Línea de Confluencia del Flujo a Mesoescala

Situaciones a escala sinóptica favorables para su ocurrencia y su relación

con las precipitaciones convectivas

 

 

MsC. Oscar A. Benedicto Rodríguez
Dr. Mario Carnesoltas Calvo
MsC. Gisell Aguilar Oro
* Centro Meteorológico Provincial, Ciego de Ávila, Cuba
oscar@meteoro.fica.inf.cu y oabenedico@yahoo.es

RESUMEN

Las condiciones de isla estrecha, alargada y situada en la zona tropical, provocan la formación de circulaciones locales del flujo a mesoescala que modifican profundamente el flujo general sobre toda la región. Las modificaciones tienen un carácter cíclico con el calentamiento y enfriamiento desigual de las diferentes superficies y se pueden apreciar en los análisis de flujo en superficie en gran parte de los días del año. Entre las características de las modificaciones se encuentra la formación de una Línea de Confluencia del Flujo a Mesoescala (LCFM), por lo general sobre tierra durante las horas de sol. En el presente trabajo se plantean los resultados del comportamiento de la LCFM sobre la provincia de Ciego de Avila en función de las condiciones meteorológicas a escala sinóptica, y cómo la posición de la LCFM sobre la provincia se relaciona con la distribución espacial de las precipitaciones, clasificadas por rango de intensidad, y con las Tormentas Locales Severas en Ciego de Avila.

El estudio realizado permitió elaborar un método sinóptico- estadístico a corto plazo para determinar la ubicación de la LCFM dentro de la provincia, que contribuirá a que el Grupo de Pronóstico del Centro Meteorológico Provincial de Ciego de Avila cuente con una herramienta en el trabajo operativo diario capaz de mejorar la efectividad de los pronósticos del tiempo emitidos ante estas situaciones.

Palabras clave. Mesoescala, confluencia, convergencia, tormentas severas, precipitación.

1. Introducción

Considerando que la medición de la dirección del viento instrumental representa el flujo resultante de cada una de las circulaciones de diferentes escalas existentes en un momento y lugar dado, entre ellas la brisa (Carnesoltas, 1986), se decidió denominar como Línea de Confluencia del Flujo a Mesoescala (LCFM) al proceso diario que, de forma cíclica, ocurre sobre casi todo el país, en especial sobre la región de estudio escogida.

Para explicar la circulación local de la brisa en Cuba, se requiere tomar en cuenta su interacción con los procesos que ocurren a escala sinóptica. Este aspecto ha sido abordado para otros lugares con diferentes condiciones. Entre los primero trabajos desde un punto de vista estadístico, aparece el de Gentry y Moore (1954), luego por los modelos numéricos de Estoque (1962) y Anthes (1978) entre otros. En estos casos se analiza cómo la circulación a escala sinóptica influye en la ocurrencia de la brisa continental.

En Cuba la temática abordada en este trabajo tiene una gran incidencia para el conocimiento científico dentro del campo de la meteorología, por constituir prácticamente uno de los procesos a mesoescala que con más frecuencia ocurre en el país en su condición de isla tropical y su relación directa con la mayor frecuencia de ocurrencia de precipitaciones y Tormentas Locales Severas (TLS). Además, aporta al trabajo operativo de la vigilancia meteorológica una herramienta a través de un método sinóptico – estadístico, que logrará mejorar la efectividad de los pronósticos.

Los procesos convectivos que frecuentemente ocurren sobre Cuba entre los meses de mayo a octubre, han sido observados y estudiados por varios investigadores, lo que ha facilitado el conocimiento de algunas causas que los originan y de sus efectos directos sobre el régimen de precipitaciones y la ocurrencia de tiempo severo.

