y riadas que son cada vez más frecuentes?

Las imágenes de embalses llenos, aliviaderos funcionando a pleno rendimiento y ríos desbordados en episodios de fuertes lluvias suelen generar una pregunta recurrente entre la población y es la siguiente: ¿hasta qué punto una presa puede aguantar tanta agua?
En un país como España, con cientos de grandes presas repartidas por cuencas muy distintas, el conocer cómo funcionan estos sistemas de almacenamiento de agua es fundamental en el contexto actual de cambio climático con lluvias torrenciales cada vez más frecuentes.
¿Existe un “límite máximo” para una presa?
Una presa no tiene un único límite fijo, sino varios niveles de seguridad perfectamente definidos, siendo el más normal y más conocido por la población el denominado Nivel Máximo Normal, que marca la cota habitual de explotación del embalse.
El 9 de enero de 1959 fallecieron 144 de los 532 habitantes de #Ribadelago tras la rotura de la presa de Vega de Tera. Nadie pagó por aquellas muertes ocasionadas x la desidia e intereses económicos.
— ROCIO (@rociorn) January 9, 2026
Visitad el Museo de la Memoria si podéis. Al menos que no se olvide. pic.twitter.com/jtXamZrPcP
Por encima de ese nivel, el agua comienza a evacuarse de forma controlada mediante aliviaderos, evitando que la presión comprometa la estructura.
Además, las presas están diseñadas para soportar una Avenida Máxima de Proyecto, un caudal extremo calculado a partir de estudios hidrológicos e históricos, que representa una crecida muy poco probable pero siendo clave en el diseño y la seguridad estructural.
El papel clave de los aliviaderos
Los aliviaderos son el verdadero “seguro de vida” de una presa, con una función que es evacuar el exceso de agua cuando el embalse se llena rápidamente, especialmente durante lluvias torrenciales o deshielos intensos.
En España, los aliviaderos se diseñan para gestionar avenidas excepcionales, permitiendo liberar grandes volúmenes de agua sin dañar la presa. Estas sueltas, aunque a veces espectaculares, forman parte del funcionamiento normal y están planificadas para minimizar riesgos aguas abajo.
¿Puede romperse una presa por una riada?
La rotura de una presa por exceso de agua es extremadamente rara en España, y la mayoría de los fallos históricos a nivel mundial se deben a problemas de mantenimiento, diseño antiguo o causas geológicas, no a superar el nivel máximo previsto. Este 9 de enero precisamente es el aniversario de una de estas catástrofes, ya que en tal día como hoy de 1959 la presa de la Vega de Tera (en Zamora) provocó una catástrofe aguas abajo por su construcción deficiente.
Además, las presas españolas están sometidas a...
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Inspecciones técnicas periódicas.
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Planes de emergencia obligatorios.
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Revisiones estructurales tras episodios extremos.
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Simulacros de actuación en caso de riesgo.
Esto convierte al sistema español en uno de los más seguros de Europa.
Cambio climático y nuevas estrategias de seguridad
El aumento de precipitaciones intensas en cortos periodos obliga a revisar criterios de diseño y sobre todo de gestión, algo que se está trabajando especialmente desde la dana de finales de octubre en 2024, que se cebó especialmente con la provincia de Valencia y que dejó una situación crítica en el embalse de Forata, cuya presa estuvo en un escenario comprometido.
Muchas presas están adaptando sus normas de explotación para responder mejor a lluvias extremas, priorizando la seguridad frente al almacenamiento.
Continúa la obra de emergencia para reparar los daños ocasionados por la DANA en la presa de Forata.
— Confederación Hidrográfica del Júcar (@CHJucar) February 20, 2025
️Los trabajos se centran en la extracción de sedimentos del embalse y la prioridad pasa por recuperar la operatividad de la toma de riego.#JuevesDePresas pic.twitter.com/3xsPC3LKEu
Para ello, en España, y ante el nuevo paradigma climático, se ha actualizado la normativa, con un Real Decreto 264/2021, de 13 de abril, donde aparecen y donde se aprueban las normas técnicas de seguridad para las presas y sus embalses.
Además, se están reforzando los sistemas de alerta temprana y la comunicación con la población, especialmente en zonas inundables.
¿Cómo se anticipan las presas españolas a las riadas extremas?
La gestión moderna de presas es preventiva, no reactiva. Antes de un episodio de lluvias intensas, los organismos de cuenca pueden laminar avenidas, es decir, bajar de forma controlada el nivel del embalse para crear “hueco” y absorber parte de la crecida.
Esta anticipación se apoya en las siguientes causas.
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Predicciones meteorológicas de alta resolución.
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Modelos hidrológicos que simulan la respuesta de la cuenca.
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Sistemas automáticos de control del nivel y caudal.
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Coordinación con Protección Civil y autoridades locales.
Gracias a ello, muchas presas reducen significativamente el impacto de las inundaciones río abajo.
Un papel clave frente a las inundaciones
Más allá de almacenar agua, las presas actúan como infraestructuras de protección frente a riadas extremas. Si está bien gestionadas, reducen daños, salvan vidas y amortiguan episodios meteorológicos cada vez más extremos.
Simulación del desagüe controlado de una presa
— El blog de franz (@franzpc) June 3, 2025
Modelo de simulación de #inundaciones en #ArcGISPro permite evaluar el impacto de liberar agua de manera controlada.
Más detalles: https://t.co/eyrK3rX2yF
Créditos: Matthias Staengel #GIS #Hidrología #ArcGIS #ESRI pic.twitter.com/ooTWPG6a4s
Entender cómo funcionan y cuál es su verdadero límite ayuda a desmontar mitos y bulos y a valorar su papel esencial en la seguridad hidráulica de España.
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