De pronto, la temperatura subió como si hubiera salido el sol: el fenómeno registrado en España en plena madrugada

Mientras el calor remite en buena parte de España, un extraño episodio sorprendió a varios municipios valencianos la noche del pasado 8 julio. Los termómetros experimentaron una subida repentina de la temperatura de pocos minutos de duración.

Durante estas semanas se ha registrado un subidón repentino de la temperatura durante las primeras horas de la madrugada en puntos de Valencia, Asturias y Euskadi.
Durante estas semanas se ha registrado un subidón repentino de la temperatura durante las primeras horas de la madrugada en puntos de Valencia, Asturias y Euskadi.

Ayer se puso punto y final a la segunda ola de calor del verano en España. La presencia de una dana al oeste de la Península favorecerá un descenso de las temperaturas en los próximos días, especialmente en las regiones más occidentales, mientras que el alivio será más moderado en el área mediterránea.

Este nuevo escenario dará un respiro a los españoles después de muchos días con temperaturas extraordinarias, derivadas de un domo (o cúpula) de calor. Este episodio, además, ha dejado fenómenos muy singulares, como el de la noche del pasado 8 de julio en Náquera (Valencia).

Hacia las dos de la madrugada, nuestro compañero de Meteored, Juanjo Villena, empezó a notar cómo entraba por su ventana una brisa muy cálida. En apenas unos minutos la temperatura pasó de los 29 ºC a los 33 ºC, sin que existiera una nubosidad significativa ni un aumento apreciable del viento.

Esta situación también se notó en otros pueblos de la sierra Calderona, como Serra o Segart. Aunque en un primer momento se pensó que el responsable había sido un reventón cálido, algunos expertos consideran que el episodio presenta características poco habituales, lo que ha abierto un pequeño debate sobre cuál fue realmente el mecanismo responsable.

No es la primera vez que ocurre este verano

Este episodio no ha sido un caso aislado. Durante las últimas semanas se han descrito fenómenos muy parecidos en distintos puntos del norte peninsular. Varios observadores recordaban en redes sociales que entre los días 21 y 22 de junio se produjeron algunos ascensos repentinos de temperatura durante la madrugada, tanto en Euskadi como en Asturias.

En Gijón, por ejemplo, un vecino ha descrito cómo el aire empezó a "quemar de un momento a otro" durante unos 20-25 minutos. Según otro testimonio, en algunos puntos de Asturias la temperatura llegó a aumentar alrededor de 6 ºC en apenas media hora, también de madrugada. Ninguno de ellos señaló la presencia de tormentas ni de fuertes rachas de viento que ayudaran a explicar lo sucedido.

La velocidad del viento durante el episodio de Náquera tampoco fue muy intensa, por lo que tampoco ayudaría a explicar este fenómeno como en el caso Asturias y Euskadi.
La velocidad del viento durante el episodio de Náquera tampoco fue muy intensa, por lo que tampoco ayudaría a explicar este fenómeno como en el caso Asturias y Euskadi.

Este tipo de episodios se producen de forma muy localizada y con efectos limitados a áreas reducidas. Su observación en distintos lugares de España demuestra que, aunque son poco frecuentes, no son fenómenos excepcionales. Su aparición repentina y la dificultad para explicar con precisión el mecanismo que los origina hacen que despierten un gran interés tanto entre la población como entre los meteorólogos.

¿Fue realmente un reventón cálido?

El principal candidato para explicar este tipo de eventos suele ser un reventón cálido. Se trata de una corriente descendente de aire asociada a tormentas que al alcanzar el suelo se expande horizontalmente y puede provocar fuertes rachas de viento, una rápida disminución de la humedad y ascensos de temperatura que, en ocasiones, superan los 10 ºC en pocos minutos.

La duración de estos fenómenos suele oscilar entre 5 y 30 minutos (menos de 15 minutos en el caso de los microreventones) y aparecen cuando coinciden temperaturas muy elevadas, una atmósfera seca y tormentas en proceso de disipación. Son especialmente característicos de las noches de verano y afectan a regiones muy reducidas, por lo que son difíciles de predecir.

Ondas gravitatorias

Sin embargo, el caso de Náquera plantea algunas dudas. El meteorólogo Paco Martín considera que la larga duración del episodio no encaja con un microreventón cálido clásico y apunta a un proceso de subsidencia más persistente. Por otra parte, el también meteorólogo Ángel Rivera plantea que el responsable de este suceso habrían sido las ondas gravitatorias.

¿Qué son las ondas gravitatorias?
Son una especie de "oleaje" que se propaga por la atmósfera y que puede favorecer el descenso de aire cálido desde uno o dos kilómetros de altura hasta la superficie. Pueden originarse por perturbaciones relativamente lejanas, como tormentas o por el efecto del relieve.


Rivera explica que la imagen de satélite de aquella madrugada sugiere la presencia de este tipo de ondas sobre la sierra Calderona. Sin embargo, se trata de un mecanismo todavía poco conocido para explicar estos aumentos repentinos de temperatura sin necesidad de que exista una tormenta sobre el lugar donde se observa el fenómeno.

Se observan algunas nubes en el entorno de la sierra Calderona (Comunidad Valencia) durante la noche del 8 de julio posiblemente formadas por ondas gravitatorias atmosféricas.
Se observan algunas nubes en el entorno de la sierra Calderona (Comunidad Valencia) durante la noche del 8 de julio posiblemente formadas por ondas gravitatorias atmosféricas.

Por tanto, aunque el ascenso térmico registrado en Náquera comparte algunas características con los reventones cálidos, por el momento no existe un consenso claro sobre la causa de su origen. Esta incertidumbre es la que convierte a estos episodios en uno de los fenómenos más llamativos y difíciles de interpretar de la meteorología estival.