La región de estudio (provincia de Ciego de Ávila) es eminentemente llano con una extensión territorial de 6 910 km2, de ellos 589.3 km2 de cayos e islotes. El territorio representa el 6.2 % del territorio nacional. La costa norte tiene una extensión de 154.5 km, mientras que la costa sur 53.1 km. En las costas existen 50 km de playas. El 82% del territorio está ubicado en la llanura de Júcaro-Morón, una de las principales unidades del relieve de Cuba. Otros accidentes geográficos importantes son la sierra de Bamburanao – Jatibonico, hacia el noroeste del territorio, así como las lomas de Yeso de Punta Alegre y la loma de Cunagua, que junto a las pequeñas alturas de Turiguanó, conforman uno de los rasgos más interesantes del relieve cubano, pues son los únicos exponentes de domos diapiros en el país. La Laguna de la Leche, uno de los lagos naturales más grandes del país, tiene 67 km3 de reservas de aguas, mientras La Redonda posee 4.55 km3. Las aguas subterráneas de Ciego de Ávila son mucho más abundantes que las superficiales. Las características litológicas de la provincia condicionan que el territorio avileño tenga el manto freático más grande de toda Cuba.


Mapa orográfico de la provincia Ciego de Ávila, Cuba.

El presente trabajo tiene como objetivo realizar un análisis de las situaciones meteorológicas a escala sinóptica favorables para la formación de la Línea de Confluencia del Flujo a Mesoescala (LCFM) y sus efectos en la provincia de Ciego de Ávila, en especial lo relacionado con su ubicación sobre el territorio, con las precipitaciones por rangos de intensidad y la ocurrencia de TLS. Se propone un método Sinóptico-Estadístico a corto plazo para determinar la ubicación de la LCFM dentro de la provincia, lo que puede tener una aplicación en el trabajo operativo diario.

Como novedad del trabajo podemos decir que hasta el momento no existen en Cuba trabajos con un tratamiento tan integral en el análisis de interrelación de los sistemas meteorológicos interconectados entre la escala sinóptica y la mesoescala con su correspondiente efecto en el estado del tiempo de una provincia como se obtiene en el presente resultado. Además de conceptuar de forma más apropiada dentro de la meteorología de la mesoescala tropical el tratamiento de un proceso tan común en el verano que genera importantes acumulados de precipitaciones y tormentas eléctricas sobre Cuba y que se introduce como una nueva terminología al denominarla como Línea de Confluencia del Flujo a Mesoescala (LCFM) al concepto empleado históricamente como Línea o Zona de Convergencia de las Brisas o Zona de máxima convergencia como lo trataron diferentes investigadores en años anteriores. De forma particular determina la ubicación de la LCFM y su efecto sobre el estado del tiempo en la provincia, así como establece una metodología de trabajo para vincular los Sistemas Meteorológicos a escala sinóptica con aquellos que se producen en la mesoescala. Además analiza y determina un método objetivo de predicción a corto plazo que permite en cierta medida mejorar la efectividad de los pronósticos del tiempo en la provincia.

2. Materiales y Métodos

Como materiales para el trabajo se utilizaron todos los mapas trihorarios de superficie analizados a mano del territorio, que abarca la provincia Ciego de Ávila en los meses de mayo a octubre para un período de 6 años (1985 – 1990). De estos mapas se seleccionaron los días en que ocurrió la Confluencia del Flujo a Mesoescala a partir de la entrada de la brisa marina en las costas norte y sur, siguiendo para este fin como criterio que la dirección del viento en las horas diurnas confluyera con un ángulo comprendido entre 60 y hasta 240 grados entre dos estaciones meteorológicas vecinas (una con respecto a la otra). Luego de seleccionados los días en que ocurrió la Confluencia del Flujo a Mesoescala se analizaron los mapas isobáricos a las 1200 UTC correspondientes a las fechas y se estudiaron los sistemas sinópticos imperantes en superficie (altas y bajas presiones, ondas tropicales, hondonadas, sistemas frontales y ciclones tropicales) en cuanto a su ubicación, intensidad e influencia sobre Ciego de Avila, así como la dirección del flujo (dirección del viento) en el nivel de 850 hPa para observar su relación con la ubicación de la LCFM sobre el territorio objeto de estudio. Además, se analizaron las precipitaciones ocurridas durante los días en que se observó confluencia del flujo a mesoescala en cuanto a registros por rangos (inferiores a 50 mm, entre 50 y 100 mm y superiores a 100 mm para un período de 24 horas o menos) y su distribución espacial, así como la presencia o no de Tormentas Locales Severas caracterizadas por los reportes de tornados, trombas marinas, granizos o vientos lineales fuertes superiores a 100 km/h.

