Estamos acostumbrados a escuchar, casi desde nuestra infancia, que si no cambiábamos nuestra forma de pensar, de hacer las cosas, tarde o temprano terminaríamos destruyendo el mundo.
Estamos acostumbrados a escuchar, casi desde nuestra infancia, que si no cambiábamos nuestra forma de pensar, de hacer las cosas, tarde o temprano terminaríamos destruyendo el mundo.