La Semana Santa es, sin duda, uno de los periodos del año en que se vive más pendiente de la meteorología, por un lado porque tras el invierno son muchas las familias que esperan estas fechas para tomarse unas pequeñas vacaciones y por otro, porque de ella depende que puedan salir las numerosas procesiones que tienen lugar esos días. (TEXTO COMPLETO DEL ESTUDIO, A PIE DE PÁGINA)