Los métodos utilizados, en su mayoría estadísticos simples, estuvieron relacionados con estadígrafos de posición y estadígrafos de dispersión a través de análisis tanto univariado como multivariado. También se utiliza un método probabilístico sencillo donde se consideraron varios predictores meteorológicos que influyen de manera determinante en la ocurrencia de la LCFM.

Para determinar la ubicación de la LCFM a partir de la dirección del viento, se utilizaron las estaciones meteorológicas de Júcaro, ubicada en los 21°31’ grados de latitud norte y los 78°51’ grados de longitud oeste, así como la estación Venezuela, emplazada en los 21°47’ grados de latitud norte y los 78°47’ grados de longitud oeste, la estación Camilo Cienfuegos, situada en los 22°09’ grados de latitud norte y los 78°45’ grados de longitud oeste y la estación Cayo Coco, localizada en los 22°32’ grados de latitud norte y los 78°22’ grados de longitud oeste.

En Cuba se tiene una extensa relación de las aplicaciones estadísticas en relación a estudios similares a la investigación realizada para el presente trabajo, ya que las variables meteorológicas se rigen por leyes físicas complejas y de una naturaleza tal que se puede decir que presentan puntualmente un comportamiento aleatorio. De ahí que haya que apoyarse en la estadística matemática para buscar los métodos idóneos para su estudio. Cárdenas y Naranjo (1987) plantearon que en la modulación estadístico-climatológica, así como en el pronóstico de variables meteorológicas, desempeña un papel fundamental la persistencia, tal como se conoce este término en estadística, lo cual ha sido objeto de estudio en un gran número de trabajos y con variadas técnicas desde principio de siglo.

3. Análisis y discusión de los resultados

3.1 Aspectos generales y ubicación promedio de la Línea de Confluencia del Flujo a Mesoescala

Del análisis realizado a los mapas trihorarios de la provincia, se pudo comprobar que la confluencia del flujo a mesoescala ocurrió en 479 días, lo cual representa un 44% de los días del período analizado.

Para el análisis de la ubicación de la LCFM se tomaron como puntos de referencia las estaciones meteorológicas de la provincia, estableciéndose de esta forma tres regiones como se observa en la Fig. 1, dos de ellas pertenecientes a las partes norte y sur, que cubren una franja de aproximadamente unos 16 a 20 km paralelos a las líneas litorales y otra más extensa que cubre el resto del territorio y que se denominará parte central. De estas regiones se pudo comprobar que la LCFM se encontraba con mayor frecuencia en las partes central y sur de la provincia, según muestran las figuras de la 2 a la 7, y por último con una frecuencia más baja en la parte norte.

En el período analizado, la mayor frecuencia de ocurrencia de LCFM es en la parte central de la provincia y en segundo lugar en la parte sur. Sin embargo, en todos los meses no se comporta de la misma manera. Por ejemplo, en mayo y junio (Fig. 2 y 3) la LCFM se presenta con mayor frecuencia hacia la parte central, mientras que en los meses de julio, agosto y septiembre, la LCFM se desplaza hacia la parte sur (Fig. 4, 5 y 6). Esto se debe al fortalecimiento del anticiclón semipermanente del Atlántico Norte, ya que al ser más fuerte el gradiente horizontal de presión, aumenta la velocidad de los vientos alisios y por tanto los valores más altos de temperatura en superficie se desplazan, por advección, hacia la parte sur de la provincia. Ahora bien, cuando ocurre lo contrario, o sea el anticiclón se debilita, el gradiente horizontal y la fuerza de los vientos disminuye, de nuevo la LCFM retorna hacia la parte central de la provincia (Fig. 7), aunque se presenta en un menor número de días que en los meses de mayo y junio.




