La OMM ha dado ya la alerta en su boletín del pasado abril sobre el posible desarrollo de un episodio de El Niño/Oscilación del Sur (ENOS). Los principales centros que monitorizan el clima están siguiendo con mucha atención la evolución de los indicadores climáticos asociados con este episodio (p. ej., las temperaturas de la superficie del Pacífico ecuatorial, la presión al nivel del mar, la nubosidad y los vientos alisios). Los pronósticos de los modelos señalan que existe una probabilidad bastante alta de que se produzca un episodio de El Niño, probablemente hacia el final del segundo trimestre de 2014.