Imagen de satélite ilustrativa de las figuras 2, 3 y 7.


Imagen de satélite ilustrativa de las figuras 4, 5 y 6.

3.2 Relación de la Línea de Confluencia del Flujo a Mesoescala con las precipitaciones

Como resultado del análisis de los días con confluencia del flujo a mesoescala en cualquier parte de la provincia, se pudo comprobar a través de los mapas isoyéticos elaborados por el Grupo de Pronósticos del Tiempo de Ciego de Avila con los datos de la red de telecorreos (32 pluviómetros) y las 4 estaciones del Instituto de Meteorología, que en un 87 % de los casos ocurrieron en mayor o menor medida precipitaciones en algún lugar de la provincia. Además, siempre que la LCFM se presentaba hacia la parte norte, ocurrían precipitaciones e incluso, cuando la LCFM se produce en cualquiera de los meses analizados en la mitad norte del territorio, ésta provocaba un 54 % de la ocurrencia de precipitaciones superiores a 50 mm, mientras que las precipitaciones inferiores a 50 mm ocurrían en un 46%. Esta situación se ve más atenuada cuando la LCFM se concentra en la mitad sur, sin entrar a analizar otros fenómenos severos.

Para el análisis de las precipitaciones ocurridas durante los días con confluencia del flujo a mesoescala, se dividió el territorio en regiones que coincidieran en lo posible con la anterior división para la ubicación de la LCFM, teniéndose en cuenta las características físico – geográficas, principalmente las relacionadas con el relieve próximo a la costa y en general de la provincia. Por tal motivo se decidió agregarle a las ya existente una cuarta región que abarcara las elevaciones del noroeste, como se puede observar en la Fig. 8 y se seleccionaron tres rangos de precipitaciones para determinar su intensidad por regiones.

Estos rangos son:

1. Precipitaciones inferiores a 50 mm en 24 horas (o menos).
2. Precipitaciones entre 50 y 100 mm en 24 horas (o menos).
3. Precipitaciones superiores a 100 mm en 24 horas (o menos).

Este análisis permitió conocer que las precipitaciones menores que 50 mm se presentan con una distribución espacial más o menos uniforme sobre toda la provincia, aunque suelen ocurrir con más frecuencia sobre la región central con un promedio mensual de 3 a 11 días como se observa en la tabla 1.

Las precipitaciones que ocurren entre 50 y 100 mm son más frecuentes que se presenten en la parte central en todos los meses, con un promedio que oscila entre 2 y 4 días. También, hacia la parte central de la provincia es donde suelen ocurrir con mayor frecuencia las precipitaciones superiores a los 100 mm, con un promedio entre 0,2 y 0,7 días al mes como muestra la tabla 1.

Los resultados descritos confirman lo encontrado con anterioridad por varios investigadores cubanos como Alfonso (1984) quien planteó que las meso-circulaciones del régimen de viento influyen en el desarrollo de fenómenos convectivos, a los cuales se vinculan gran parte de las precipitaciones asociadas al calentamiento diurno en el período lluvioso. También Carnesoltas (1986, 2002) planteó que en el período mayo – octubre la nubosidad convectiva en Cuba está estrechamente asociada a la convección de origen térmico y la misma presenta un marcado ciclo diurno, siendo la principal responsable de las precipitaciones. Entre la nubosidad convectiva y el mecanismo de la circulación local de la brisa, existe un estrecho vínculo, y así se puede comprobar que la convección térmica generada por el calentamiento superficial es reforzado por el eficiente mecanismo del frente de la brisa de mar. Rivero y Medvedev (1987) mostraron con un ejemplo en la práctica, como las condiciones locales (brisas) influyen en la localización y él número de tormentas de verano en la región central de Cuba. Por su parte, Fernández et. al. (1998) describen que en las precipitaciones sobre Cuba inciden el comportamiento y en la distribución espacio – temporal de otros campos de variables meteorológicas a mesoescala.

3.3 Relación entre la Línea de Confluencia del Flujo a Mesoescala y la ocurrencia de Tormentas Locales Severas

La confluencia del flujo a mesoescala produce, en un por ciento importante de ocasiones, fenómenos de tiempo severo relacionados con TLS, por lo que se puede considerar a la LCFM, como un proceso de mesoescala estrechamente relacionado con la formación de tormentas en presencia de una atmósfera inestable. Mediante el análisis de la información recopilada se pudo comprobar que, de los días en que se presentó LCFM en la provincia, en un 22.9 (23) % de ellos ocurrieron TLS durante el período que se analiza. La frecuencia mensual en este caso, osciló entre 3 y 32 % de LCFM con TLS, como lo muestra la tabla 2. La mayor frecuencia de TLS se presentó en el primer trimestre del período (entre 24 y 32 %), decreciendo hasta el final del periodo.

La relación entre la ocurrencia de TLS con la LCFM tiene un comportamiento lineal donde a medida que aumenta la incidencia de LCFM aumentara la frecuencia de ocurrencia de TLS, corroborado por un coeficiente de correlación r2 = 0.91, altamente significativo para un nivel de 0.01 %.

En base a la muestra tomada, la siguiente ecuación vincula el promedio mensual de días con TLS, con el promedio mensual de días con LCFM, en una temporada de mayo a octubre en la provincia de Ciego de Ávila. Por tal motivo el sentido práctico que tiene la ecuación, es que a partir de la misma se puede calcular los días en que pudieron ocurrir TLS en un mes del periodo analizado, supliendo en cierta medida la frecuencia de ocurrencia de las mismas por falta de reportes o información a partir de conocer los días en que ocurrió LCFM, lo cual si es perfectamente posible por el reporte trihorario de nuestras estaciones meteorológicas:

Y = 0,36 x – 1.74
donde:
Y = Días con TLS a ocurrir.
x = Días con LCFM ocurridas.

3.4 Situaciones meteorológicas a escala sinóptica favorables para la ocurrencia de Línea de Confluencia del Flujo a Mesoescala

Los distintos estados del tiempo que suceden en Cuba se forman debido a la influencia de una combinación compleja de procesos atmosféricos a escalas sinóptica sobre nuestra área. Benedico (1993) y más recientemente, Pazos (1998), han estudiado la influencia de los procesos sinópticos sobre las condiciones del tiempo en Cuba, relacionados con la brisa marina en zonas costeras. Pazos (1998) también planteó que el campo del viento a mesoescala en el territorio nacional, toma diversas configuraciones en dependencia del tipo de proceso sinóptico. Según Carnesoltas (2002), la circulación local de la brisa de mar y tierra puede considerarse una perturbación del flujo a mayor escala. Tomando en cuenta lo anterior, con independencia de las causas locales que la originan, la LCFM está íntimamente relacionada con los sistemas meteorológicos a escala sinóptica que influyen sobre la provincia. Por tal motivo se consideró necesario estudiar los sistemas meteorológicos que se presentaron en cada mes durante los días con LCFM, mediante el análisis de los mapas del campo bárico en superficie a las 1200 UTC. De este análisis se obtuvo el resultado que se muestra en la tabla No. 3, donde se representan los sistemas meteorológicos estudiados por meses, así como el total de días en que éstos influían de alguna manera sobre la región de estudio durante el periodo estudiado por meses. En esta tabla se puede observar que los sistemas meteorológicos que con mayor frecuencia, por su orden, influyen durante los días con LCFM son las altas presiones oceánicas, siguiéndole las ondas tropicales, luego las hondonadas y después los sistemas de bajas presiones entre los más predominantes, sin obviar que esta situación de confluencia también se producen por delante de sistemas frontales y en presencia de ciclones tropicales cercanos a la provincia, lo que con menos frecuencia. Además, la influencia de estos sistemas produce confluencia del flujo a mesoescala siempre y cuando exista un debilitamiento en el gradiente barométrico sobre el territorio, lo cual favorece a un régimen de viento local y no sinóptico.

3.5 Método sinóptico – estadístico para el pronóstico de Línea de Confluencia del Flujo a Mesoescala en Ciego de Ávila

El orden de predominio de los sistemas meteorológicos por meses, así como el total de días en que estuvo imperando durante los días de confluencia del flujo a mesoescala, al relacionarlo con la suma de todos los días de los sistemas estudiados, se muestran en la tabla No. 4.

Con la información obtenida y la siguiente ecuación se calculó la probabilidad de que ocurra LCFM en Ciego de Ávila, partiendo de que cualquiera de estos sistemas meteorológicos son condiciones favorables para que ocurran desde un punto de vista sinóptico con sólo presentarse uno de éstos, dentro del área de las localizaciones más frecuentes en los mapas elaborados al respecto y que más adelante se abordará.

Coincidencia de los Sist. Met. con su ubicación en el mapa

S Pronóstico, considerando sus regiones preestablecidas.
P= ——————————————————————————— X 100
S Todos los Sist. Met. Presentes en el mapa pronóstico.

Nota./ En la fórmula se consideran los Sistemas Meteorológicos (Sist. Met.) como los valores que estos presentan individualmente en la tabla 4.

Además, para pronosticar esta situación de LCFM hay que tener en cuenta lo siguiente:

1. Se utiliza del mapa de 850 hPa de las 1200 UTC del día a pronosticar, la confluencia del flujo a mesoescala.

2. Si está el sistema meteorológico y no coincide con la ubicación promedio, se evaluará de cero ese sistema y si coincide se le dará la puntuación fijada en la tabla 4.

3. Si no aparece en el mapa el sistema meteorológico, se ignora y no se tiene en cuenta en el cálculo de la probabilidad de ocurrencias.

4. Si el eje o centro del sistema meteorológico se encuentra sobre el territorio comprendido de Camaguey hasta Sancti Spíritus a las 1200 UTC, no se debe tomar en cuenta el modelo para el pronóstico, excepto que su eje o centro pase por los mares al norte o al sur sin influencia directa sobre la provincia de Ciego de Avila.

Con este método Sinóptico – Estadístico, si luego de conocido que va a ocurrir la LCFM se desea determinar hacia qué parte del territorio se va a ubicar, se puede utilizar el método objetivo de temperaturas extremas de Fernández (1993), y conociendo en cuál estación de la provincia se va a producir la temperatura más alta según el citado método y conociendo la dirección del viento en los 1000 y/o 850 hPa por los modelos disponibles en Internet podemos llegar a las siguientes conclusiones:

1. Si la temperatura más alta ocurrirá en la estación meteorológica Camilo Cienfuegos (78347) y el viento en el nivel de 1000 y/o 850 hPa sopla del II o III cuadrante (90° a 270°), la LCFM se ubicará hacia la parte norte próximo al litoral o sobre la Bahía de Buena Vista, los Perros y Jigüey, mientras que si sopla del IV ó I cuadrante (271° – 360° a 0° – 89°) la LCFM se ubicará entre la parte central y norte de la provincia. Con estas condiciones y según resultados del trabajo, es casi seguro la ocurrencia de precipitaciones en la provincia, siendo la probabilidad de que ocurran precipitaciones superiores a 50 mm de un 54 %.

2. Si la temperatura más alta ocurrirá en la estación meteorológica de Venezuela (78346) y el viento en el nivel de 1000 y/o 850 hPa sopla del II ó III cuadrante (90° a 270°), la LCFM se ubicará en la parte central, o entre el centro y la parte norte (zonas del interior); mientras que si sopla del IV ó I cuadrante (271° -360° a 0° – 89°) la LCFM se ubicará sobre la parte sur de la provincia.

3. Si la temperatura más alta ocurrirá en la estación meteorológica Júcaro (78345) y el viento en 1000 y/o 850 hPa sopla del II ó III cuadrante (90° a 270°) la LCFM se ubicará sobre la parte sur, o entre ésta y la parte central del territorio, mientras que si sopla del IV ó I cuadrante (271° – 360° a 0° – 89°), la LCFM se ubicará sobre la costa sur o el mar relativamente cerca de la costa, situación esta poco frecuente, pero que ocurre debido a condiciones topográficas y orográficas particulares del Golfo de Ana María.

4. Sí coincidiera con que las temperaturas más altas ocurrieran con el mismo valor o muy próximos en las estaciones 78347 y 78346 ó 78345, se puede concluir que es muy probable que se produzcan una segunda LCFM hacia la costa norte. En este caso el viento en 1000 y/o 850 hPa sólo influirá en que si sopla del II ó III cuadrante la LCFM de la parte norte se ubicará sobre la costa norte o las bahías de Buena Vista, Los Perros y Jigüey, mientras que la otra se ubicará sobre la parte sur. Pero si el viento sopla del IV ó I cuadrante (271° – 360° a 0° – 89°) en los niveles isobáricos mencionados, la LCFM se ubicará sobre la costa sur o sobre el mar, relativamente próximo a la costa y la otra se ubicará sobre las inmediaciones de las partes norte y centro.

Conclusiones

1. En el período analizado de mayo a octubre durante 6 años, se presentaron LCFM en un 44 % de los días de acuerdo al criterio establecido.

2. La LCFM se presentó con mayor frecuencia hacia el centro y sur de la provincia Ciego de Ávila, pero con un ligero predominio hacia el centro.

3. A pesar de ser poco frecuente que la LCFM se ubique en la parte norte; cuando esto ocurre produce precipitaciones superiores a los 50 mm en 24 horas o menos, en un 54 % de los casos.

4. Las precipitaciones inferiores a 50 mm en 24 horas o menos, producto de la LCFM presentan una distribución espacial bastante uniforme sobre todo el territorio, mientras que las comprendidas entre 50 y 100 mm se concentran más hacia el centro, excepto en octubre que es hacia las elevaciones del Noroeste. Las precipitaciones que superan los 100 mm también son más probables que ocurran hacia el centro de la provincia, aunque en junio y julio se pueden presentar con igual probabilidad hacia las partes norte y elevaciones del Noroeste.

5. En la provincia Ciego de Ávila las precipitaciones relacionadas a la LCFM son más frecuente en junio, excepto a las que superan los 100 mm en 24 horas o menos que es mayo. El mes de septiembre resultó ser el segundo en frecuencia para las precipitaciones inferiores a 50 mm en 24 horas; agosto para las comprendidas entre 50 y 100 mm y octubre para las que superan los 100 mm.

6. Durante el período analizado no se presentaron precipitaciones superiores a 100 mm durante los meses de junio, julio, agosto y septiembre en la parte sur, al igual que en la parte norte durante agosto, septiembre y octubre y en las elevaciones del noroeste (NW) en agosto y octubre.

7. Cuando se presenta la LCFM se producen en un 23% Tormentas Locales Severas en la provincia Ciego de Avila.
8. La mayor frecuencia de ocurrencia de TLS relacionadas con la LCFM se producen en el primer trimestre del período (mayo, junio y julio).


Referencias

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